Editorial

El teatro de los sue駉s
20 de Junio de 2014


Lo hecho hasta ahora, reiteramos, nos pone a so馻r, pero apenas se han ganado dos partidos.

Después de una semana de competencia en el Mundial de Brasil 2014, la gloria y el fracaso ya han tomado partido por varios de los equipos participantes, la mitad de los cuales (16 de los 32 invitados) avanzarán a la segunda ronda mientras los demás hacen maletas de regreso a casa. Nos sentimos orgullosos y entusiasmados de saber que nuestra selección Colombia está en el grupo de los elegidos por la gloria, y que tras las dos victorias obtenidas ante Grecia el sábado pasado y ante Costa de Marfil ayer, sumado al empate sin goles de anoche entre Grecia y Japón, logramos igualar la mejor actuación del país en este certamen, que tuvo lugar en el Mundial de Italia 1990, objetivo trazado por la Federación Colombiana de Fútbol y deseo expresado también por nosotros en el editorial “Razones para un moderado optimismo”, el pasado 14 de junio.


Nos tomamos la libertad de titular estas líneas con el nombre que el técnico inglés Sir Bobby Charlton le dio al estadio de Old Trafford, gracias a las gestas que el equipo Manchester United ha alcanzado allí, porque hasta ahora el Mundial de Brasil también ha estado lleno de acontecimientos que serán inolvidables para todos quienes estamos pendientes de lo que ocurre en las doce sedes del campeonato. El primer sueño es precisamente la clasificación de Colombia a la siguiente fase tras vencer al equipo africano, un rival que planteó serias dificultades a los delanteros nacionales y retó al máximo las capacidades de nuestra zona defensiva, situaciones que fueron bien contrarrestadas por la capacidad técnica y física de la “tricolor”, que de la mano de James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado y Juan Fernando Quintero pudieron salir airosos del compromiso.


Lo que viene para Colombia es buscar ser el líder del grupo, no solo para hacer historia desde el punto de vista de los números, o para refrendar la calidad de cabeza de serie, sino también para optar por recibir en la siguiente fase al segundo clasificado del grupo D, que tras los resultados conocidos hasta ahora, entre los cuales no han faltado las sorpresas, bien podría ser cualquiera entre Italia, Uruguay y la propia Costa Rica, dependiendo del resultado de su partido de hoy ante Italia.


Y es precisamente Costa Rica el protagonista de otro de esos sueños que se ha escenificado en Brasil. Su triunfo ante Uruguay, encopetado campeón de América y cuarto en Sudáfrica 2010, puso a los “ticos” a soñar con lo imposible. Y también a los colombianos, pues el timonel costarricense es Jorge Luis Pinto, un hombre que ya ha mostrado sus cualidades como director técnico y que recibió en el país centroamericano la oportunidad de asistir a un mundial. Nosotros haremos fuerza por él y por sus hombres, como la hemos hecho por Luis Fernando Suárez en Honduras y por Reinaldo Rueda en Ecuador, quienes por ahora sufren el hecho de haber perdido sus primeros partidos.


Un sueño dorado viven también los chilenos, que tras vencer a Australia en la primera salida, enfrentaron el mayor duelo de su historia futbolística ante España, campeón vigente. La victoria de los australes fue el premio a la fe de sus jugadores y técnicos, quienes nunca se amedrentaron por haber quedado en el llamado “grupo de la muerte”, en el que muchos los daban por eliminados desde antes de iniciar la competencia. Del otro lado, los españoles abdicaron y quedaron tempranamente eliminados, sellando el final de una generación que le dio a España los mayores logros en el campo deportivo, como fueron las dos Eurocopas consecutivas de 2008 y 2012 y el título mundial en Sudáfrica 2010. Todo ciclo termina y esta vez le tocó el turno a los dirigidos por Vicente del Bosque. Un grupo en el que ya pesa la edad de varios de sus pilares y al que los rivales le encontraron la medida para superarlo. Pese al fracaso en esta ocasión, los hinchas del fútbol bien jugado seguirán recordando y agradeciendo los grandes momentos de esa “orquesta sinfónica” del balompié.


En fin, son tantas las cosas que han ocurrido y tantas las que están por venir, que el espacio se hace corto para reseñarlas una por una. Por fortuna, para los amantes del deporte más popular del mundo, quedan muchos días de campeonato por delante, en los cuales esperamos seguir vibrando con los gestos técnicos de los creativos, con las definiciones maestras de los delanteros y con las atajadas imposibles de los arqueros. Que no sean noticia los desmanes de los hinchas celebrando, como ocurrió en Bogotá el sábado anterior y que llevó al alcalde Gustavo Petro a tomar medidas impopulares para el juego de ayer, como la ley seca y el pico y placa durante todo el día. Valoramos que en Medellín la celebración se dio en calma, que es lo menos que se puede esperar, más aún cuando todos tenemos puesta la misma camiseta, y llamamos a los aficionados a seguir manteniendo los pies sobre la tierra. Lo hecho hasta ahora, reiteramos, nos pone a soñar, pero apenas se han ganado dos partidos.