Economía

FTA (Free Trade Agreement) between the EU (European Union) and Mercosur poses challenges for Colombia
TLC de la UE y el Mercosur plantean retos para Colombia
Autor: César Augusto Betancourt Restrepo
27 de Abril de 2014


Las discusiones para un acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE comenzaron formalmente en noviembre de 1999, pero desde entonces se arrastran sin éxito y han tenido reiteradas interrupciones.


Foto: EL MUNDO 

Gráfico: Ever Alvarez Villa 

El Mercosur estaría muy cerca de cerrar una propuesta común para un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (UE), según advirtió el presidente uruguayo José Mujica, quien dijo: “Estamos muy cerca. Aunque parezca mentira, se logró”, en unas declaraciones recogidas por el portal de la Presidencia uruguaya.


Mujica adelantó que aunque “costó años ponerse de acuerdo”, finalmente en “menos de dos meses” Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay lo lograron y presentarán la propuesta final para negociar con la UE, un proceso que lleva abierto más de una década y del que no participa Venezuela, también miembro del Mercosur.


Este tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, plantea una serie de oportunidades y retos, tanto para la Alianza del Pacífico, de la que Colombia está temporalmente fuera debido a un fallo de la Corte Constitucional, en el que declara esta adhesión como inexequible, como para el país individualmente, debido al acuerdo que se tiene con mercado común europeo. 


Alianza del Pacífico y el Mercosur


Para Mauricio Alviar, docente de Economía de la Universidad de Antioquia, en general, “los TLC presentan una serie de oportunidades para los países, y siendo el Mercosur un mercado relativamente grande, pueden representar también buenas opciones para toda América Latina”, contando a Colombia y a la Alianza del Pacífico.


Alviar señaló que con un eventual TLC entre el Mercosur y la UE, Colombia podría aprovechar ya que “muchas de las exportaciones hacia Europa son complementarias”.


El docente de la Universidad de Antioquia resaltó que el hecho de que Mercosur se abra al mercado Europeo también es, en cierta manera, abrirse al Pacífico y “eso genera más oportunidades de negocios y de posibilidades para Latinoamérica y en particular para Colombia”.


En ese mismo sentido, Andrés Mauricio Castro, profesor y coordinador del pregrado en negocios internacionales de la Universidad del Rosario, indicó que la Alianza del Pacífico es uno de los bloques económicos “más importantes”, sin hacer competencia con el Mercosur.


“Lo que sí es importante tener en cuenta es que en ningún momento la Alianza del Pacífico está haciendo un contrapeso a la Mercosur o pretende ser un bloque más fuerte, porque de por sí, la economía de Brasil es una de las economías más fuertes que tenemos en Latinoamérica, seguida por México y ahora por Chile y nosotros que entramos a jugar como una economía emergente dentro del contexto latinoamericano”, aclaró el docente de la Universidad del Rosario.  


En el mercado europeo


Pero, que tanto Colombia como el Mercosur tengan como plaza común la Unión Europea conlleva retos para el país, ya que entraríamos a competir directamente en ciertos productos, “porque ahí sí entraríamos en un proceso de disparidades que podría llegar a tener una serie de consecuencias en términos de favorabilidad”, según dijo Andrés Mauricio Castro.


Uno de los puntos esenciales sería el agro y en el que nuestro principal competidor podría llegar a ser Brasil, que hoy por hoy ha ganado más terreno en sectores como el café y en el que, según el académico, Colombia ha perdido mercado.


“Un ejemplo es el caso del sector agrícola hacia la Unión Europea en comparación con los productos agrícolas que ofrecemos los países de la Alianza hacia el marco de la Unión. Eso teniendo claro que Brasil es un país mucho más avanzado en términos de desarrollo agrícola, comparativamente hablando en el caso particular de Colombia, o México o el mismo Perú”, advirtió Castro.


Lo que debería hacer en ese caso, argumentó Castro, es empezar a diversificar mercado, ya que Colombia llega a muy pocos países de la UE como lo son Reino Unido, España, Bélgica y Holanda, y se desaprovechan el resto de países que forman el bloque económico.


Asimismo indicó que el país debe tener por principio mejorar en competitividad y especialmente en el tema de procesos de transformación productiva, es decir, agregar valor a los productos que se exportan, y así diferenciar nuestros productos de los que ofrecen los países del Mercosur.


Como ejemplo, Castro señaló que en Europa los hábitos de consumo en término de productos agrícolas son diferentes, ya que en el Viejo Continente alrededor del 60 % de la población adquiere estos productos, pero orgánicos, es decir, que tengan “cero preservativos, cero conservantes, cero químicos, cero aditivos, porque lo que prefieren es productos básicamente naturales”.


Pero el problema de Colombia es que “seguimos dependiendo de una agricultura que se basa precisamente en los químicos para cuidar los cultivos, pero ya hay necesidad” de transformar el modo de producción, además, “seguimos pensando todavía en la materia prima, en el producto básico, pero no en el producto con valor agregado. No estamos trabajando sobre la pulpa, no estamos dándole valor al producto, seguimos exportando la fruta fresca, que es mucho más sensible en procesos de exportación”. 


En conclusión, Colombia debe diversificar el mercado en Europa y exportar a más países que hacen parte de la UE, al igual que tener un proceso de transformación productiva para vender productos diferenciados con valor agregado.



Inserción del agro en Europa

Andrés Mauricio Castro señaló que para incrementar los niveles de competitividad en el agro colombiano, lo primero que debería hacerse es un proceso de transformación productiva en el sector en el que se incluya al campesino en la cadena de valor de la producción, “para que ese valor no solo sea de la fruta fresca sino de productos procesados y transformados, que es en lo que nos hemos quedado rezagados”.


“Si seguimos pensando que el negocio va a ser la fruta fresca, entonces que sea fruta fresca orgánica, que tenga el cumplimiento de un sello establecido por el mercado de la UE como lo es el Ecolabel, que sea un producto amigable con el medio ambiente, ecológico, porque básicamente la producción verde casi es un requisito para entrar a la UE, y ni hablar de los procesos de certificación en ISO que ya es casi obligado que las empresas lo cumplan para cualquier tipo de productos que vaya a ese mercado, y eso aquí, realmente no lo asumimos como un requerimiento del mercado sino más bien como una tendencia”, agregó el docente de la Universidad del Rosario.


Para Castro, el problema de pensar que estas especificaciones son tendencia, muestra que no hay un compromiso dentro de las organizaciones para que haya  realmente un producto que sea competitivo, “que llegue con mejores condiciones al mercado”.


Frente al tema de penetración de mercado en la Unión Europea, el académico señaló que no es solo llegar a España, Alemania, Bélgica y Holanda, sino a los 28 países miembros de la UE, e indicó que lo mismo pasa en Estados Unidos, en donde Colombia tiene presencia en cuatro estados de 52 posibles.


“Entonces estamos limitando nuestra capacidad de oferta precisamente a los cuatro con los que tenemos mayor afinidad, pero a los cuatro mismos a los que todos los productos latinoamericanos también están llegando, entonces no hay nivel de competitividad porque los productos siguen compitiendo con lo mismo que los otros países producen, entonces hay que mirar cómo elevamos ese nivel”, destacó Castro.


En ese sentido, agregó el docente, lo que sí se necesita “prioritariamente” es un proceso de transformación, de educación hacia lo que son específicamente “algunos tipos de cultivos que sean requeridos para el mercado internacional, productos más amigables con el medio ambiente, utilizar el concepto de lo orgánico como un factor para dar competitividad a los productos de exportación y eso seguramente abrirá muchas puertas hacia el mercado internacional”.