Economía

Greece seeks consensus
Grecia busca consenso
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
4 de Febrero de 2015


Grecia confía en que el acuerdo con sus socios se dé en los próximos dos meses.


Foto: EFE 

El nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, encara una de las más grandes crisis económicas de su país.

@olgarendonm


Grecia no actuará unilateralmente sino que colaborará con sus socios, y aunque su ministro de Finanzas, Manis Varufakis, justificó el parón en el proceso de privatización, trató de calmar a los inversores e insistió en su voluntad de modificar el programa de rescate de Grecia porque se basaba en una lógica errónea.


“Los dos principales errores de los gobiernos griegos desde hace decenas son el recurso constante al endeudamiento sin pensar en el futuro y la ausencia de reformas. Eso lo vamos a parar”, señaló.


Pese a que la troika, grupo de decisión formado por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), entregaría a Atenas 7.000 millones de euros que fue rechazado por el Gobierno entre tanto no se adopte un nuevo plan económico, Varufakis indicó que espera encontrar espacio presupuestario en las próximas semanas.


Pero esta semana había sido más preciso al indicar que confiaba en que el BCE garantice la liquidez en ese periodo, como ya lo ha hecho con otros países.


Sobre las privatizaciones, comentó que “en medio de una crisis deflacionista, no es muy inteligente vender las joyas de la familia por una nimiedad”. Varufakis apostó en su lugar por “desarrollar los bienes del Estado para aumentar su valor utilizando medios de financiación inteligentes para reforzar su economía”.


De forma más general, consideró que “las inversiones extranjeras, y en particular las chinas constituyen una gran esperanza para mejorar nuestras estructuras y reforzar nuestra competitividad”.


“Este Gobierno puede garantizar a los inversores extranjeros que tendrán enfrente espíritus abiertos”, sentenció el ministro. El Gobierno griego confía en llegar a un acuerdo político con sus socios europeos en los próximos dos meses que permita hacer innecesaria una nueva prórroga del programa de rescate, según declaraciones del vice primer ministro Yannis Dragasakis a la cadena de televisión Mega.


En caso de que no se llegue a un consenso a tiempo, explicó Dragasakis, se podría prolongar hasta el 28 de mayo.


El vicepresidente del Gobierno no descartó la posibilidad de que este asunto se debata durante la reunión del primer ministro Alexis Tsipras con el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, hoy en Bruselas. Además, destacó que el acuerdo puede ser alcanzado en el marco institucional europeo, es decir en la CE, el Eurogrupo y el Consejo Europeo.


La postura del Gobierno griego recibió, asimismo, el respaldo del presidente de Estados Unidos, Barack Obama: “Cuando una economía está en caída libre es necesaria una estrategia de crecimiento, no limitarse a presionar a una población que sufre cada día más”, contestó a CNN.


“Estamos preparados para escuchar los planes concretos del Gobierno griego y de mantener una conversación constructiva sobre los próximos pasos, empezando este miércoles”, afirmó el portavoz comunitario de la CE, Margaritis Schinas.



Tranquilidad a los bancos

El portavoz del Gobierno griego, Gabriel Sakelaridis, recalcó que el Ejecutivo no tiene la intención de emprender ningún movimiento que pueda perjudicar a los accionistas de los bancos.


“Lo que hagamos para los bancos se hará en colaboración con los inversores privados. No haremos nada que vaya a perjudicar a los intereses de los accionistas de los bancos”, dijo Sakelaridis.


El portavoz recalcó que Grecia no intervendrá en la gestión interna de los cuatro bancos sistémicos, Banco Nacional de Grecia, Banco de El Pireo, Eurobank y Alphabank.


Según informaciones del portal in.gr, el Gobierno tiene la intención de cambiar la ley sobre el Fondo de Estabilidad Financiera del Estado Helénico (Hfsf) para que el Estado pueda ejercer sus derechos de participación en los bancos y no sólo limitarse a vetar las decisiones estratégicas.