Economía

Energy backwardness, high-tension problem
Atraso energético, problema de alta tensión
20 de Abril de 2015


Muchas han sido las quejas de la industria acerca de competitividad que pierden las empresas del sector manufacturero por los costos energéticos, un estudio reveló formas novedosas de ahorrar parte de esos costos.


Redacción Economía – Unimedios


Un estudio con 210 empresas de las principales zonas industriales del país determinó que se puede lograr hasta un 30% de ahorro en energía con la modernización de los sistemas de generación en varios sectores manufactureros, que van desde la producción de textiles hasta la industria de alimentos.


Los procesos energéticos de los subsectores manufactureros en Colombia están muy por debajo de los estándares de eficiencia internacional, pues los equipos utilizados afectan costos y productividad. Estas son algunas de las más críticas conclusiones a las que llegaron varias universidades, al realizar un diagnóstico en el que, además, se estableció que la mayoría de equipos con los que opera este subsector empresarial son contaminantes y generan condiciones críticas de salud ocupacional.


El estudio, financiado por Colciencias y la Unidad de Planeación Minero-Energética (Upme), fue realizado por la Red de Investigación e Innovación en Combustión de Uso Industrial-Incombustion, integrada por grupos de la Universidad Nacional, la de Antioquia y la del Valle, junto al Instituto Tecnológico Metropolitano.


Andrés Amell Arrieta, ingeniero mecánico, director de la Red y profesor de la Universidad de Antioquia, explicó que el análisis se basó en encuestas e inspecciones realizadas a 210 empresas en la costa norte del país, el Valle del Cauca, Bogotá, Antioquia y los santanderes. El objetivo fue determinar las posibilidades de ahorro de energía en procesos, usos energéticos y equipos, en los subsectores textil, de alimentos, cueros, curtiembres y confecciones para todos los tamaños de empresa.


Se concluyó, por ejemplo, que la mayor cantidad de energía que se usa en estas industrias es el calor, y que por cada unidad de energía eléctrica (kilovatio/hora de energía) se obtienen cuatro de la térmica, a partir de combustibles fósiles como gas natural, carbón y biomasa.


En opinión del ingeniero, Colombia es una sociedad energéticamente ineficiente, pues por de cada unidad de energía primaria que entra a la economía, sólo se utiliza alrededor del 40%, con lo cual el país pierde gran cantidad del recurso en los usos finales.


En Colombia, el 80% de la energía que consumen los sectores industriales es obtenida de combustibles fósiles, lo cual conlleva numerosos problemas, entre ellos los ambientales. La situación empeora por el gran atraso a nivel científico y de investigación, que mantiene al país desactualizado en nuevas tecnologías y en capacidad de fabricación de equipos más modernos.


Olga Victoria González, asesora líder del grupo de eficiencia energética de la Subdirección de Demanda de la Upme, considera que estos estudios alimentan los balances nacionales generados por la entidad, para proponer alternativas tecnológicas de eficiencia, como los subprogramas y las líneas de acción de lo que será el mapa de ruta del plan de acción 2016-2020.



¿Cómo aumentar la eficiencia?

Según el Grupo de Investigación en Termodinámina Aplicada y Energías Alternativas (Tayea), de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, a la Upme se le propusieron cuatro programas de acuerdo al tipo de generación de energía en cada empresa, que se basan en implementar tecnología de alta eficiencia.


Las nuevas iniciativas permitirían obtener una tasa interna de retorno superior al costo de capital y recuperar la inversión en menos de tres años. Se tendría además un potencial de ahorro de energía que oscila entre el 5% y 30%, particularmente en equipos que funcionan con gas natural y carbón.


En el trabajo de la red interuniversitaria Incombustion se proponen, dentro de lo planteado a las autoridades, esquemas de pago de estas inversiones por medio de las facturas de servicios públicos (energía y gas) de las compañías, de manera que se facilite capital con tasas de interés bajas y plazos de diez a 20 años. De igual manera, se plantean incentivos diferenciales respecto al tamaño de la empresa y al grado de eficiencia alcanzado.