Editorial

El Gran Pacto por la innovaci髇
12 de Septiembre de 2014


Al suscribir el Gran Pacto Medellinnovation, EL MUNDO renueva su compromiso con la transformaci髇 y con la innovaci髇, una tarea que estamos llevando a cabo desde que, en 2011, lanzamos nuestra estrategia Educar Mientras se Informa.

Como suele ocurrir con muchos de los términos propios de la era de la información, la palabra innovación empezó a ocupar cada vez más espacios dentro de las políticas públicas y privadas de Medellín y Antioquia desde que en 2013 la capital antioqueña ganó el concurso City of the Year, organizado por The Wall Street Journal y Citigroup. Aunque en muchos entornos el término no pasaba de ser un formalismo para estar a la moda o para generar una pose vanguardista, la firma del Gran Pacto Medellinnovation por parte de más de 2.500 líderes que acogen la estrategia de incorporar la transformación y la innovación al ADN de la ciudad, deja claro que la apuesta es convertir esos conceptos en una forma de vida mediante la cual se construya equidad y sostenibilidad.


Basta revisar las razones que llevaron a Medellín a ser la más innovadora para darse cuenta de que la iniciativa de crear nuevas formas de habitar la ciudad viene de tiempo atrás: la innovación desde la necesidad materializada en las escaleras eléctricas de la Comuna 13 y en los cables aéreos como aporte a la movilidad; la tecnología en estructuras, como lo evidencia la sede de Empresas Públicas de Medellín; los parques biblioteca para acercar la cultura a las zonas menos favorecidas: el Metro como modo sostenible de transporte que  reduce la contaminación, y la convivencia ciudadana, evidenciada en la reducción del 80 % en la tasa de criminalidad entre 1991 y 2010. Quedarse con esos logros y vivir de la gloria efímera de un premio no era una opción para la dirigencia política, empresarial y educativa, que en cambio vio la necesidad de llevar ese reconocimiento a un nuevo nivel: el de hacer del conocimiento, la ciencia, la tecnología y la innovación una marca indeleble, presente en cada ciudadano.


De ahí que el Gran Pacto no sea solo un compromiso entre el Estado, las empresas y las universidades, sino que todos los ciudadanos podamos vincularnos desde la cotidianidad para hacer de Medellín un lugar lleno de oportunidades, de creatividad y de transformación. Claro está que el papel de la institucionalidad debe ser mucho más visible y por ello su compromiso tiene un componente particular, como es el de invertir un 1 % del PIB regional en ciencia, tecnología e innovación durante el 2015. No se trata de crear una entidad o un fondo para ello, sino que cada organización invierta su porcentaje internamente, en estrategias para aumentar la competitividad.


De manera particular, las instituciones educativas tienen un serio compromiso, pues son el escenario natural de la ciencia, la tecnología y la innovación y están llamadas a vincular a los docentes y a los estudiantes a este pacto; las organizaciones empresariales, al tener la capacidad económica y la infraestructura, asumen el compromiso de generar los espacios de discusión y estimular la investigación, además de la posibilidad  de crear una bolsa de padrinazgo que, con el apoyo de la Andi, permita que organizaciones reconocidas en gestión de innovación acompañen a las organizaciones más pequeñas para que creen o mejoren sus prácticas; el sector público se compromete a llevar la cultura de la innovación a todos los servidores públicos de la ciudad y la región, además de apoyar los esfuerzos en ciencia, tecnología e innovación que se vienen realizando, y los medios de comunicación nos comprometemos a divulgar los hechos innovadores, los avances en la ejecución del pacto y a ser, en términos del mismo, los embajadores de este compromiso ante la sociedad. 


Al suscribir el Gran Pacto Medellinnovation, EL MUNDO renueva su compromiso con la  transformación y con la innovación, una tarea que estamos llevando a cabo desde 2011, cuando lanzamos a la sociedad nuestra estrategia Educar Mientras se Informa, la cual ha impactado a cientos de miles de estudiantes del Valle de Aburrá y del departamento con las campañas educativas que durante 24 semanas al año se insertan en el periódico y con el enfoque pedagógico que damos al contenido de nuestras páginas informativas, haciendo evidente nuestra convicción de que los medios de comunicación pueden ofrecer un enorme apoyo al sistema educativo, como lo han reconocido las empresas y las instituciones que han apoyado los ocho ciclos que hasta ahora hemos ejecutado.


Ese es nuestro granito de arena a la tarea de promover la innovación, al que sumaremos, cómo no, la divulgación de otras experiencias exitosas e iniciativas encaminadas a lograr este propósito colectivo, que trasciende los objetivos de una administración pública y se convierte en el mayor reto de ciudad que la región asume desde que se convocara en 1995 el Plan Estratégico de Medellín y el Área Metropolitana, arrumado por cuenta de las expectativas políticas de los distintos gobernantes. Ojalá no se desaproveche esta nueva oportunidad y que toda la sociedad hale, ahora sí, para el mismo lado.