Nacional

ELN: 50 years and the attacks do not stop
Eln: 50 años y no paran los ataques
Autor: Claudia Patricia Toro Vasquez
6 de Julio de 2014


Hoy finaliza el paro que implementó el Ejército de Liberación Nacional, Eln, en las regiones del nordeste del país, con motivo de los 50 años que cumplió el 4 de julio.


Foto: EFE 

Los atentados al oleoducto Caño Limón Coveñas han causado enormes pérdidas económicas al país y un incalculable daño ambiental por el vertido de miles de barriles de petróleo que contamina ríos y tierras.

Frente a los últimos atentados cometidos por el Eln, el Ejército Nacional tomó como medidas aumentar el número de tropas y unidades especiales para reforzar la seguridad en las zonas afectadas por los ataques perpetrados por esa guerrilla.


Para ello, “fueron enviados 100 policías por la Dirección General de la institución con los que será reforzado el dispositivo de seguridad en la región”, manifestó el comandante del Ejército Nacional, el general Jaime Lasprilla, en una rueda de prensa.


Además, dijo que varias tropas y unidades adicionales fueron trasladadas a la zona del complejo de Caño Limón Coveñas, lugar en donde resultaron heridos trece civiles tras el ataque que cometió el Eln. De esta manera, “se reforzará la seguridad en puntos fijos de esas regiones y se harán patrullajes en profundidad, que nos permitirán minimizar el riesgo y la posibilidad de que estos terroristas que solo tienen el lenguaje de la violencia, puedan seguir atentando contra la población civil”, agregó el general Lasprilla.


Estas medidas fueron implementadas porque esta guerrilla atentó contra el campamento principal del oleoducto Caño Limón-Coveñas, de 780 kilómetros de longitud y que transporta el crudo extraído en los campos petroleros de Arauca hasta el puerto de Coveñas, en el Caribe.  


Aceptó los hechos


El Eln aceptó el ataque cometido y justificó que se trataba de un “objetivo militar”. Con la ayuda de un comunicado, el Frente de Guerra Oriental del Eln, presumió de haber penetrado en el complejo petrolero, “custodiado por la Policía y el Ejército”, al mediodía, y de haber destruido parte de la infraestructura.


El Eln justificó que el ataque fue contra un “objetivo militar declarado” y agregó que “asumirá su responsabilidad” si civiles son afectados por acciones armadas “fuera de los fortines de las multinacionales y el Estado”.


“Lo que no es cierto, es que hayamos violado protocolos, ni menos la libertad ciudadana”, dijo el Eln en el comunicado, al negar que la acción haya sobrepasado los límites del Derecho Internacional Humanitario, DIH. Como, en su momento, lo manifestaron organizaciones de derechos humanos y entes estatales.


Capturados siete responsables


La Fiscalía confirmó la captura de siete guerrilleros del frente Efraín Pabón Pabón del Eln involucrados en los ataques. Según la fiscal Alexandra Ladino, el arresto de los integrantes se logró en medio de operativos desarrollados en los departamentos de Arauca y Norte de Santander.


Perjuicio para los más pobres


El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, advirtió que los atentados cometidos por el Eln,  perjudican los programas de inversión que se dirigen a los más necesitados del país. De este modo, señaló que “este tipo de acciones amerita el rechazo del pueblo colombiano porque se pone en peligro la vida de las personas que trabajan en las zonas afectadas y, además, los atentados contra el sector petrolero impactan negativamente los ingresos de la Nación”.


El funcionario condenó los actos terroristas de esta guerrilla y declaró que “son una violación al Derecho Internacional Humanitario, DIH”. Además, indicó que los atentados contra las infraestructuras petrolera y energética de Colombia ponen en riesgo los programas de inversión social de los que se benefician los colombianos de escasos recursos y que, a su vez, son financiados con la producción petrolera.



Guerra petrolera

En los años 80, el “cura Pérez” declaró la guerra a la industria petrolera mediante atentados casi diarios al oleoducto Caño Limón Coveñas. Estos se han dado en reiteradas ocasiones y han causado grandes pérdidas económicas y ambientales al país.


Del mismo modo, en su lucha contra la industria petrolera se extendió en años recientes a la minera, con el argumento de defender “la rica biodiversidad de la que gozamos los colombianos”, según un escrito publicado en su página web.


Por esa razón, el Eln ha centrado su actividad en la región nororiental del país, especialmente en Arauca y en la zona del Catatumbo, Norte de Santander, por la producción de petróleo, así como en Cesar, Bolívar, Antioquia, Cauca y Nariño por la minería.


Debido a este panorama el defensor Esiquio Manuel Sánchez alertó al Gobierno sobre posibles atentados contra la infraestructura petrolera, vial, y eléctrica en el corredor de la vía a Cusiana, que comunica el departamento de Casanare con el de Boyacá en el este del país.