Columnistas

Regulaci髇 en servicios p鷅licos
Autor: Carlos Alberto Atehortua R韔s
14 de Noviembre de 2014


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Aunque en Medellín no se  ve  con la misma claridad que en otras partes del país, dado que Empresas Públicas de Medellín, es un prestador altamente calificado y muy eficiente en la prestación de servicios públicos, la competencia en esta modalidad de servicios  es uno de los factores que opera en forma positiva en protección de los usuarios, pues,  obliga la eliminación de costos ineficientes,  que se asocian a la prestación de los servicios; pero en los casos que ella no es posible,  o que es imperfecta,  “la regulación”,  debe ocupar su lugar, para la protección de los usuarios, más que la del  mercado.   


El tema se ha visto con claridad en el sector de las TIC, donde los avance en  la desmonopolización ha permitido que existan varios proveedores en servicios y ello ha repercutido en el valor de las tarifas y la ampliación de coberturas, aunque  el número de proveedores aún no es suficiente, lo que ha propiciado la existencia de operadores con posición dominante en el mercado, ojalá rápidamente se otorgue un tercer canal nacional de televisión abierta y que UNE adquiera las dimensiones esperadas de su fusión con Millicom, para lograr una mayor competencia en telecomunicaciones. 


No sucede lo mismo en otros servicios de infraestructura, como la generación y  la transmisión de energía, la producción y transporte de gas y los de acueducto, alcantarillado y aseo, en los que la estructuras de las industrias hace que la competencia sea mucho menor, si es que es posible  y en consecuencia  los avances no son  tan notorios.


Precisamente en sectores donde la competencia en el mercado, no es de hecho posible, es donde la “regulación económica y social” debe  ocupar el lugar de los competidores y fijarle a los monopolistas un conjunto de reglas  de productividad, que se hubieran visto obligados a cumplir en el caso de que la competencia hubiera sido posible.


La labor que  en este escenario deben cumplir la regulación es variada, pues ella se deber ocupar de la fijación de reglas en asuntos como:  (i) la desagregación de actividades para impedir la integración vertical, separado etapas de cada servicio, (ii) la garantía del derecho de acceso y uso de redes establecidas, con la reglamentación de cargos de acceso; (iii) el cumplimiento del principio “a cargo igual, acceso igual”, (iv) el reparto equitativo  de las cargas públicas, como podrían ser la prestación del servicio en lugares de acceso público y  el servicio mínimo vital y (v) la fijación de indicadores que permitan medir la competitividad cuando se trata de uno o dos operadores que no compiten por usuarios finales.   


Aun en los casos en que sea posible la competencia, la regulación económica y social, juega  un papel sustancial en el sector de los servicios, pues el sólo hecho de la estructura de la industria y el poder de mercado que tienen los propietarios o administradores de las redes, frente a otros proveedores de servicios hacen en la práctica imposible competir, si el regulador no fija reglas claras e imperativas que permitan el uso concurrente de las redes y además de las instalaciones esenciales que se requiera para la prestación de los servicios.  Pero la regulación no son solo reglas de competencia, también lo son las cargas de servicio universal y las reglas de protección de los usuarios.


La regulación no termina con el libre acceso a los mercados, pues en muchas oportunidades los  proveedores entrantes adquieren condiciones de privilegio, que constituyen cargas excesivas para los antiguos operadores monopólicos;  en estos casos,  se hace necesario que los nuevos proveedores que acceden a la prestación de los  servicios paguen sumas equitativas por el uso de redes de instalaciones establecidas  y además adquieran obligaciones o cargas de servicio universal.


El tiempo del desarrollo sectorial basado en las intervenciones policivas debe quedar como parte del pasado, por eso, la intervención del Estado en la Economía en el sector de los servicios públicos se llama “regulación económica y social” y para ello se requiere entender que servicios públicos es mucho más que simples negocios.