Columnistas

Motociclistas y seguridad de peatones y deportistas
Autor: Alejandro Garcia Gomez
31 de Enero de 2015


Un gracejo asegura que la moto es el invento de los japoneses para vengarse de la bomba atómica con que Occidente (o mejor, E U) los aplastó en la Segunda Guerra Mundial, matando a millares de civiles en dos días.

Un gracejo asegura que la moto es el invento de los japoneses para vengarse de la bomba atómica con que Occidente (o mejor, E U) los aplastó en la Segunda Guerra Mundial, matando a millares de civiles en dos días. Es malévolo aunque no deja de poner a pensar. La movilidad económica y veloz que presta la moto, la han hecho preferir en la mayoría de los casos y en la mayoría de los países. Otra cosa son las motocicletas de placer, de grandes motores y precios. Pero, ¿Por qué nuestro país es uno en los que, mundialmente, hay más motos por habitante? Por varios hechos y quizá se pueda analizar en otro artículo. Entre otros: el crecimiento desmesurado de las ciudades y las fallas en el transporte público que se quedó anquilosado; la comodidad que brinda hoy al campesino, a bajo precio; las facilidades de compra y los bajos costos accesibles para la clase media, que es la capa más grande de la sociedad; La consecuencial moda. Pero quizá el mayor es el precio exorbitante de la gasolina en nuestro país (productor de hidrocarburos) unido a las fallas en todo nuestro transporte público. 


Pero con las ventajas también han llegado los inconvenientes. Publicitado fue el caso ocurrido el domingo 25 de enero en una de las ciclovías de Medellín. Según la Policía, Luis Alberto Hincapié, de 24 años, perdió la vida cuando el motociclista Carlos Alberto Quinto, de 31 años, lo arrolló. Causó lesiones a su propia acompañante, Gloria Patricia Tabares, de 40 años, y a otros deportistas. La Policía asegura que, presuntamente estaba embriagado (EL MUNDO, Medellín, 27.I.15). En este caso, el motociclista causó lesiones a otras personas. También ocurre el caso contrario, quizá con más frecuencia: los motociclistas se accidentan por sí mismos o son atropellados. Es tal la cantidad de accidentados que se asegura que, en Medellín, son ellos quienes figuran como los mayores donantes de órganos vitales para trasplantes. Quizá malévolamente, se asegura que hay un convenio entre funcionarios de diferentes instituciones que tienen que ver con el asunto para conocer de primeras el sitio del accidente y los familiares del accidentado para las solicitudes de órganos. Me  niego a creer que esto sea verdad. 


Como todo lo que ocurre en nuestro país, el caso de este motociclista, fue conocido ampliamente debido a que la prensa regional y nacional lo publicitó en grande. En esta columna llevo años de años señalando a cada uno de los diferentes alcaldes y a sus secretarios de tránsito el peligro ambulante que constituyen los diferentes motociclistas que transitan por los sitios con preferencia peatonal. En la Unidad Deportiva Atanasio Girardot no hay un solo motociclista que ruede a 10 Km/h que es la Velocidad Máxima Permitida ahí, según lo anuncian uno o dos pálidos avisos en una de las calzadas que ni siquiera la Policía respeta en días con actividad deportiva o en días normales. Sé que estoy lloviendo sobre mojado al solicitar, por enésima vez, al señor alcalde para que haga cumplir la norma de este límite de velocidad con la Policía (que ni ella lo cumple) ni con la vigilancia privada, porque muchos de estos vigilantes, parece que son, presuntamente, quienes más incumplen después de la policía, cuando los coge el día en su llegada al trabajo o cuando salen de él en sus motocicletas. El resto son usuarios de la Unidad Deportiva o personas que deciden acortar camino atravesando la unidad. Sé que no seré escuchado, pero es mi deber ciudadano elevar por enésima vez al señor alcalde Aníbal este respetuoso reclamo. Antes lo he hecho con los anteriores.


Nota 1.- Los usuarios de la misma unidad se quejan de que sigue siendo una olla de vicio sin que las autoridades intervengan. Otra queja es que cómo hasta ahora no abren los baños públicos porque al parecer, no hay nuevos contratos para los empleados.


Nota 2.- Nos unimos al homenaje de los 40 años humanitarios y médicos de la Dra. Paulina Goyes. Todos hemos recibido algún favor. Gran mujer sandoneña.