Columnistas

¿Cómo se escribe el título de un libro?
Autor: Juan David Villa
20 de Febrero de 2015


50 sombras de Grey
Como se ha escrito tanto sobre esta película y libro (no sé si llamarla novela o cómo), quizá sirva de algo recordar cómo se escriben los títulos de las obras de creación (canción, cuadro, libro, escultura, telenovela).


50 sombras de Grey


Como se ha escrito tanto sobre esta película y libro (no sé si llamarla novela o cómo), quizá sirva de algo recordar cómo se escriben los títulos de las obras de creación (canción,  cuadro, libro, escultura, telenovela). Hay dos elementos esenciales: el primero, solo se escribe con mayúscula la inicial de la primera palabra (Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El túnel, Las meninas…), y los nombres propios que haya dentro (Los pecados de Inés de Hinojosa). El segundo, todo el título va en cursiva y nunca entre comillas. 


Entonces, se debe escribir 50 sombras de Grey: sombras con minúscula porque no es el primer elemento del título, “50” cuenta también, como si se escribiera Cincuenta sombras de Grey. Y Grey es nombre propio, por eso su inicial va en forma mayúscula.


Autoatribuirse


“Sin dudas pueden atribuirse o autoatribuirse a cuestiones religiosas…”.


Esta palabra es redundante por una sencilla razón: atribuir  es aplicar ciertos hechos o cualidades a una cosa o persona, esto es, decir que fulano es o hizo tal cosa. “A Pedro le atribuyen ser muy amable”. Si Pedro afirma que es amable, diremos que “se atribuye” ser amable, el elemento “se” indica que Pedro dice eso de él mismo. Si decimos “Pedro se autoatribuyó ser un hombre amable”, redundamos porque “auto” indica lo mismo que el elemento “se”: que aquello que dice Pedro cae sobre él mismo.  


 


De esas que casi nunca usamos


Inconsútil: se dice de una túnica (prenda de vestir larga) que no tiene costuras, es decir, que es una sola pieza. Se refiere, sobre todo, a la túnica que, según los evangelios, Herodes le hizo poner a Jesús y que luego los soldados romanos le quitaron (esta escena se llama “el expolio”, cuando le arrebatan la túnica inconsútil) y luego la apuestan.