Editorial

EPM e Isagén
26 de Junio de 2014


Porque consideró que no era una operación financieramente viable, la brasileña Compañía Eléctrica de Minas Gerais anunció a EPM, su aliado estratégico en esta ocasión...

Porque consideró que no era una operación financieramente viable, la brasileña Compañía Eléctrica de Minas Gerais anunció a EPM, su aliado estratégico en esta ocasión, que desistía de participar en la subasta por el 57,16 % de sus acciones en Isagén, quitándole también a EPM la posibilidad de participar.


En virtud de esa decisión, el proceso iniciado por el Gobierno del presidente Santos para vender las acciones de la Nación en la tercera generadora de energía eléctrica del país se va a cumplir sin participación de las compañías colombianas que habían anunciado interés en el proceso de venta iniciado por el Ministerio de Hacienda en julio de 2013. La Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá, empresa de carácter mixto con participación mayoritaria del Distrito de Bogotá, desistió como respuesta a exigencias impuestas por la Superintendencia de Industria y Comercio e interpuso ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca una acción de tutela contra la venta. El Grupo Argos se había retirando arguyendo que el costo de la OPA sobrepasaría sus posibilidades financieras. 


Con el retiro de EPM-Cemig, la participación queda reducida a cuatro compañías multinacionales: la francesa GDF Suez, la asiática China Huadian Corporation, la estadounidense Duke Energy y la española Gas Natural Fenosa. Así la china sea una compañía pública en su país, su participación y comportamiento en el sistema colombiano de generación de energía eléctrica sería el de cualquier inversionista privado extranjero, lo que implica que tendrá como obligación corporativa la rentabilidad de su operación y como prioridad ética asumir el menor riesgo para los inversionistas. 


El Gobierno Nacional insiste que la venta de Isagén no afectará la seguridad en la generación de energía eléctrica ni la estabilidad de un mercado esencial para el desarrollo económico y la garantía de la calidad de vida. En sus intervenciones menciona la “maduración” del sector eléctrico, que se contrapone a la situación incipiente de la infraestructura, y la fortaleza del regulador, que todavía no se ha comprobado en hechos como exigir calidad, continuidad y racionalidad económica en la prestación del servicio en la Costa Atlántica. Tampoco ha explicado cómo garantizará que el posible comprador arriesgue su patrimonio en decisiones como las que han tomado EPM, al postergar la construcción de Porce IV o duplicar la inversión social en Hidroituango, o la propia Isagén, que ha debido sortear las presiones impulsadas por Ríos Vivos contra las centrales Hidrosogamoso o Amoyá. 


A pesar, pues, de sólidas argumentaciones económicas y estratégicas, y de que en el momento corren acciones de tutela y populares instauradas por la Empresa de Energía de Bogotá, la Red Tributaria Nacional, el Grupo Dueños de Isagén y el expresidente Álvaro Uribe, el Ministerio de Hacienda ha anunciado que sigue en el proceso de precalificación de las compañías interesadas en la subasta y que espera la definición de esos procesos para dar a conocer la fecha de la subasta.


Ante la muy posible enajenación de ese bien público estratégico, EPM presentó al Concejo de Medellín solicitud de autorización de venta del 12,95 % de sus acciones en Isagén. Sus razones son de carácter estratégico y económico. De producirse la venta de la  mayoría accionaria y el éxito de la OPA que el comprador de la generadora estará obligado a hacer, la adquiriente sería propietaria del 87,05 % de las acciones, posición que le daría holgura suficiente para tomar decisiones como emitir acciones para ampliar su participación en el total de la empresa, reduciendo la presencia de EPM hasta imponer su retiro de la Junta Directiva y el silencio sobre decisiones que podrían comprometerla. Esto, además de la inmediata pérdida de valor de acciones que hoy se podrían vender, según el precio fijado para la generadora, en US$650 millones, recursos suficientes para participar en otras operaciones nacionales o internacionales en el mismo sector de generación eléctrica.


Sin renunciar a su crítica a la decisión del Ministerio de Hacienda sobre Isagén, postura que compartimos, el Concejo de Medellín tiene en sus manos escoger entre participar mínimamente en la compañía vendida o permitir, incluso atándola a condiciones de inversión en el sector, una operación que le daría a EPM recursos para ampliar su liderazgo en el sector eléctrico.