Columnistas

La disputa por una curul
Autor: José E. Mosquera
29 de Junio de 2014


Hace cuatro años en las elecciones del Congreso los candidatos al Senado y a la Cámara por el partido de la U, Astrid Sánchez Montes de Oca y Flórez Asprilla se vieron involucrados en un escándalo electoral similar al que afronta actualmente Flórez.

@j15mosquera


El país requiere de una reforma estructural del sistema electoral, pues cada cuatro años sobre los resultados de las elecciones al Congreso de la República se extienden mantos de dudas. Han trascurrido más de cuatro meses que se terminaron las elecciones de Senadores y Representantes a la Cámara y todavía la contienda electoral sigue sin resolver es el Chocó, debido a que las mafias electorales de nuevo torcieron la voluntad popular. El Chocó es uno de los departamentos en donde se presentan los fraudes electorales más insólitos. Lo censurable es que dentro de la misma organización electoral nacional existe una cofradía de funcionarios que cohonestan con ese tipo de irregularidades, porque ningún funcionario del Chocó ha sido sancionado, ni destituido ni encarcelado por los recurrentes fraudes. 


En el caso del Chocó, la disputa electoral que aún no se resuelve en el Consejo Nacional Electoral, involucra al Representante a la Cámara por el partido de la U, José Bernardo Flórez Asprilla y la abogada Melania Valois Lozano. Ambos se pelean una de las dos curules que tiene derecho el Chocó.  Flórez tiene 11.260 votos y Valois 11.180, la diferencia son 80 votos.  Pero lo curioso es que el congresista Flórez, faltando menos del 3% de las 962 mesas informadas del Chocó le aparecieron más de 1.000 sufragios irregulares en varias aldeas despobladas de los municipios de Bojayá, Riosucio, Pie de Pató y Pizarro. 


Lo atípico es que ciudadanos desplazados que no residen esos municipios y personas fallecidas hace más de 10 años aparecen sufragando por Flórez.  Por la forma como se ha dilatado la resolución de estas irregularidades en el Consejo Electoral, da la impresión que los tres representantes del partido de la U en dicho organismos, quieren echarle tierra a las irregularidades con una serie de argumentos jurídicos francamente vergonzosos para el sistema electoral colombiano.


Lo que sucedió en estos municipios chocoanos fue uno de los festines de irregularidades electorales más aberrantes que se han presentado en el país, y que amerita que el Consejo Electoral actúe dentro del estado de derecho y no con argumentos rebuscados para torcer la voluntad popular.


Hace cuatro años en las elecciones del Congreso los candidatos al Senado y a la Cámara por el partido de la U, Astrid Sánchez Montes de Oca y Flórez Asprilla se vieron involucrados en un escándalo electoral similar al que afronta actualmente Flórez. 


A estos dos políticos los fraudes electorales los unen. En los comicios de hace cuatro años Flórez con trampa obtuvo su curul como Representante a la Cámara por el Chocó, pero la señora Sánchez no puedo consumar el chocorazo, aunque con la destitución del senador Eduardo Merlano, logró ingresar al Senado de la República. 


A pesar que fueron dos figuras políticas con pésimo desempeño en el parlamento, la una por ser heredera del clan político de sus hermanos, el ex congresista Odín y del ex gobernador Patrocinio Sánchez, Flórez por ser de su sanedrín político en las elecciones del 9 de marzo aspiraron a regresar al Congreso. 


 La exsenadora Astrid se ahogó, pero el representante Flórez aún batalla en el lodazal de las irregularidades del fraude. En conclusión: Flórez lucha para que el Consejo Electoral le vuelva echar tierras a su segundo fraude y la exsenadora Astrid Sánchez Montes de Oca, con estos antecedentes y otras hierbas, aspira a ser una de las nuevas magistradas del Consejo Electoral por el partido de gobierno.