Política

Time to balance the unbalanced
A equilibrar lo desequilibrado
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
28 de Marzo de 2015


En medio de una fuerte oposición, el Gobierno Nacional se la está jugando toda para sacar adelante la reforma al Equilibrio de poderes y conjurar a su estilo la postración en la justicia.



Y de verdad que el tiempo apremia porque se les vino encima el receso legislativo por la semana del mundo católico. De la célula legislativa de asuntos políticos el proyecto debió terminar ayer con el requisito de su publicación en La Gaceta y sólo volverá a ser incluido en la agenda de la Comisión Primera en la semana de Pascua, cuando sólo van a restar once semanas de sesiones para un trámite muy culebrero, que incluye temas de alto calado y muy controversiales como la creación del polémico Tribunal de Aforados, que en adelante se denominaría Comisión de Aforados, para  reemplazar a la inoperante Comisión de Acusaciones, y todo lo tocante a la reforma al Consejo Superior de la

Si la justicia y sus jueces se corrompen es un síntoma alarmante de la crisis de los poderes públicos en Colombia, sumado al desprestigio de la Rama Legislativa y al asfixiante presidencialismo.


El gravísimo escándalo que azota por estos días a la Corte Constitucional coincidió con el reinicio del segundo periodo de la legislatura entre marzo y junio, durante el cual el proyecto clave en materia de cambios político-electorales y de revolcón judicial es el acto legislativo o de reforma constitucional de origen gubernamental de Equilibrio de poderes, que debe ser considerado en segunda vuelta en sus cuatro últimos debates o si no se hunde.  


A esta iniciativa el Ejecutivo a través del mismísimo presidente Santos y los ministros del Interior y de Justicia le están apostando el prestigio, para intentar apaciguar el caldeado ambiente político con una oposición dando garrote a diestra y siniestra.


Y la semana que termina fue muy caliente para el proyecto de Equilibrio de poderes.


La agencia TNN@ reveló desde Bogotá que promediando la semana la gubernamental Unidad Nacional hizo un gran esfuerzo en el Congreso  para lograr un consenso o acuerdo que permitiera redactar equilibradamente el texto definitivo de la ponencia de la citada enmienda, pero recibió un fuerte embate de las opositoras bancadas del Centro Democrático, de la izquierda radical del Polo y uno que otro disidente de la propia alianza santista, todos los cuales amenazaron con radicar un texto diferente de ponencia.


Contra el tiempo


Y aunque en medio de ese alboroto se logró radicar la ponencia para segundo debate en la Comisión Primera del Senado, esta iniciativa comienza ahora una carrera contra el reloj, toda vez que este periodo legislativo es muy corto para una reforma que suscita tanta sensibilidad, levanta ronchas y tiene poderosos enemigos, pero que carecen de las mayorías que siguen del lado del Gobierno al que seguramente presionarán por la mermeladita con la que Santos muy mal los acostumbró.


El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, con su par de Justicia, Yesid Reyes, trabajaron esta semana en ultimar con los congresistas ponentes los detalles del texto de la ponencia de la reforma de Equilibrio de poderes, que se pondrá a consideración del Senado en segunda vuelta.


Y de verdad que el tiempo apremia porque se les vino encima el receso legislativo por la semana del mundo católico. De la célula legislativa de asuntos políticos el proyecto debió terminar ayer con el requisito de su publicación en La Gaceta y sólo volverá a ser incluido en la agenda de la Comisión Primera en la semana de Pascua, cuando sólo van a restar once semanas de sesiones para un trámite muy culebrero, que incluye temas de alto calado y muy controversiales como la creación del polémico Tribunal de Aforados, que en adelante se denominaría Comisión de Aforados, para  reemplazar a la inoperante Comisión de Acusaciones, y todo lo tocante a la reforma al Consejo Superior de la Judicatura.


El Gobierno armó el debate esta semana con la propuesta de acabar de una vez por todas con la nefasta relación política y justicia, que lo único que ha logrado es politizar a la justicia y judicializar a la política.


Pero las críticas llovieron porque el presidencialismo colombiano quedaría con más poderes para influir en la Rama Judicial.


El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, le dio la cara al debate y dijo que es necesario avanzar en las reformas que se necesitan para acercar a la justicia a los ciudadanos y no hacer más comisiones de expertos para detectar las fallas.


“Ya sabemos qué funciona mal, ahora hay que avanzar sobre lo que se puede reformar: Congreso y justicia con credibilidad en la ciudadanía. Democracia con régimen presidencial, pero evitando la perpetuación de los altos funcionarios que tente al abuso del poder”, indicó el Ministro.




De la ponencia

Algunos puntos que contiene la ponencia para el quinto debate en segunda vuelta del proyecto de Equilibrio de Poderes son los siguientes:


l El Tribunal de Aforados se denominará Comisión de Aforados.


l El juzgamiento de los aforados se hará desde el punto de vista político por el Congreso y desde el punto de vista penal por la Corte Suprema de Justicia a través de la Sala Penal. 


l Se juzgará la conducta de los magistrados y no se juzgarán sus providencias.


l La Comisión al recibir una denuncia contra aforados comenzará la investigación que puede ser tanto por las causales de indignidad política o por una eventual responsabilidad penal. A terminar la investigación, si decide acusar, puede hacerlo por indignidad política ante el Congreso o puede decidir acusar por responsabilidad penal ante la Corte Suprema o por las dos causales.


l Se le da dientes a la Comisión de Aforados para que no haya funcionario público en Colombia que sienta que no está vigilado y controlado.


l Los cinco magistrados de la Comisión de Aforados serán designados por concursos de méritos realizados por la Dirección de la Magistratura de la Rama Judicial.


l Mientras se integra la Comisión de Aforados, un parágrafo transitorio en la reforma de poderes dispondrá que para que esa célula funcione cuanto antes, por una sola vez el Presidente de la República designará los cinco magistrados previa ratificación del Congreso en pleno.


l El periodo de la Comisión de Aforados será solo de dos años.