Mundo deportivo

Between silence and speculation
Entre el silencio y la especulación
29 de Diciembre de 2014


La incertidumbre sobre la recuperación de Michael Schumacher, el secretismo en torno a su estado y el apoyo de los incondicionales marcarán hoy el primer aniversario del grave accidente que sufrió el “Hombre Récord” alemán de la Fórmula Uno.


Foto: Cortesía 

Michael Schumacher. 

EFE


El siete veces campeón del mundo de Fórmula Uno, Michael Schumacher, permanece en su casa de Gland (Suiza), a donde fue trasladado el pasado mes de septiembre tras despertar del coma al que fue inducido en el hospital de Grenoble (Francia) y pasar un tiempo en una clínica de rehabilitación de Lausana (Suiza).


Allí trabaja a diario en la recuperación de sus facultades, sensiblemente afectadas tras sufrir graves lesiones craneales esquiando en Méribel, en los Alpes franceses, un proceso que según los expertos puede alargarse varios años y con un éxito incierto.


Mientras algunos médicos confían en que el piloto pueda en algún momento volver a valerse para la vida cotidiana tirando de tenacidad, otros expertos consideran que Schumacher quedará inválido.


Más allá de estas especulaciones, apenas han trascendido a la opinión pública detalles sobre su evolución, en su mayor parte apuntes inconcretos pero optimistas, demasiadas veces rodeados de rumores sin fundamento, ya que tanto la familia como el equipo médico que le trata están guardando un estricto silencio.


“No podría dar nunca una indicación seria (sobre su evolución). Simplemente no es posible en esta situación”, aseguró la manager de Schumacher y actualmente portavoz de la familia, Sabine Kehm, a finales de noviembre.


En septiembre, Kehm celebró en un comunicado que Schumacher había “hecho progresos con respecto a la gravedad de su herida”, pero agregó que por delante quedaba “un camino duro y largo”.  


Estas son las últimas declaraciones conocidas sobre su situación, tras las de julio de la mujer del piloto, Corinna Schumacher, en las que de forma ambigua apuntó: “Vamos cuesta arriba, por supuesto lentamente, pero al menos avanzando”.


Este secretismo provocó un turbio suceso en agosto, cuando fue robado el informe médico del heptacampeón y ofrecido, sin éxito, a cambio de dinero a varios medios de comunicación, supuestamente por un miembro de la guardia aérea de salvamento suizo que se suicidó un día después de ser arrestado por este motivo.


Pese a esta administración de la información con cuentagotas, los incondicionales de Schumacher, que se cuentan por miles en Alemania, siguen teniendo muy presente al piloto que ganó 91 gran premios de Fórmula 1 (el primero hace ahora 20 años), acumuló 155 podios y 77 vueltas rápidas, y logró partir en 68 ocasiones de la primera posición de la parrilla de salida.


De hecho, el gigante tecnológico estadounidense Google informó recientemente que “Schumacher” había sido la palabra más buscada en Alemania este año; mientras que Yahoo ha asegurado que el piloto de Fórmula Uno fue el deportista más buscado en 2014, por encima del astro madrileño Ronaldo.



El proceso

El 29 de diciembre de 2013, mientras esquiaba con su familia y unos amigos en Méribel, Schumacher sufrió una grave caída y se golpeó con una piedra en la cabeza, lo que le provocó un gran derrame en el cerebro a pesar de llevar casco.


El piloto fue operado en dos ocasiones en las siguientes horas y se le indujo un coma por razones médicas en el que permaneció por seguridad durante meses, en abril comenzó a disfrutar de “momentos de conciencia” y en junio ya estaba plenamente despierto, según fueron informando sus allegados.


A continuación fue trasladado a una clínica de rehabilitación en Lausana, cerca de su casa suiza de Gland, en la que permaneció hasta septiembre, momento en el que fue llevado hasta su domicilio, que ha sido habilitado para su tratamiento.