Economía

Border closure affected prices in Cúcuta
Cierre fronterizo afectó los precios en Cúcuta
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
24 de Agosto de 2014


Desde el 11 de agosto hay cierre nocturno de la frontera colombo-venezolana y todavía hay detractores de la medida que aseguran que no es suficiente para luchar contra el contrabando.


Foto: Cortesía 

Por el puente fronterizo Simón Bolívar pasan a diario 10.000 colombianos, según la Cámara de Comercio de Cúcuta.

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Twitter: @olgarendonm


Hoy mercar en las tiendas cucuteñas o en los mercados informales cuesta entre el 60 % y el 80 % más y los estudiantes y obreros se encuentran en grave conflicto para cruzar a Venezuela a sus quehaceres cotidianos, pero el Gobierno venezolano ha dado un parte de tranquilidad y de eficiencia con las incautaciones de los últimos días.


Tras la cumbre presidencial entre Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro, Venezuela tomó la decisión de cerrar la frontera entre las 10:00 p.m. y las 5:00 a.m. Según la canciller María Ángela Holguín, esta fue una decisión unilateral que no fue consultada con el Gobierno colombiano.


De inmediato las manifestaciones en la frontera se hicieron sentir, los habitantes de las ciudades fronterizas vieron golpeada no solo su economía sino su cotidianidad. “La medida en un principio fue no muy bien recibida y fue muy drástica, desde el punto de vista de que cerraba el paso peatonal en horas de la noche, se ha venido flexibilizando porque hay estudiantes y obreros que trabajan a uno y otro lado de la frontera, porque la frontera de Cúcuta es a cinco minutos, entonces eso es un flujo de ida y venida permanente, pasan más de 10.000 personas diarias, entonces eso obviamente se trancó”, indicó Carlos Gamboa, gerente del Observatorio Económico de la Cámara de Comercio de Cúcuta. 


El por qué del cierre


Como consecuencia de la crisis económica del país vecino se viene presentando fuertemente el contrabando de productos venezolanos que atraviesan la frontera colombiana de forma irregular y se comercializan en Cúcuta, La Guajita y los Llanos Orientales. “Pero lo cierto es que el contrabando está azotando a las dos economías, por un lado porque en Venezuela hay productos subsidiados de la cesta familiar que se venden muy baratos, son productos que importan, inclusive, de terceros países y esos productos acaban cruzando la frontera con Colombia donde son vendidos a precios del mercado, lo que resulta generando unas utilidades impresionantes. Eso daña también la producción nacional colombiana. Entonces digamos que este es un fenómeno que está afectando a las dos economías”, indicó Magdalena Pardo de Serrano, presidente Ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana.


Pardo de Serrano continuó con un ejemplo, “el precio de la gasolina en Venezuela es, mejor dicho, increíble. Venezuela es el único lugar del mundo donde la gasolina es más barata que el agua, eso genera un enorme diferencial, acá es muchísimo más cara la gasolina y por supuesto el contrabando de gasolina es inmenso”.


Altas incautaciones


Según las autoridades venezolanas, en la primer semana del cierre parcial de la frontera habían sido incautadas 134.366 toneladas de alimentos, 64 trochas inhabilitadas, 20.171 litros de combustible decomisados y catorce vehículos retenidos, lo que representaba en cinco días hábiles los decomisos de todo el 2013.


Pero, obviamente, estos decomisos afectan a la demanda colombiana, Carlos Gamboa explicó que “ya todos los productos que vienen de la canasta familiar, que eran los más demandados, han empezado a escasear en los anaqueles del mercado regional y en las tiendas que venden ese tipo de productos informales y sin ningún apoyo fiscal a la región. Al subir los precios debido a la escasez, ya lo han hecho entre un 60 % y un 80 %, además ya no se encuentran en cantidades como antes, entonces eso ha estabilizado muchísimo el comercio formal de todo este tipo de productos”.


Es decir, los precios en Cúcuta se están acercando más a los precios del mercado colombiano, pero las familias están perdiendo capacidad adquisitiva. “Ya los productos de Venezuela no son tan sensibles al precio sino que son sensibles a la calidad, me explico, si un producto en Venezuela, digamos el arroz, vale $1.000  y el colombiano $2.000, la gente obviamente prefiere venezolano; pero ahora que la diferencia son $100 la gente escoge el colombiano, sin demeritar la calidad del venezolano. Entonces esos productos ya están siendo sustituidos por los productos colombianos, sobre todo detergentes, jabones, champú y todo ese tipo de productos venezolanos están perdiendo participación en el mercado por la escasez y por el aumento de los precios”, dijo Gamboa.


Vida cotidiana


La vida normal de los habitantes de la frontera ha cambiado producto del cierre, muchas personas trabajan o estudian en el país vecino y, en principio, tuvieron dificultades para cumplir con sus deberes. Pero más allá de las responsabilidades cotidianas, los cucuteños han encontrado otro tipo de perjuicios de cuenta de esta medida.


“En el lado venezolano ha pasado que mucha gente de Cúcuta en las horas de la noche iba a San Antonio y a Ureña, porque los precios allá para nosotros son muy favorables, usted puede encontrar allá una arepa rellena a $2.000, mientras aquí vale $7.000, entonces obviamente la gente iba a comer allá pizza, pollo, arepas rellenas, y ese mercado y esa economía venezolana está muy golpeada, al punto de que ellos están solicitando que por favor generen espacios de flexibilidad para que la gente vaya de noche”, contó Gamboa.


