Nacional

“End of the conflict” begins in February in Havana
En febrero inicia “fin del conflicto” en La Habana
Autor: Redacción EL MUNDO
19 de Enero de 2015


El general Óscar Naranjo dijo que la acción de desminado del territorio podría significar una reducción de la intensidad del conflicto armado que vive Colombia desde hace más de medio siglo.


Foto: Cortesía 

Las nuevas fechas se concretaron gracias a que entre el 15 y el 18 de enero representantes de ambas delegaciones sostuvieron reuniones para intercambiar visiones iniciales sobre los puntos que faltan por acordar.

Através de un comunicado conjunto, emitido desde La Habana, las delegaciones del Gobierno y las Farc acordaron lo que será la cronología y metodología del primer ciclo de conversaciones de 2015.


En primer lugar confirmaron que el ciclo 32 iniciará el próximo 2 de febrero. Aseguraron que lo que tiene que ver con el cese bilateral y el desescalamiento del conflicto se tratará los primeros días del segundo mes del año y de manera transversal, con las discusiones que ya van adelantadas sobre las víctimas. “El 10 de febrero los expertos que integran la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas entregarán sus informes y los relatores harán entrega y presentarán el informe síntesis”, dice el comunicado.


Adicionalmente, se acordó que el 11 de febrero las delegaciones recibirán la segunda delegación de organizaciones, en el marco del trabajo de la subcomisión de género.


Por último, se acordó que durante el ciclo 32 las delegaciones discutirán el alcance y metodología de trabajo de la subcomisión del punto 3: “Fin del conflicto”. 


Iniciar con desminado


Más de la mitad de los municipios de Colombia tienen campos minados que dejaron el año pasado un total de 267 víctimas, según reconoció el general en retiro de la Policía, Óscar Naranjo, uno de los negociadores de paz del Gobierno colombiano con las Farc. 


Naranjo, que fue nombrado el año pasado por el presidente Juan Manuel Santos, como ministro consejero del Posconflicto, señala en una entrevista publicada ayer por el diario El Tiempo, que en 688 de los 1.101 municipios colombianos, es decir el 62,5 %, hay minas antipersonal. “El barrido que ha hecho el programa de desminado humanitario señala esa dramática realidad”, agrega Naranjo.


El funcionario, sin entrar en detalles, explicó que las Farc han expresado, en la mesa de negociaciones en Cuba, su disposición para ayudar al desminado.


Según las cifras expresadas por el negociador de paz, desde 1990 se han registrado en Colombia 11.006 víctimas, entre muertos y lesionados, de minas antipersonal. Los departamentos más afectados por los campos minados son Meta y Antioquia.


En marzo de 2013, el presidente Santos proclamó a San Carlos (Antioquia), como el primer municipio del país “libre de sospecha de minas antipersonal”. Las operaciones del retiro de esos artefactos proscritos por el Derecho Internacional Humanitario (DIH) culminaron en diciembre de 2011, y fueron realizadas por ingenieros militares de la Cuarta Brigada, a través de un batallón de desminado humanitario.


Para su labor, los artificieros siguieron información suministrada por el Programa de Acción Integral contra Minas Antipersonal (Paicma). Colombia es, con Afganistán, el país más afectado por las minas antipersonal y el único de América en el que se siguen sembrando estos explosivos.



Concentración de combatientes

Otro importante tema que abordó Naranjo en la entrevista para El Tiempo, fue el del cese bilateral del fuego, pues no descartó la posibilidad de tener centros de ubicación para las Farc, pero dejó la responsabilidad de definirlos en las discusiones que adelantan las subcomisiones técnicas.


A sus declaraciones ya se habían sumado las del expresidente Álvaro Uribe y el fiscal General, Eduardo Montealegre, quienes después de reunirse en el mes de noviembre para hablar sobre la paz, concluyeron que era fundamental una zona de concentración para las Farc. En ese momento, el expresidente insistió en la importancia del cese unilateral y de una concentración de los integrantes de las Farc en ciertas zonas del país, pero eso sí con vigilancia de la Fuerza Pública. 


El fiscal General lo acompañó en la propuesta y reiteró que de cumplirse, el requisito es que la seguridad es responsabilidad del Estado. “Todo con la condición de que estas personas puedan estar en determinadas zonas del país bajo la protección de la Fuerza Pública”.


Por su parte, la copresidente de la Comisión de Paz del Congreso, la representante Ángela María Robledo, pidió al general Óscar Naranjo prudencia en sus declaraciones y dijo que hablar de un punto de concentración para las Farc, según ella, sin haberse consultado en la mesa de La Habana no es adecuado.