Fútbol en el Mundo

The classic that paralyzes the World
El clásico que paraliza al mundo
22 de Marzo de 2015


El colombiano James Rodríguez, quien se recupera de una fractura en el pie derecho, junto al portugués Fabio Coentrao y el alemán Sami Khedira, son las tres grandes ausencias del Real Madrid para el juego de hoy.


EFE


Luis Enrique y Carlo Ancelotti plantearán hoy una verdadera batalla táctica en el clásico del fútbol español, bajo un mismo dibujo, un 4-3-3 condicionado por sus tres figuras atacantes, sistema ofensivo del que parte un fútbol con querencia al esférico que garantiza el espectáculo en el Camp Nou.


El uruguayo Luis Suárez ha realizado una gran progresión en su juego, al hilo de cómo ha crecido el Barcelona.


Foto: EFE 

Un clásico que literalmente paraliza al mundo, no sólo por ese estilo que comparten y las figuras que reúne cada uno, sino por el momento que viven ambos equipos: el once azulgrana se presenta como líder tras una remontada brillante guiado por el argentino Lionel Messi, ante un rival irregular en 2015 que busca un triunfo que le devuelva el primer puesto y su imagen.


Y por eso el juego adquiere una dimensión especial, pues para el equipo de Luis Enrique es una oportunidad única de abrir una brecha de cuatro puntos con los madridistas en lo alto de la tabla, que a estas alturas de la competencia serían determinantes.


La principal diferencia entre Luis Enrique y Ancelotti ha sido la forma de manejar sus plantillas. La apuesta por las rotaciones del técnico asturiano y la falta de confianza en el fondo del armario del italiano. El primero superó su momento más bajo tras la derrota en Anoeta con sus estrellas Lionel Messi y Neymar en el banquillo. Le costó la duda pública de su capacidad, aunque su carácter le mantuvo firme ante la crítica y el tiempo le ha dado la razón conduciendo a sus jugadores a su mejor imagen en un momento clave de la temporada.


En el momento que vive, el Real Madrid necesita hoy más que nunca de la fuerza defensiva y el espíritu combativo que representa Sergio Ramos.


Foto: EFE 

El madridista encara su momento más delicado, en una crisis de identidad y resultados, con un grupo de jugadores convertidos en indiscutibles con la titularidad siempre garantizada independientemente de cuál sea su estado de forma. La falta de reacción táctica y su rigidez para convertir en inamovible un sistema, han provocado que se pasase de verle en la casa blanca como el perfil de entrenador perfecto tras la conquista de la décima Copa de Europa a cuestionar su mano blanda con los futbolistas.


Pero ese duelo de entrenadores culmina con el enfrentamiento de dos tridentes con los que soñaría cualquier equipo del mundo. Libertad de movimientos e intercambio de posiciones en tres jugadores con gol, con mayor desequilibrio individual en los azulgranas y mayor capacidad asociativa en los blancos gracias a las cualidades de Karim Benzema. La fantasía se desata con Messi, Neymar y el remate de Luis Suárez. El poder de la pegada lo plasma el poderío físico de Bale y Cristiano Ronaldo.


El duelo táctico que garantiza el mayor espectáculo del mundo está servido.



El reto de Cristiano

Entre la ansiedad de volver a brillar y la necesidad de imponer su figura para frenar el regreso de la mejor versión de su gran rival, el argentino Lionel Messi, comparece hoy Cristiano Ronaldo en un Camp Nou donde marcó en ocho ocasiones, con el reto de conducir al Real Madrid a un golpe de efecto.


En la cabeza del portugués, que ha optado por no hablar hasta final de temporada ante los medios, como castigo a lo publicado por su fiesta de cumpleaños tras el 4-0 del Vicente Calderón, aún resuenan los silbidos de aficionados que castigaron ante el Levante más que sus errores en el remate, su actitud en el terreno de juego, sus gestos de continua pelea con el mundo. Son fruto de su imagen, alejado de su verdadera pegada, con nueve goles en catorce partidos disputados este año. Sin dejar su huella en siete encuentros.


Pero el actual Balón de Oro y Bota de Oro sabe que su equipo lo necesita y qué mejor reto que levantarse en el mejor escenario posible para el madridismo: el Camp Nou.




“No firmo un empate”

El técnico del Real Madrid, el italiano Carlo Ancelotti, también fue directo en su apreciación del clásico de hoy ante el Barcelona: “Nunca he firmado un empate en mi carrera, no lo voy a firmar ahora porque tenemos la calidad para ganar el partido en Barcelona”.


“El hecho de ser o no favorito depende de la racha que está teniendo un equipo. En este momento la del Barcelona es mejor que la nuestra, a partir de ahí tenemos un partido que va a ser difícil para los dos equipos. Tenemos mucha confianza en este partido porque representa una gran oportunidad para nosotros. Ganando podemos volver a la cabeza”, añadió.


Pese a calificar de “muy importante” el clásico, Ancelotti no lo considera un encuentro que vaya a decidir el pulso que mantienen los dos equipos por el título de Liga: “No creo que sea tan determinante”, dijo.




“Necesitamos nuestra mejor versión”

En un manifiesto reconocimiento a la capacidad del rival, el entrenador del FC Barcelona, Luis Enrique Martínez, considera que para que su equipo logre hoy la victoria ante el Madrid necesita de su mejor versión y realizar un partido completo en muchos aspectos.


“Necesitamos de nuestra mejor versión, ser efectivos adelante y sólidos atrás, y convertir el Camp Nou en un estadio difícil”, señaló el preparador azulgrana, quien también destacó lo siguiente: “Necesitamos hacer un partido muy bueno en todos los aspectos para ganar”.


El orientador azulgrana también hizo la siguiente reflexión: “Es un partido diferente al resto porque es el eterno rival, y porque es el equipo más cercano y en el caso de ganarle, deja de sumar. También la diferencia de goles empieza a tener su peso. Este partido tiene una especial connotación para los culés”.


Luis Enrique alejó cualquier pronóstico de favoritismo, aunque aceptó que jugar como local representa alguna ventaja: “Sí que es importante el factor campo, porque tu público te puede llevar un punto más allá en motivación”.