Columnistas

Applemania
Autor: Rafael Bravo
13 de Marzo de 2015


Es otra invención que revolucionará el mundo de la tecnología. Una maravilla gracias a los esfuerzos de investigación y desarrollo de Apple. Hará la vida más fácil a millones de usuarios. Es un símbolo de status y prestigio.

Es otra invención que revolucionará el mundo de la tecnología. Una maravilla gracias a los esfuerzos de  investigación y desarrollo de Apple. Hará la vida más fácil a millones de usuarios. Es un símbolo de status y prestigio. Otro producto de la sociedad de consumo. Un aparato de poca utilidad. Una distracción adicional para la convivencia familiar. Unos y otros tienen su versión para el nuevo reloj de Apple que estará disponible al público en unos días. El hecho es que el reloj inteligente no es algo novedoso pues ya existen versiones similares en el mercado como Fitbit y Samsung que no han tenido el éxito esperado.


La diferencia sin duda es que detrás está la marca Apple y la mano de Tim Cook el sucesor del genio Steve Jobs. Cook y su equipo quieren sumergir aún más a los usuarios en el universo digital del gigante de las telecomunicaciones. La pregunta del millón es si llegará a ser tan popular como los demás productos de Apple. Desde el IPod, MacBook, IPhone, IPad y ahora el reloj inteligente. Los optimistas afirman que las ventas podrían estar entre 20 y 30 millones de unidades. Lo interesante es entender que Apple le apunta al mercado chino en donde las ventas del IPhone 6 superaron las expectativas. 


Desde ya los críticos se han hecho sentir: Su uso es complicado y confuso. Son muchísimas las opciones para personalizar el reloj. Contrario a lo que ha sido históricamente Apple con productos amigables con el usuario, el reloj se hace difícil de manejar. Para que el reloj funcione debe  estar sincronizado con el IPhone. No es compatible con otras marcas de teléfonos inteligentes. El usuario se verá agobiado por las múltiples aplicaciones que podrían terminar por cuestionar su utilidad. Y no faltarán los problemas técnicos o ‘’bugs’’ tan comunes en los dispositivos electrónicos. Steve Jobs fue siempre extremadamente exigente en el diseño y simplicidad para los productos Apple. 


Apple ha sabido aprovechar la lealtad de su clientela para posicionarse como la compañía de mayor valor de mercado, hoy calculado en 700.000 millones de dólares. La estrategia de los fabricantes es impulsar las ventas de sus productos ofreciendo modelos con tecnología y aplicaciones avanzadas, asegurándose un mercado creciente a partir de una plataforma genérica de costo fijo. 


Apple se impondrá rápidamente enviando a la industria de la relojería suiza a la Edad de Piedra es lo que vaticina el inventor del Swatch que fue la sensación hace unas décadas por los bajos precios y la calidad. Un sector que mueve cerca de 38.000 millones de dólares es muy atractivo y tal como ocurrió con la música usando discos compactos, Apple hizo con iTunes lo que parecía imposible en un teléfono móvil. 


Quienes piensan lo contrario se preguntan si un reloj de las marcas Rolex, Tissot, Tag Heuer o Montblanc no son suficiente garantía de calidad, un reflejo visible de riqueza y si en una década todavía habrá gente usando un reloj de Apple convertido en un producto masivo de poco valor que compita con las marcas tradicionales de prestigio. Seguirá el reloj de Apple los mismos pasos del fracasado Google Glass o por el contrario seguiremos viendo como tantos se apegan a todo lo que lleve el logo de la manzana? 


Finalmente, Tim Cook al frente de la compañía creada por Jobs ha logrado llevarla a la cima aportando numerosos desarrollos como el Apple Pay, una asociación con Time Warner para tener a HBO en el Apple TV y ya se habla de que va tras Tesla el fabricante de los vehículos eléctricos.