Palabra y obra

García Márquez again in Mandarin
García Márquez de nuevo al mandarín
11 de Junio de 2014


Después del éxito en ventas que han resultado en China obras como “Cien años de soledad”, “Yo no vengo a decir un discurso”, “El amor en los tiempos del cólera”, “El coronel no tiene quien le escriba” y “Crónica de una muerte anunciada”, otra obra del escritor colombiano fue traducida a este idioma.


Foto: Cortesía 

“El dictador”: un anciano general que no recuerda su edad y no dispone de educación, es el personaje principal de “El otoño del patriarca”, de Gabriel García Márquez, publicada en 1975.

Daniel Grajales - EFE


cultura@elmundo.com


@danielgrajalest


Más de una vez nuestro premio Nobel, Mo Yan, ha dicho que está claramente influenciado por la obra de García Márquez, como él mismo lo dijo en una entrevista: ‘García Márquez es un horno y nosotros somos hielo, sino nos vamos a derretir’. En  otra relató que ‘por veinte años había estado luchando contra Gabo y por fin logré desligarme de él’. Mo Yan hizo algo parecido a lo que Gabo hizo con Macondo, él inventó su mundo, basándose en su experiencia infantil, Gaomi, de donde vino su obra ‘Sorgo rojo’, publicada en 1987”.


Con estas palabras, Fan Ye, quien estuvo encargado de traducir las letras de “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez, al mandarín, detalló a EL MUNDO, recientemente, la influencia que ha logrado el autor en la literatura china y cómo su importancia ha ido creciendo para cada generación.


Así mismo ayer, fue presentada en China, donde ya han sido traducidas al mandarín ocho obras del Nobel colombiano, fallecido el pasado mes de abril, la primera edición oficial de “El otoño del patriarca”, una de las novelas más destacadas de García Márquez.


Una de las obras más complicadas de Gabo, con kilométricos párrafos sin puntos ni comas, que intenta presentar un retrato lírico de los dictadores latinoamericanos, llegó al público chino a través de la editorial Thinkingdom, poseedora de los derechos para publicar las obras completas de García Márquez en China.


“Traducir ‘El otoño del patriarca’ fue un proceso muy complicado, porque cada frase tiene un contenido muy profundo que se puede interpretar a varios niveles”, destacó el editor jefe de Thinkingdom, Chen Mingjun, quien aseguró que el libro, publicado por el Nobel colombiano en 1975, es uno de sus favoritos.


“Hay párrafos enteros que soy capaz de recitar”, destacó Chen, quien aseguró que la lectura de ese libro en mandarín, por su complicada puntuación, también requiere una especial preparación: “Para que funcione su lectura, hay que tener calma y tranquilidad interna”.


Tras décadas de ediciones pirata de los clásicos de García Márquez en chino, traducidas del ruso al mandarín y sin permiso del autor, la editorial Thinkingdom llevó al mercado chino en 2011 la primera traducción oficial y autorizada de un libro de Gabo, “Cien años de soledad”, que ha vendido tres millones de copias.


Después llegaron “Yo no vengo a decir un discurso”, “El amor en los tiempos del cólera”, “La hojarasca”, “La mala hora”, “El coronel no tiene quien le escriba” y “Crónica de una muerte anunciada”, con ediciones que oscilan entre los 110.000 y los 800.000 ejemplares.



La obra

“El otoño del patriarca”, con una primera edición de 140.000 ejemplares, ha sido traducido por la experta en español Xuan Le, formada en las universidades de Pekín y Granada.


“Hemos dedicado mucho tiempo a buscar traductora, porque García Márquez domina distintos registros de escritura. Su estilo difiere de una obra a otra, por lo que casi podría hablarse de escritores diferentes en cada libro”, destacó hoy el editor jefe.


Chen fue “desafiado” a comentar si la novela donde García Márquez retrata con mayor profundidad las dictaduras puede ser interpretada con sensibilidad especial por los lectores chinos, aunque salió al paso asegurando que el libro no sólo puede leerse en una dimensión política.


“Cuando habla de un dictador que trata a su país o a su gente muy cruelmente, puede referirse también a la vida de cualquier persona”, señaló el editor, quien analizó que la obra tiene mucho que ver con las circunstancias que Gabo atravesaba en los momentos en los que la escribió.


“Había llevado una vida muy pobre en sus primeros tiempos viviendo en París (...). Después, con la publicación de ‘Cien Años de soledad’, ganó fama y fortuna, por lo que ese brusco cambio en los ocho siguientes años le convierte en una persona que se siente muy sola”, señaló Chen.


“Esa soledad, de alguna manera, se refleja en esta figura del dictador”, concluyó.