Política

Panorama
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
20 de Febrero de 2015

5 a 2


Seis horas y media invirtieron el miércoles pasado los integrantes de la Comisión Tercera del Concejo de Medellín en la discusión en primer debate del Proyecto 300 para convertir al Municipio de Medellín en un gobierno corporativo, que tiene sus enemigos, algunos muy demagogos y en campaña política dizque viendo privatizaciones hasta en la sopa. No ven la hora de subir en las encuestas con sofismas que ni ellos mismos se los creen. La política puede con todo. El debate despegó a las 2:30 de la tarde y la votación culminó a las 9:05 de la noche 5 a 2, con el triunfo del Gobierno de la ciudad que salvó la iniciativa frente a la arremetida de la oposición.


La votación


Al final la votación del Proyecto 300 no fue tan reñida como se preveía horas antes de comenzar la sesión de la Comisión Tercera del Cabildo de Medellín. Como lo anticipamos ayer en contra de la iniciativa estaban los concejales en completa oposición al Ejecutivo Municipal, Luis Bernardo Vélez y Miguel Quintero. Y a favor estaban tres cabildantes: Álvaro Múnera, Santiago Martínez y Rober Bohórquez. Así las cosas, eran decisivos los votos de Carlos Bayer y Ramón Acevedo, quienes antes y al principio de la sesión de la citada célula de trabajo tenían muchas dudas sobre el Proyecto de Acuerdo, que fueron despejando durante la extensa deliberación y a la hora de sufragar lo hicieron con la propuesta de la Administración para el muy claro 5 a 2.


La tercera guerra


La votación de la tarde y noche del miércoles en la Comisión Tercera originó ayer la Tercera Guerra Mundial en la plenaria del Concejo de Medellín. El recinto fue un campo de batalla y de permanentes hostilidades entre dos bandos, los que defienden el proyecto del Gobierno del alcalde Aníbal Gaviria y quienes lo atacan de privatizador, pero no dan pruebas distintas a las de intentar conseguir voticos en la actual campaña electoral. Hubo intentos de agresión entre los concejales Juan Felipe Campuzano y Miguel Quintero versus Rober Bohórquez y Carlos Bayer. Tuvieron que intervenir la Policía y escoltas, se decretó un receso de quince minutos y se pidió levantar la sesión y citar para hoy con el fin de calmar los alterados ánimos. Parecía una pelotera entre Los del Sur y La Rexistencia, que los concejales tanto critican, pero que ellos protagonizaron en forma peor. Se nota la falta de madurez política de varios de los que apenas comienzan en este trajinar movedizo de la política. Cómo sería de tenaz la pelea que hasta El Pilarico casi se para de su silla de ruedas a colocar banderillas.


Las batallas


Las hostilidades en la plenaria las provocó un twiterazo del concejal Miguel Quintero, acusando temerariamente de privatizar a las EPM, en una actitud más política y electorera que realista, a los compañeros que el día anterior votaron positivamente el Proyecto 300. Obviamente ripostaron con todo el Flaco Mejía, Carlos Bayer y otros tildándolo de irresponsable en su pobre argumentación. Como el concejal Bernardo A. Guerra no se pierde ningún bonche, que es lo que más le gusta, dijo que por el proyecto votaron aquellos que saben que no van a volver al Concejo y lo hicieron por burocracia y para intentar revertir su posible chamuscada. Juan F. Campuzano contraatacó a Rober Bohórquez y se armó la demencia y la locura total. En esta esquina... Puro boxeo de campaña política, más que un verdadero control político. El electorado tiene la palabra en octubre.


Ramos con Guerra


La bomba noticiosa de ayer con el precandidato a la Gobernación de Antioquia por el Centro Democrático, CD, Andrés Guerra fue el apoyo que le brindó el senador Alfredo Ramos y la ratificación del respaldo de Jaime Restrepo Cuartas. El acompañamiento del hijo de Luis A. Ramos se hizo pese a muchísimas presiones y por eso no fue ayer en persona a la rueda de prensa de Guerra, pero envió un comunicado de apoyo. Lo que sigue en el CD para la escogencia de sus candidatos únicos a la Gobernación de Antioquia y a la Alcaldía de Medellín, tras el fiasco que fueron los mal llamados foros programáticos, que fueron ante todo políticos, es dizque unos foros académicos en universidades privadas y luego las encuestas para cada caso. El CD parece un partido de esos viejos en Colombia con los mismos vicios de siempre.


Los contaron


A propósito del Centro Democrático. Sus recientes foros programáticos, que en realidad fueron disfrazadas semiconvenciones, sirvieron para señalar una de las debilidades de las listas cerradas. Esta modalidad de plancha no permite conocer quiénes tienen votos. Y eso ocurrió con el grupito de los congresistas Paola Holguín, José Obdulio Gaviria y Federico Hoyos, quienes impulsaron la precandidatura de Jaime Restrepo Cuartas y con él se hicieron contar en esa semiconvención y lo llevaron al matadero. La realidad es que no tienen votos, pues a Restrepo Cuartas le asestaron tremenda paliza. No queda ninguna duda que los votos los puso Uribe y a los otros los llevaron cargaditos.


