Columnistas

El error “campeón” al hablar
Autor: Juan David Villa
10 de Octubre de 2014


El error campeón al hablar y al escribir, no puse la última parte para respetar el canon del periodismo y no violarlo usando un titular largo.

Juanda0812@gmail.com


@juanvillar08 


El error campeón al hablar y al escribir, no puse la última parte para respetar el canon del periodismo y no violarlo usando un titular largo. Bien, esto me lo dijo Gabriel Escobar Gaviria, gigante gramático, quien escribe, firmando con el seudónimo Sófocles, la Gazapera del periódico El Espectador. El gazapo (error idiomático) campeón es el mal uso de “le” y “les”, según don Gabriel, o sea, el más repetido. Es el siguiente:


-Yo le dije a ellos: la forma correcta es LES dije a ellos, “yo LES dije a ellos” (debe concordar con ELLOS, que es plural, varios).


-Yo le dije a Pablo: como Pablo es una sola persona, se usa LE (singular).


-Pablo y Pedro le dijeron a Martín: como Martín es una sola persona, se usa asimismo LE (singular), no importa que Pablo y Pedro sean dos, es decir, sean “plural”. 


-Le dije que no vinieran: la forma correcta es “LES dije que no vinieran”. Miren que “vinieran” es plural (se refiere a ellos, “yo les dije A ELLOS que no vinieran”).


-Le dije que no viniera: la forma correcta en este caso sí es “LE dije”, miren que “viniera” es singular, se refiere a una sola persona (le dije A ÉL que no viniera). 


El subcampeón


Si hay un campeón, que haya un subcampeón. Es el verbo haber en frases como la siguiente:


-Habían muchos hombres en la sala: la forma correcta es “HABÍA muchos hombres en la sala”, no importa que “hombres” sea plural. Otra cosa es decir:


-Ellos habían llegado temprano a la sala: es un tema complicado de explicar si nos metemos en la carpintería gramatical, pero creo que basta decir que el verbo “haber” de la primera frase cumple una función muy diferente. Miren que en la primera frase no podríamos decir “ELLOS habían muchos hombres”, no da. 


De esas que casi nunca usamos


Peculado: cuando un empleado público, es decir, del estado, se roba la platica que es de todos nosotros, es decir, “hurta caudales del erario” (si pudiera, para ejemplificar, pondría aquí una foto de algún congresista colombiano y otra de algún alcalde).