Economía

Se prolongará la sequía en Brasil
5 de Abril de 2015


Según un meteorólogo, la sequía brasilera más fuerte de los últimos 85 años durará otros 30 años.


Foto: EFE 

Desde el año, pasado Brasil vive una fuerte sequía que afecta sus cultivos y su desarrollo agroindustrial.

Redacción EL MUNDO – EFE


El clima actual en el país suramericano obedece a un ciclo de enfriamiento del océano Pacífico en los últimos años, que se opone a las décadas del ochenta, noventa y 2000, cuando era más caliente, explicó el meteorólogo y socio-director de la consultora especializada Somar Meteorología, Paulo Ethichury.


El inicio del año asustó, en términos climáticos, a la agroindustria, con un atraso del cultivo de la soja y perspectivas de caída de la productividad en otras materias primas agrícolas, como el café. Y según Ethichury, los períodos de sequía más amplios se pueden repetir el año que viene.


“La actual fase es la misma que vivimos en los años cuarenta, también con menores volúmenes de lluvia. Se trata de un nuevo ciclo, también llamado de ‘interdecadal’ en el que estamos volviendo para esta fase seca”, señaló el especialista, para quien los ciclos tienen intervalos, a veces, de unos 30 años.


De acuerdo con Ethichury, es “un ciclo que lleva a un comportamiento climático de estándar más seco”. “Eso significa que, por ejemplo, antes se cultivaba maíz en ciclos de 130 a 140 días y hoy esos cultivos tienen que hacerse entre 100 y 105 días, para que el cultivo sea más efectivo en la época de lluvias”, destacó el meteorólogo.


La crisis hídrica del sureste tiene en alerta a los estados de Río de Janeiro, Minas Gerais, Espírito Santo y, principalmente, Sao Paulo, el más rico y poblado del país.


El sistema de embalses Cantareira, que abastece a 6,5 millones de personas, un tercio de la región metropolitana de Sao Paulo, ha utilizado ya las dos cotas del llamado “volumen muerto”, una reserva técnica adicional de los reservorios.


Las lluvias de febrero y marzo, a pesar de haber sido superiores del promedio para esos meses, elevaron parte de los niveles de los embalses, pero no lo suficiente para mejorar la situación.


La III Conferencia de la agroindustria, en la que participaron la semana pasada centenas de empresarios y ejecutivos del sector, reflejó la preocupación por el actual escenario climático del país, que también puede sufrir cortes en el suministro de energía, porque Brasil depende en su mayoría de una matriz.