En educación


Pero el más doloroso comentario sobre el resultado de esa semiconvención uribista de Antioquia, es que a Jaime Restrepo, con grandes conocimientos del campo educativo, lo rajó en esa área la votación por Liliana Rendón. Y eso no puede ser, pues si nos vamos a la verdad verdadera nunca La Monita sabe más de educación que Restrepo Cuartas. Qué pena, pero esos no fueron foros programáticos, sino netamente encerronas político-electorales, donde había que ganar hasta por encima del diablo.


El Metro


Nadie sabe para quién trabaja. Alonso Salazar, sin pensarlo y sin proponérselo, contribuyó indirectamente a que la administradora de negocios Claudia Restrepo se convierta desde marzo en rotulante gerente del Metro. El hoy nuevamente aspirante a la Alcaldía de Medellín propició el retiro de esta dama de la Administración del alcalde Aníbal Gaviria para emular por la Alcaldía, pero después la dejaron tirada. Eso sirvió para visualizarla hoy y de qué manera. Ahora, los políticos en campaña están buscando causas políticas en la salida de Ramiro Márquez de la gerencia del Metro, cuando el trasfondo es meramente administrativo, pues desde hace más de un año se develaron las diferencias de estilo gerencial con los tres dueños de la empresa: La Nación, la Gobernación y la Alcaldía. Incluso en ese lapso sonaron varios nombres como el de Juan Camilo Restrepo Gómez y a Ramiro Márquez lo sostenía la fuerte casta de lidia azul del Grupo Empresarial Antioqueño.


Medio ambiente


En el auditorio Mario Laserna de la Universidad de los Andes, en Bogotá, se divulgó ayer la segunda versión de la Gran Encuesta Nacional Ambiental, que mide percepciones ciudadanas, conocimientos y actitudes en las principales ciudades del país. Se trata de un estudio realizado gracias a la alianza entre la revista ambiental Catorce 6, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes y la firma Cifras y Conceptos, que fue aplicado en doce ciudades y diseñada por un equipo técnico de alta experiencia en las disciplinas ambientales. Se reveló que el 85% de los colombianos cree que el estado del medio ambiente del país es regular y malo. Y en lo local, la problemática ambiental desplaza asuntos históricamente prioritarios como la economía, la educación y la política.



30 años sirviendo a Bello

Dos acontecimientos tienen mucho significado por estos días en la vida y trayectoria pública del médico y político bellanita Luis Arturo Sánchez Ospina.   


La primera es que en marzo cumplirá treinta años atendiendo y prestando un servicio médico muy social a la comunidad bellanita.


Y la segunda su muy merecida precandidatura dentro del Partido Liberal a la Alcaldía de esta ciudad, la principal del Aburrá Norte.


Tras graduarse como médico cirujano en la Universidad de Antioquia el 15 de marzo de 1985, Luis A. Sánchez se dedicó de lleno a servirle desde su consultorio a los estratos medios y sobre todo populares de Bello, en el amplio sector de Niquía, desde donde irradió su acción facultativa a las demás comunas y barrios de esta ciudad, la segunda de Antioquia.


Y precisamente fue ese contacto permanente con los pacientes de esos estratos sociales y su trabajo social con la medicina, lo que lo llevó directamente a desembocar en las actividades política y pública municipal, las que comenzó a desarrollar a partir de 1993 y un año más tarde a concretar como secretario de Salud.


A partir de allí Sánchez Ospina no ha parado de trabajar en favor de Bello desde los ámbitos médico y político, siempre con una visión liberal de la sociedad.


En el campo asistencial y administrativo asumió entre 1995 y 1996 la dirección de los Seguros Sociales en Bello y fue gestor principal para cristalizar la construcción de la hoy afamada y muy necesaria Clínica Víctor Cárdenas Jaramillo.   


Pero la política lo llamó y lo picó y en 1998 y 2001 salió electo al Concejo de Bello, ejercicio que combinó con la atención médica en Niquía y en Santa Ana, donde instaló un consultorio popular.


Pero nuevamente sus ejecutorias fueron tenidas en cuenta y el Gobierno de Antioquia con el visto bueno de la clase política local, le impusieron el desafío de recuperar al Hospital Marco Fidel Suárez, dirigido a la clase popular de Bello, gestión que cumplió con éxito y precisamente este complejo asistencial es lo que es hoy gracias a las medidas gerenciales que en su momento aplicó el médico Sánchez O.


Una vez cumplida la tarea de salvar a ese Hospital, retornó a la política y nuevamente salió electo en el 2007 al Concejo Municipal, curul que por escaso margen no logró revalidar en el 2011, pero sí su espíritu de servicio al Municipio de Bello como secretario General y asesor privado del actual alcalde.


Todo este historial de vida y de ejecutorias públicas, lo tienen hoy merecidamente como precandidato liberal a la Alcaldía de Bello, a la espera de la decisión que debe tomar el jefe liberal de esa ciudad, el actual representante a la Cámara y codirector nacional del liberalismo, el ingeniero John Jairo Roldán Avendaño, quien debe definir un candidato único entre tres opcionados, uno de los cuales es el médico Sánchez Ospina, quien durante treinta años se preparó para cumplir uno de sus propósitos de vida como es ser alcalde de su tierra bellanita.