Economía

Urabá, a port of opportunities in development
Urabá, un puerto de oportunidades en desarrollo
29 de Marzo de 2015


Para 2017 se prevé la construcción del Puerto Antioquia, el cual tendrá 32 grúas y equipos de última generación en 60 hectáreas de terreno, gracias a una inversión de US$350 millones.


Foto: Cortesía 

Urabá ha sido una región muy estigmatizada, tal como lo reconoce Iván Sánchez, representante de Seabord en Medellín, en relación al estado de las carreteras y seguridad. Sin embargo, él mismo afirma que “todo eso pertenece al pasado”. 

Redacción Economía


"¿Quiénes han ido a Urabá?”, preguntó Andrés Felipe Bustos Isaza, gerente del proyecto Puerto Antioquia. Muchos de los asistentes que presenciaban su exposición sobre las bondades de esta región en materia de inversión levantaron la mano. “¿Quiénes han ido a Urabá en los últimos tres años?”, inquirió a continuación. Una parte de los que habían alzado el brazo lo bajaron lentamente. “¿Quiénes han ido por carretera en los últimos dos años?”, volvió a formular. Sólo unos cuantos sostuvieron la mano en alto. 


“Yo no conocía Urabá”, reconoció el mismo Andrés Felipe Bustos, quien contó que su visita a la única región costera de Antioquia apenas surgió a finales de abril del año pasado. A él y su tío Óscar Isaza, presidente de Puertos Inversiones y Obras (PIO S.A.S.) le habían ofrecido hace un tiempo un proyecto portuario para graneles. Si bien este negocio no les parecía interesante, el acompañarlo de otro tipo de carga resultaba una operación bien atractiva. Al llegar “nos encontramos un panorama muy diferente a lo que la gente conoce (…) Es la zona de mayor potencial de desarrollo de este país”, estima hoy. 


Rasgos distintivos


“El primer impacto que uno se lleva al llegar es un aeropuerto con 22 vuelos diarios desde Bogotá y Medellín, que operan a cualquier hora del día. Por los cuales uno puede salir a las 6 a.m. y volver a las 4 p.m.”, comentaba Bustos Isaza. En segunda instancia resaltaba la impresión de una zona franca “bien concebida” y destacaba la presencia de un hospital nivel cuatro en el que se hacen cirugías a corazón abierto. 


De ahí pasaba a mencionar entre otros el crecimiento empresarial. Una población joven “más abundante”, así como la oferta institucional en colegios. Aparte mencionó sobre el  edificio de la Cámara de Comercio de Urabá, cuyo presidente de la Junta Directiva, Adolfo León Zapata, ha reseñado la importancia estratégica de contar con un puerto por la cantidad de megaproyectos e inversiones que han de “disparar” a la región. 


Y es que para el gerente del proyecto Puerto Antioquia lo más bonito de sus recorridos por esta zona son los viajes en lancha a través del río León, salir a los embarcaderos de Nueva Colonia y Zungo, con capacidad de carga de 250 toneladas de carga (t/h) y 300 t/h respectivamente, y encontrarse con hasta 17 barcos en operación simultánea. 


“A los que nos gusta el negocio portuario es un indicador clarísimo de que hoy existe una operación muy consolidada, muy eficiente... Es la oportunidad de crear un puerto”, afirmó. 


Potencial de desarrollo


Ya sobre el terreno, Andrés Felipe Bustos comprobó la preservación de unos suelos absolutamente fértiles, “tractorables” en palabras de un empresario antioqueño a quien escuchó acuñar el término sobre unas tierras consideradas aptas tanto para la agricultura como la ganadería y la industria. 


“Eso no lo tiene ninguna parte en el país”, aseguró al señalar de otro lado la existencia de un millón de hectáreas, de las cuales solamente han sido explotadas a lo mucho 120.000 entre cultivos de banano, palma, piña, entre otras. De acuerdo a este, hay un potencial de al menos 90% aún por desarrollar, que cuenta con una hidrología privilegiada. 


“Nos encontramos con una cosa que yo no sabía que existía: se llaman aguas artesianas”, contó sobre aguas subterráneas situadas a 50 metros de profundidad a alta presión y que de acuerdo con él rodean todo el territorio.


“Aquí está el hoy y el futuro de Urabá”, aseveró Rafael Ignacio Macías,  jefe de Servicio Fletamento de Isabella Shipping, la empresa naviera fundada por la comercializadora internacional Unibán hace 23 años para el transporte de su fruta, en especial banano y plátano, desde las plantaciones en Urabá hacia el mercado de Estados Unidos.