Por su parte, Gregorio Angarita Lamk, secretario General y Gobernador (e) de Norte de Santander, indicó que “sí hemos recibido información sobre inconformidad de nuestros habitantes y nuestra gente que desarrollan su labor diaria en inmediaciones de estas dos fronteras, y lógicamente nosotros esperamos que haya una calma, que haya normalidad, que haya respeto por los derechos humanos, que se respete la condición del intercambio fronterizo natural, que si bien hay una importantísima decisión de los gobiernos nacionales para luchar contra el contrabando, no significa ello que se vaya a atentar con esto a los derechos de las personas, al intercambio fronterizo, insisto, al comercio natural, a la libre presencia en cada uno de los países y esperamos que no haya ningún acto que afecte el orden público”.


Asimismo, manifestó que “lo que esperamos es que haya libertad en el comercio, que la gente pueda abrir sus locales, que exista normalidad tanto en la zona colombiana como en la venezolana y que esta crisis que afecta a Ureña, San Antonio, Cúcuta, Villa del Rosario y La Parada, se pueda superar”.


Soluciones propuestas


De ambos lados le han hecho invitaciones a los gobiernos para solucionar esta problemática y que finalmente no se vea afectada la población que concurre en la frontera.


Al respecto, Magdalena Pardo de Serrano indicó que “por supuesto, lo que la Cámara opina es que está muy bien que haya una lucha anticontrabando, pero que también hay que ir a las causas de esa diferenciación de precios tan grande que hay, porque nunca antes había habido tal diferencia de precios entre los productos que se venden en Venezuela y los que se venden en Colombia. Eso responde a una política de tasa de cambio y a una política de subsidios que hay en Venezuela, que hacen que estos productos se encuentren a un precio muy inferior al del mercado. Si no se detiene esto siempre habrá el incentivo económico para el contrabando”.


“Creemos que no es una sola medida represiva la que va a dar cuenta del contrabando, sino una serie de medidas que consulten las realidades económicas y aterricen los precios. Tampoco la lucha contra el contrabando puede afectar la libre movilidad de las personas, que viven en la frontera, porque los cucuteños, la gente de San Antonio y de Ureña tienen relaciones humanas que hay que preservar”, concluyó Pardo de Serrano. 


Del otro lado, la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol) exhortó a las autoridades venezolanas a enmendar la decisión de cierre nocturno de la frontera con Colombia para contrarrestar el contrabando y a tomar otras medidas añadidas para atacar las causas del problema. “Sugerimos que paralelamente a estas medidas de carácter policial, se atienda efectivamente a las causas del problema, pues de otra forma este persistirá”, señaló Cavecol.


Cavecol aseguró que, a su juicio, “el cierre temporal de la frontera, o cualquier otra medida de control policial, no atienden al fondo del problema, por las que se ha presentado un fenómeno de contrabando de extracción de tal magnitud”. Y aunque no se manifiesta ni en favor ni en contra de la medida, considera que los efectos del cierre de la frontera “tendrán que ser evaluados” en un incidencia no solo con la disminución o no del contrabando sino con “la calidad de vida de las poblaciones fronterizas”.


Asimismo, desde el Observatorio Económico de la Cámara de Comercio de Cúcuta proponen “que se aceleren los intercambios comerciales a pagos en pesos con precios compensados, como lo plantearon en la última reunión con el presidente Maduro, que se generen algunas zonas francas de producción con mercado venezolano que se maneje a través de cadenas productivas, para lograr abastecimientos en Venezuela de acuerdo a la complementariedad del comercio”, anotó Carlos Gamboa.



Desde el lado colombiano

La canciller colombiana María Ángela Holguín dijo que “no nos parece que el cierre de la frontera sea la medida que va a controlar el contrabando. El contrabando se tiene que controlar con otras medidas internas”. Por lo que Venezuela debería tomar medidas para controlar sus precios y que estos dejen de ser tan dispares de los colombianos.


Magdalena Pardo de Serrano, presidente Ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, dijo que “a nosotros nos parece que la única forma de luchar contra el contrabando es con medidas conjuntas, porque las mafias de allá tienen conexión directa con las mafias de acá y viceversa, entonces se tiene que atacar de los dos lados coordinadamente ese delito”.


Asimismo, Santiago Rojas, director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), manifestó que “hay unas realidades en las fronteras que toca atacar de una manera determinada, ahí tenemos un acuerdo binacional de lucha contra el contrabando con Venezuela, se están estableciendo ya unos comandos centrales conjuntos, hay que trabajar con la población en el aspecto social porque uno tampoco puede dejar a la población de la frontera vulnerable”.




Desde el lado venezolano

Además del cierre de la frontera, que ha sido muy beneficioso en la lucha contra el contrabando, según las autoridades venezolanas, el presidente Nicolás Maduro tomó la decisión de instalar un sistema biométrico o de captahuellas en las tiendas para evitar el contrabando. 


Los precios subsidiados de artículos de consumo básico en Venezuela han alentado un contrabando hacia Colombia que, según el Gobierno, alcanza el 40 % de las importaciones y compras que Venezuela hace para abastecer su mercado.


“Está ya dada la orden para que a través de los ministros de la Economía y de la Superintendencia de Precios se proceda al establecimiento del sistema biométrico en todos los establecimientos y redes de las cadenas distribuidoras y comerciales de la república”, dijo Maduro.


“Será un sistema perfecto”, agregó Maduro, el mandatario venezolano, asegurando que su Gobierno se ha declarado “en batalla total contra el contrabando de extracción hacia Colombia, hacia el Caribe, hacia donde haya contrabando de extracción”.


Jorge Arreaza, quien preside la recién creada Comisión Nacional de Lucha Contra el Contrabando, indicó que los miembros de este organismo estructuran un “plan estratégico” para controlar “la ruta completa del producto” que se produce en Venezuela, así como del que se importa “desde el puerto hasta la casa de los venezolanos”.