Columnistas

Contrastes
Autor: Pedro Juan González Carvajal
19 de Agosto de 2014


Se conmemoran 195 años de la Batalla de Boyacá, que junto con la Batalla del Pantano de Vargas y la Batalla de Chorros Blancos, configuran la tríada de victorias militares que finalmente hicieron posible que el ejército libertador comandado por Simón Bolívar, lograra la independencia de estas tierras.

Se conmemoran 195 años de la Batalla de Boyacá, que junto con la Batalla del Pantano de Vargas y la Batalla de Chorros Blancos, configuran la tríada de victorias militares que finalmente hicieron posible que el ejército libertador comandado por Simón Bolívar, lograra la independencia de estas tierras.


El 25 de  Julio de 1819 Simón Bolívar con el concurso heroico de Juan José Rondón y sus 14 lanceros, lograron un gran triunfo que debilitó mortalmente al ejército español de Barreiro.  Días después los ejércitos se vuelven a encontrar en el Puente de Boyacá y Bolívar le propina una gran derrota a José María Barreiro y sus huestes.


Finalmente, el 12 de Febrero de 1820, el teniente coronel José María Córdova derrota sin atenuantes al coronel Francisco Warleta en la Batalla de Chorros Blancos, lo que termina con el propósito español de reagrupar sus últimas fuerzas e iniciar un gran contraataque. ¡Loor a nuestros héroes!


Pasando a un tema extremadamente mundano, se anuncia con bombos y platillos que durante el primer semestre de 2014 se vendieron en Colombia  320.000 motos, un 6% más que la cifra del primer semestre del 2013 (Portafolio Lunes 28 de Julio de 2014) y que además habrá una gran inversión India en la construcción y puesta en operación  de una nueva planta ensambladora de motos (EL MUNDO, lunes 28 de Julio de 2014). Es claro que el asunto de la movilidad es un tema de primer orden, pero llama la a atención que en las calles de las ciudades del primer mundo occidental, no son las motos las que ocupan, o más bien atiborran, las escasas vías con las que por ejemplo, una ciudad como Medellín cuenta. Parece que el número de motos en circulación, es inversamente proporcional al nivel de desarrollo.


En Medellín seguimos siendo creativos, y así se nos reconoce en el ámbito internacional, por estar tratando de enfrentar el asunto de la movilidad con la dotación urbana de casi todos los medios hoy existentes: Metro, cables, vías,  metroplus, tranvía, sin olvidar equivocaciones como las de los puentes mal diseñados o no construidos completamente. Nos  falta navegar por el Río Medellín, habilitar las antiguas líneas del ferrocarril a sur y norte, construir vías circunvalares  y hacer vías aéreas y subterráneas. Pero si todo lo anterior se hace, y sobre todo si se hace, no podremos solucionar el problema, pasando por encima del crecimiento demográfico y de  la continua entrega de nuevas licencias de construcción en lugares ya saturados. La configuración longitudinal norte-sur del Valle de Aburrá, la topografía de sus laderas que impide el uso masivo de ciclas,  la llegada voluminosa de carros y motos nuevos año tras año, una legislación improvidente que no obliga a sacar de circulación los vehículos de cualquier tipo que cumplan 10 años, motivados además por un sistema impositivo que haga que los carros más viejos paguen más impuestos que los nuevos, y un proceso cultural en ciernes para incentivar el uso del transporte público sobre la solución individual, acompañado por un proyecto de construcción masiva de parqueaderos cerca de  los diferentes tipos de estaciones, hará que permanentemente el indicador de kilómetros recorridos por hora, sea cada vez más lento. No hay que ser científico para llegar a esta simple conclusión.


Pésima la aplicación de las reglas del orden cerrado por parte de los altos mandos,  visto durante la ceremonia de posesión del Presidente de la República. No hay nada como el buen ejemplo.


A ratos parece que el clamor de los colombianos necesitados, produjera un silencio ensordecedor. ¿No le parece amigo lector? 


Recordemos a Voltaire cuando sentencia: “¿Con qué derecho puede un ser creado libre forzar a otro a pensar como él?”.