Macías señalaba en su presentación una franja entre bahía Colombia, localizada en el Golfo de Urabá, en el sector suroriental cercano al corregimiento de Nueva Colonia y a orillas del río León, en el municipio de Turbo. Se refería a los terrenos que va a ocupar el futuro desarrollo de Puerto Antioquia. 


Justamente allí está presupuestada la construcción de un viaducto de 4,2 kilómetros y posteriormente un muelle con 900 metros de línea de arranque en su fase inicial, que alcanzará finalmente los 1.600 metros de línea de muelles para cuatro buques: de contenedores, granelero o de cargas secas a granel, vehículos y carga general. 


Estos se encontrarán con catorce metros de profundidad para dragar, que según Bustos Isaza superan los trece metros oficiales de puertos como el de Cartagena. De esta manera estima que el puerto estaría en capacidad de recibir los mismos buques o de un tamaño inclusive superior a los que llegan allí o a Barranquilla. 


En cuanto al volumen de carga, este movería alrededor de seis millones de toneladas en su fase inicial. Es un 40% de lo que movió Buenaventura el año pasado con sus cinco terminales portuarias: 14,5 millones de toneladas. 


Tal como lo manifestara el entonces director del Plan de Desarrollo Integral de Urabá, Federico Restrepo Posada, durante la Asamblea Nacional General de Afiliados de la Andi del año pasado, en la que se oficializó el proyecto Puerto Antioquia, este es “un sistema agroindustrial y portuario que complementa la actividad bananera. Es un renglón muy importante para el desarrollo de la región, pero al que hay que complementar para convertir en un elemento transformador”. 


De acuerdo con el gerente de Puerto Antioquia, hoy cuando apenas se encuentran en desarrollo las Autopistas al Mar 1 y 2, así como el Túnel del Toyo, el acceso a Urabá está a 362 kilómetros (km) de Bogotá y 303 km de Medellín. Esa distancia se recortará en 40 kilómetros dentro de cinco años. 


“Esto va a ser el futuro en tres años”, se refiere por su parte al proyecto previsto para iniciarse en el segundo semestre de este año y ver la luz definitiva en 2017.


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Restricciones y exigencias

Desde Unibán, en conjunto con varias entidades como Augura, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y Analdex, se ha trabajado en un programa para levantar las restricciones a ciertas importaciones que tiene la región. En la actualidad, por Urabá no es posible la entrada de textiles, pollos, algunas carnes y cereales, así como aceites. “Eso lo estamos tramitando ya con el Gobierno Nacional”, aseguró Rafael Ignacio Macías, quien adelantó que para dentro de quince días tienen prevista una reunión con la  ministra de Comercio, Industria y Turismo, Cecilia Álvarez-Correa, junto al director de la Dian, Santiago Rojas. De otra parte, el Gobierno ha exigido la construcción de unas zonas únicas de inspección, cuyo diseño iniciará esta semana para entregarlas en el segundo semestre. No obstante, también en coordinación de los mismos organismos ante la Policía Antinarcóticos han solicitado que traten de eliminar el 100% de las inspecciones que hay hoy para las exportaciones de Urabá. Hasta ahora han llegado a un convenio de reducirlas “siempre y cuando la compañía cumpla con las normas que la Policía les va a exigir también”. 




Eje de inversiones

“Urabá se ha convertido en una especie de laboratorio para el resto del país, donde tenemos que hacer que las cosas funcionen y funcionen bien, porque eso es lo que nos va a permitir que en el resto del país las cosas también funcionen”, declaró hace poco más de una semana el presidente Juan Manuel Santos desde el municipio de Apartadó, en donde a finales del año pasado se produjo el lanzamiento de un programa piloto fomentado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID): Nuevos Empleos y Oportunidades (NEO), el cual busca que 13.690 jóvenes desarrollen un proceso de formación a la medida de las empresas, que conduzca a que por lo menos 40% de ellos quede vinculado en junio de 2017, el año de la concreción de las obras de Puerto Antioquia. El mismo gerente Andrés Felipe Bustos ha dicho que en la fase de identificación de perfiles tendrá en cuenta como aliado a NEO. El proyecto portuario busca generar cerca de 3.000 empleos en la fase de construcción y otros 1.200 en la parte operacional, los cuales serán ocupados por habitantes de Urabá, cuyos contratos serán a término indefinido.