Editorial

Informar sobre la infancia
12 de Junio de 2015


Por primera vez en estos diez años, la Agencia Pandi investigó el lugar que se concede a la familia, primer entorno protector del niño y el adolescente, en las informaciones sobre los derechos de los menores de edad.

Desde el año 2005, treinta medios de comunicación del país, monitoreados por la Agencia Pandi, entre ellos El Mundo, hemos triplicado la cantidad de publicaciones periodísticas sobre la infancia y la adolescencia. En estos diez años, también hemos fortalecido nuestras capacidades para informar sobre los derechos de la niñez accediendo a las fuentes competentes que nos permitan entender mejor las problemáticas e ir más allá de la denuncia de vulneraciones a la exposición de iniciativas para restituirlos. Para impulsar estos cambios significativos en las agendas periodísticas, que lo son también en las de la sociedad, han confluido hechos como la aprobación del Código de infancia y adolescencia, el fortalecimiento de las organizaciones que trabajan en el desarrollo de la niñez y movilizaciones a favor de nuevas políticas públicas para la infancia. No menos significativo ha sido el aporte de Pandi, con su exitoso modelo mixto de agencia de noticias sobre infancia y adolescencia, capacitador y evaluador proactivo. 


Los resultados de la investigación realizada en 2014 y que por primera vez incluyó la televisión muestran las prioridades y los olvidos sobre la niñez, su realidad y el trato que le damos como sociedad. Como ha sido tradición, las piezas periodísticas analizadas (informaciones y opiniones) se ocuparon prioritariamente de denunciar problemas de la infancia, y en especial los asociados con violencia, educación, salud y deportes o recreación. Explica el informe, además, que las fuentes de información sobre infancia siguen siendo en mayor grado los funcionarios públicos, que en su condición de agentes del Estado son los responsables de la garantía de derechos, seguidos por los expertos y las organizaciones sociales. Hace falta visibilizar más la voz de los niños y de las familias.


Aunque la violencia ocupa el primer lugar, el informe alerta por la poca visibilidad de hechos victimizantes de la infancia, como accidentes por minas antipersonal; reclutamiento de niños, niñas y adolescentes; desplazamiento, que ocurren en el marco del conflicto armado y son responsabilidad de las Farc, el Eln y las bacrim. En ese contexto de desinterés ¿y desconocimiento? por las realidades de la infancia en el conflicto armado, no fue difícil guardar diplomático silencio sobre estas vulneraciones, para las autoridades nacionales y los funcionarios de la ONU que redactaron el informe de evaluación de Colombia al cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño.  Es relevante que los temas relativos a la infancia con menores apariciones en los medios de comunicación sean varios de los que representan peores vulneraciones, como la violencia sexual, el trabajo infantil y el trabajo ilegal de adolescentes.


Por primera vez en estos diez años, la Agencia Pandi investigó el lugar que se concede a la familia, primer entorno protector del niño y el adolescente, en las informaciones sobre los derechos de los menores de edad. El reconocimiento de que sólo en 463 de las 29.381 informaciones publicadas y analizadas se acudió a la familia como fuente de información y garante de derechos y por lo tanto de respuestas ante las vulneraciones de niños, niñas y adolescentes, debe interpelar a los medios y a las autoridades responsables de la política de promoción y protección de la infancia y la adolescencia, en especial el Icbf, entidad que tiene la inmensa responsabilidad de configurar y promover políticas de promoción a las familias para que puedan realizar plenamente su condición de entornos cuidadores y acompañantes del crecimiento de los niños y el bienestar de los adultos. La ausencia de las familias en las notas sobre vulneraciones es inversamente proporcional a su rol, directo o cómplice, en ellas. Esa exoneración, no sólo jurídica sino también del rechazo social, explica en gran medida la estadística de Medicina Legal, que señala a la familia cercana como la mayor victimaria de sus nna.


EL MUNDO ha declarado que “dará prioridad a la información sobre los niños y adolescentes, en contenidos que enfocarán las alternativas viables para la solución de sus problemas y que escucharán las voces de los expertos para garantizar la seriedad de nuestro cubrimiento”. Recibir de Pandi el reconocimiento de que somos el primer medio de comunicación de Antioquia en publicar noticias y opiniones sobre la infancia, que lo hacemos desde el reconocimiento de sus derechos y que damos prioridad a los temas de educación y cultura por encima de otros, nos gratifica en tanto nos confirma en el enfoque adoptado, y nos reta a perseverar en la decisión de hacer de los temas de los niños, niñas y adolescentes, así como de sus familias, motivo de especial interés informativo y razón para el seguimiento desde nuestros editoriales.