Editorial

Premios de calidad para la educación
12 de Noviembre de 2014


Este esfuerzo por reconocer y documentar experiencias educativas exitosas que pueden ser modelo para otros, es un valioso aporte en esa búsqueda.

Las ceremonias de entrega de los premios Ciudad de Medellín y Antioquia la más educada a la calidad de la educación, a realizarse hoy y el próximo martes 18 de noviembre, respectivamente, son grato hito en el proceso de reconocimiento y expresión de gratitud colectiva a las instituciones, directivos docentes, maestros y estudiantes que trabajan para mejorar sus procesos de formación y aprendizaje. Aplaudimos a quienes se postularon, a quienes fueron reconocidos como finalistas y a quienes serán premiados en estos eventos.


Nos es muy grato reconocer estos premios como proyecto colectivo de las instituciones educativas y los maestros, los gobiernos municipal y departamental; las universidades públicas y privadas; los medios de comunicación, y el sector empresarial. También es importante reconocerlo como iniciativa que enriquece el sector educativo y es gratificante para las instituciones, directivos docentes, maestros y estudiantes que participan en un proceso exigente que evalúa resultados, pero a partir de los esfuerzos, procesos y voluntades que los consiguen.


Quienes sean reconocidos con estos premios obtendrán importantes aportes económicos institucionales y personales, así como acceso a oportunidades de educación y mejoramiento, que son incentivos importantes en su proceso colectivo o personal en procura de fortalecer sus capacidades educadoras. Las instituciones que no son premiadas alcanzan, por su parte, valiosas ganancias por haber participado en una exigente experiencia de evaluación que las organizaciones convocantes y aliadas, bajo la coordinación técnica de Proantioquia, han venido perfeccionando para garantizar su idoneidad, transparencia y que sean, como de ellos se espera, oportunidades de generar conciencia sobre los esfuerzos por la educación de calidad.


Por el modelo y los propósitos que tienen como reconocimiento a quienes han logrado altos niveles de calidad y de estímulo a los esfuerzos, para el Premio tienen gran importancia los momentos de devolución de observaciones a las entidades y personas participantes, así como los procesos de formación de evaluadores sobre la calidad de la educación. Con los informes de devolución, entregados en sesiones de trabajo de los evaluadores y las instituciones, se brindan análisis que permiten actuar sobre dificultades y errores que afectan el desempeño institucional y de los educadores. Asimismo, el proceso permite profundizar en las lógicas de un sistema educativo que, como hemos señalado anteriormente, está invitado a responder por la formación en competencias académicas y de ciudadanos autónomos y aptos para incidir positivamente en su realidad. Aunque los evaluadores son profesionales de la educación con títulos de idoneidad y experiencia reconocida, el proceso de su formación y especialización en el análisis de las instituciones educativas, que se realiza con apoyo de las facultades de Educación, contribuye a formar y enriquecer conceptos y criterios de educación de calidad y a construir los parámetros suficientes y pertinentes para medirla. 


Para la edición 2014 de los premios Ciudad de Medellín a la calidad de la educación, es grato reconocer el esfuerzo de la Alcaldía para aumentar la bolsa de premios y su determinación de aumentar la exigencia, hechos que se tradujeron en una participación histórica por la cantidad de postulados. En su noveno año, se enriquece con la categoría Excelencia, en la que hubo varios importantes postulados, y con la medalla Medellín ciudad de los niños y las niñas, que vincula la educación preescolar a los esfuerzos de calidad. En Antioquia, por su parte, el premio, que tuvo postulaciones históricas, se enriquece con la mención Escuela verde, que contribuye a la reflexión sobre las vinculaciones de la escuela con su entorno natural y cultural, y reconoce el importante papel que tiene como centro de desarrollo social.


En Colombia, el Gobierno y los medios de comunicación comienzan a interrogarse en serio por el concepto “calidad de la educación”, las estrategias para promoverla y los mecanismos para garantizarla, los cuales no se pueden limitar a necesarias intervenciones para corregir evidentes fallas administrativas o síntomas de corrupción, ni a diagnósticos basados en pruebas que sólo dan indicios.  Este esfuerzo por reconocer y documentar experiencias educativas exitosas que pueden ser modelo para otros, es un valioso aporte en esa búsqueda.