Columnistas

No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
10 de Febrero de 2015


El tr醤sito de que Medell韓 fuera considerada la Ciudad m醩 violenta del mundo a ser reconocida hoy como la m醩 innovadora, no es un hecho que se deba al azar o a que nos hayamos ganado una loter韆.

El tránsito de que Medellín fuera considerada la Ciudad más violenta del mundo a ser reconocida hoy como la más innovadora, no es un hecho que se deba al azar o a que nos hayamos ganado una lotería. Es el producto del esfuerzo de las generaciones recientes, que alrededor de propuestas y proyectos colectivos, nos hemos impuesto unos retos que paulatinamente van dando sus frutos.


Es por eso tan importante que los gobernantes le sepan dar continuidad a aquellas construcciones colectivas que proponen objetivos y estrategias de futuro, pues fuera de ser un simple hecho de pragmatismo, lo es también de respeto con la ciudadanía, que cuando es convocada, dice presente.


De igual manera, si quieren que sus propuestas de futuro, para cuando ya no sean gobernantes, sean tenidas en cuenta, pues deben por lo menos, dar ejemplo  y ser consecuentes.


De igual manera, aquellos que en algún momento ocupaban y aún hoy siguen ocupando cargos representativos, pues son responsables de defender y promover aquello que aprobaron cuando eran miembros de Juntas Directivas o Consejos Rectores, alrededor de este tipo de propuestas,  pues es la sociedad civil quien debe dar ejemplo de seguimiento y continuidad al trabajo conjunto con lo público.


Parece que fue ayer, por allá en el año 1997, que con el liderazgo del alcalde metropolitano de entonces, el doctor Sergio Naranjo Pérez y la coordinación general del doctor Saúl Pineda Hoyos, contando con la colaboración del Pnud, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá,  se le entregó a la comunidad el resultado del trabajo colectivo “2015 El Futuro de la Ciudad Metropolitana”, que presentaba un primer diagnóstico y unas primeras líneas de actuación para conseguir un futuro deseado.


De igual  manera, su sucesor, el alcalde metropolitano Juan Gómez Martínez recibió y acogió la propuesta anterior con el compromiso de ayudar en su implementación. De esta manera y en asocio con múltiples instituciones se desarrolló “El Plan Estratégico de Medellín y el Área Metropolitana 2015: La Visión y los Proyectos”, que ha sido la base para los desarrollos ulteriores, obviamente con los ajustes que las circunstancias han ameritado hasta nuestros días, en los ejercicios normales de alineamiento estratégico.    


No alcanzaremos jamás a dimensionar y agradecer la obra de la Sociedad de Mejoras Públicas, que a principios del Siglo 20 fungía como una especie de Directora de Planeación Urbana. 


Pero tampoco podremos agradecer, de la manera adecuada, a aquellos quienes viviendo en carne propia la tragedia del narco terrorismo, se aventuraron a otear la luz al final del túnel, en medio de la desazón generalizada.


Ya en época reciente, bajo el liderazgo del gobernador Aníbal Gaviria Correa, se firmó por parte de todas las fuerzas vivas de Antioquia, la Alianza de Antioquia por la equidad, también con meta de cumplimiento el año 2015.


Ni qué decir, ya a nivel planetario, de los “Objetivos del milenio” cuya fecha de corte se nos vino encima.


¿Qué hemos hecho conscientemente para hacerle seguimiento a estos tres  procesos cuya meta temporal se cumple este año?


Son innegables las realizaciones, pero no es tan clara la disciplina social y administrativa para preservar, encauzar y actualizar estos procesos.


La responsabilidad es de todos: Gobernantes y Ciudadanos. No nos puede quedar grande la grandeza: Al 2020 queremos llegar a ser “La mejor esquina de América”  y parece que  al día de hoy no hay nadie interesado por saber, al menos, en qué vamos.


Con base en lo anterior, de la manera más respetuosa, comedidamente invito a nuestros mandatarios actuales y a quienes fueron, en su momento, garantes de estos acuerdos, a que en una muestra de transparencia, seriedad, responsabilidad y compromiso, le cuenten a la ciudadanía que esperábamos en ese entonces, y qué hemos logrado en la fecha propuesta, el 2015.


Sigamos haciendo vívido aquello de que “la unión hace la fuerza” y ahora, en medio del año electoral local y regional, exijámosle a los candidatos, posturas claras y compromisos concretos alrededor de aquello que es de todos.