Columnistas

Clint Eastwood: “El Francotirador” de sofismas
Autor: Alejandro Garcia Gomez
14 de Febrero de 2015


Sofisma: “razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir lo que es falso” (dicc. RAE). Para convencer a siete millones de personas (o más) de que se ha sido el mejor presidente de la historia...

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Sofisma: “razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir lo que es falso” (dicc. RAE). Para convencer a siete millones de personas (o más) de que se ha sido el mejor presidente de la historia; o de que él mismo no tiene nada que ver con asesinatos, “falsos positivos”; o de que un país alcanza el máximum de desarrollo y equilibrio social si se les dan todas la gabelas y los contratos a los privilegiados, a “mis amigos” o a mis familiares; u otras muchas más “verdades” relacionadas con chuzadas, con ser “víctimas” de la Justicia o de “háckers”, etc., se necesitan innumerables cantidades de sofismas repetidos, que de tan repetidos se conviertan en verdades. Y toneladas de cinismo. Es lo que se conoce como manipulación.


Hablemos en el en el plano internacional. Si con una “obra de arte”, un individuo quiere dejar constancia para el mundo de que en la guerra de invasión a un país, para despojarlo de sus recursos naturales (petróleo de Irak), los héroes los puso el invasor (EU) a nombre de la civilización y la democracia, pero los invadidos pusieron una injustificable y cruel barbarie, ese individuo pretende manipular la historia, con cinismo. ¿Cómo? Convirtiendo una mentira en una verdad, perpetrando un sofisma histórico: 


Clint Eastwood, actor, director y productor reconocido es quien lleva al cine episodios de la vida de un mercenario estadounidense que ofrece sus servicios al ejército de su país, quien lo contrata. El momento culminante (repetido en la cinta, para comenzar el flashback) es cuando este mercenario francotirador debe decidir entre disparar o no a un niño que lleva un arma letal, algo así como una granada inmensa (soy ignorante en armas) que se apresta a hacerla explotar contra los compañeros del mercenario, quien está apostado en uno de los tejados de la ciudad bombardeada (¿Bagdad?). Es la vida del niño o la de sus compañeros militares. Se decide por matar al niño (y a su madre). Para equilibrar “el espectáculo”, astutamente el director Eastwood elabora más tarde otra escena igual, pero el otro niño se salva porque suelta el arma. Como queriéndonos decir, ¡miren lo que hace una sociedad civilizada! ¡No matamos por matar! ¡Jua!


¿Pero por qué El Francotirador es un sofisma de 2 horas 12 minutos y millones de dólares? Hoy se sabe con evidencias que la guerra de Irak se hizo basada en una mentira a sabiendas. Nunca la menciona el director Eastwood. El gobierno de G. W. Bush propagó la falsa noticia, repetida hasta convertirla en verdad, de que Irak tenía armas de destrucción masiva (ADM) y que había que llevar a cabo una rápida operación que eliminara a su odiado dictador –Sadam Hussein- quien hasta hacía poco había sido su aliado. Que Hussein era malvado, bárbaro y todo lo que se quiera, eso era conocido. Tal como lo han sido y lo son el resto de dictadores afectos y desafectos de EU, cómplices o enemigos. Lo que se supo luego, por el cineasta Michael Moore (a quien Clint Eastwood amenazó de muerte según el portal https://www.meneame.net/story/10-cosas-no-sabias-sobre-clint-eastwood-eng), fue que G. W. Bush y sus amigos petroleros (“El club del té”) querían hacerse a esas riquezas con ésa, “una guerra relámpago”. 


¿Y el verdadero fin del film “El francotirador”? Como el de todo sofisma, convertir una mentira en verdad: limpiar la imagen de EU y la de George W. Bush, llevando al altar de los héroes a un mercenario, “con grandes escenarios y música grandiosa”, como señala Piero. ¿Por qué? Porque fueron tan desastrosos los efectos colaterales que esta guerra causó a la economía del mundo entero que a su mismo país lo metió en un problema del que aún no sale del todo. Lo ha salvado el neoliberalismo impuesto a nuestros gobiernos, algo que todavía estamos pagando. Por eso Hollywood le ha hecho el más grande despliegue publicitario, con varias nominaciones Óscar incluidas. 


Nota.- Concurso literario Nuevas Voces:  http://pencolombiadeescritores.com/ 11.II.15