Columnistas

Barranquilla en nota sostenida
Autor: Alvaro T. L髉ez
13 de Enero de 2015


En materia de desarrollo sostenido, Barranquilla parece ir a la vanguardia en Colombia.

alvarolopez53@hotmail.com


El gran secreto del desarrollo de las ciudades es una buena planeación: calcularlas a partir de una meta de crecimiento específico, e ir creando conciencia y sentimiento de propiedad de los habitantes. Para administrar lo público, sobre todo para desarrollar una localidad hasta llevarla a merecer el calificativo de urbe, no se puede actuar sino desde la perspectiva de un plan serio, de acciones conjuntas, sin que una priorice sobre las otras, en materia de infraestructura, servicios y cultura. No ha lugar a sentimentalismos ni a intervenciones de oscuros personajes que no tienen conocimientos sino obsesiones, y que pretenden hacer valer sus nostalgias de nada, sobre las reales necesidades de la población.


En materia de desarrollo sostenido, Barranquilla parece ir a la vanguardia en Colombia. La ciudad parece ir en busca del mar, pues sus pretensiones desarrollo hacia el norte son sorprendentes. La apertura de vías futuristas indica el camino y seduce, de tal forma que la nueva ciudad, su tendencia está asegurada. Los administradores de los últimos tiempos tienen claro que uno de los factores fundamentales de la conceptualización urbana son las vías para comunicar, desaislar y favorecer la buena movilidad. La ampliación de la Vía 40, por ejemplo, alienta a la inversión y a la fundación de nuevas actividades industriales generando fuentes de empleo y bienestar. Se está volviendo Barranquilla una ciudad cómoda y progresista, lo cual, sumado a las condiciones de ubicación la vuelven la mejor ciudad del país.


Los barranquilleros han intervenido toda la ciudad en todos los aspectos. Reciben el rio Magdalena, Yuma como lo llamaban los hermanos mayores, luego de que recorriera gran parte de territorio nacional y de que a él llegaran muchos detritos. No es su responsabilidad el mantenimiento de nuestra arteria fluvial, pero adoptaron una actitud positiva frente a la parte que les corresponde. Es una maravilla la especie de camellón que se está construyendo en la margen del rio, además porque evoca la innata alegría del pueblo. Y el caño de la Auyama, que olía a cloaca y parecía cloaca, pasó de la deturpación total a una promisoria recuperación que ha permitido que se muestre como ejemplo de saneamiento ambiental, y su recorrido sea un atractivo turístico.


Atrás quedaron los tristes días del padre Hoyos y sus secuaces. La Barranquilla de hoy maravilla cada día más por las obras de infraestructura, por la sensación positiva de gran ciudad que está generando y por la actitud de la gente que ha asimilado el discurso progresista de la alcaldesa. La ciudad es ejemplo de una buena concepción urbanística, con obras importantes como la canalización de los arroyos ominosos, o la construcción de vías con peajes urbanos, que no deben abundar en Colombia. Lo que no se entiende es por qué Elsita Noguera no aparece en las encuestas, por mucho, como la mejor entre los alcaldes colombianos. Nadie puede presentar mejor y más homogéneo desarrollo urbano que ella. Pero en Colombia, ¿quién hace las encuestas?