Política

No vieron a King Kong
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
26 de Febrero de 2015


Mucha polémica jurídica y dudas levantó el fallo del Consejo de Estado en favor de los doce congresistas del 2012 que intervinieron en la fallida conciliación de la Reforma a la Justicia. En Antioquia la política también está muy caliente.

En los años noventa justificaron que el elefante del narcotráfico entró a espaldas en la campaña presidencial de 1994 y ahora resulta que nadie vio el mico, el King Kong o el Godzilla que hizo estallar en mil pedazos en el 2012 la Reforma a la Justicia, lo que originó un mayúsculo escándalo político nacional.


Ayer medio país andaba o reaccionó indignado por la decisión del Consejo de Estado de no encontrar culpables en este sonado caso, que significa que ni con la misma justicia se hizo justicia.


Ese tribunal determinó, en una decisión que ha levantado fuerte polémica entre los estudiosos del Derecho, la no pérdida de la investidura de los seis senadores y los seis representantes a la Cámara que hicieron parte de la Comisión de Conciliación de la reforma constitucional a la justicia colombiana y que frustró la introducción de necesarios ajustes a esta rama del poder público, que tanto requiere para una mejor prestación de ese esencial servicio a los  ciudadanos.


El Consejo de Estado adujo para su controvertido  fallo que aunque sí hubo graves micos e irregularidades en el trámite conciliatorio y en la actuación de la docena de congresistas, conocidos como “Los doce del patíbulo”, no se configuraron el tráfico de influencias y el conflicto de intereses, toda vez que ninguno de los encartados registraba líos judiciales que pudieran solucionar con la inclusión de disposiciones dentro de la fallida Reforma a la Justicia.


La argumentación de este tribunal no acaba de convencer a nadie, pues las explicaciones públicas de la sentencia fueron calificadas como poco convincentes, muy débiles y pobres, lo que volvió a generalizar el comentario de que brilló otra vez la impunidad.


No obstante, algunos peritos en estos asuntos manifestaron que al menos queda como consuelo que van a compulsar pruebas a la Procuraduría para que estudie la actuación disciplinaria de los congresistas y a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia para que investigue si cometieron una extralimitación de funciones.


En concepto del analista Armando Estrada Villa, en este asunto los consejeros y los congresistas se están haciendo pasito, pues los segundos tienen que ver con la elección de los primeros.


Por el momento esta decisión beneficia la carrera política del senador liberal antioqueño Luis Fernando Duque García, quien fue acusado por el propio Gobierno santista de haber echado al exministro de Justicia de la época, Juan Carlos Esguerra Portocarrero, del sitio donde se adelantaba la conciliación.


En menos de una semana el Consejo de Estado ha salvado la curul a dos congresistas liberales. Hace una semana a Óscar Hurtado y ahora a Duque García.


Arde la política


Simultáneamente con las dudas que origina la sentencia del Consejo de Estado, en el ámbito regional de Antioquia y de Medellín siguen en la comidilla del mundillo político parroquial cuatro sabrositos temas.


El primero de ellos fueron los relevos en menos de una semana en la conducción de dos grandes referentes de la antioqueñidad como son la U. de A. y el Tren Metropolitano.


Y en los dos casos se especula, pero también se asegura que estuvo metida la mano del presidente Juan Manuel Santos.


El análisis de la actual campaña electoral para la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, es que en esas disputas imperará como una cuestión de honor la riña que desde hace rato sostienen el presidente Santos con el expresidente Uribe.


La Casa de Nariño intentará derrotar en su patio al uribismo en esas dos posiciones y es ahí donde explican las últimas movidas en esos dos trascendentales cargos.


Pero además se estima con enorme seguridad que el poder presidencial será el que decidirá por allá en mayo o en junio los candidatos únicos de la Unidad Nacional para la Gobernación y la Alcaldía, de acuerdo con el veredicto que señalan las temibles encuestas electorales.


Hoy por hoy dentro de la Unidad Nacional se disputarían la candidatura a la Gobernación un conservador, y mencionan especialmente a Carlos Mario Montoya, y Luis Pérez Gutiérrez.


Por los lados de la Alcaldía la nominación única con el visto bueno del santismo estaría entre un liberal y Gabriel Jaime Rico, pero enfatizan que el ungido será el exsenador


Por eso las interesantes elucubraciones de Estrada Villa consideran que la foto de Gabriel Jaime Rico de esta semana con diez congresistas, es sencillamente que esos legisladores se están cotizando ante el presidente Santos para sacar después mayores dividendos en el apoyo a Eugenio Prieto como candidato.



Mentiras y verdades

Luego de la aprobación del cacareado Proyecto de Acuerdo 300 ahora lo que sigue es que el tiempo demostrará inexorablemente quiénes dijeron mentiras y quiénes la verdad.


De los veinte posibles votos en juego, catorce de ellos no se dejaron amedrentar por los ataques y señalamientos de la oposición, sobre una supuesta, temeraria y mentirosa privatización de bienes del Municipio de Medellín, y votaron positivamente.


A favor de la iniciativa del Gobierno de la ciudad votaron los concejales liberales Carlos Mario Mejía, Fabio Rivera y Aura Marlenny Arcila.


Los conservadores María Mercedes Mateos, Álvaro Múnera, Carlos Bayer y John Jaime Moncada.


Los concejales del Partido de la U, Jesús Aníbal Echeverri, Ramón Acevedo y Santiago Martínez.


Los cabildantes del Cambio Radical, Rober Bohórquez y Carlos Mario Uribe.


Y por la Alianza Verde, Jaime Cuartas y de Firmes por Medellín, Roberto Cardona.


La quinteta de enemigos al proyecto y completamente opositores al alcalde Aníbal Gaviria se mantuvieron firmes y sufragaron en contra el liberal Bernardo A. Guerra, los verdes Miguel Quintero y Yefferson Miranda, el ASI, de Luis Bernardo Vélez y por el Partido de la U, Juan Felipe Campuzano.


No hay una explicación válida para la no participación en la votación del concejal del Partido de la U, Óscar Hoyos, quien abandonó el recinto.


Por estar sancionado con el derecho al voto no lo puede hacer Nicolás Duque, expulsado del Partido de la U por doble militancia.