Columnistas

Antioquia y las genealogías
Autor: Hernán Cárdenas Lince
5 de Abril de 2014


Se ha hecho el lanzamiento de un libro maravilloso que nos permitirá a todos los antioqueños conocer y estudiar sobre todos los apellidos de nuestra región.


En el centro

Se ha hecho el lanzamiento de un libro maravilloso que nos permitirá a todos los antioqueños conocer y estudiar sobre todos los apellidos de nuestra región.


El libro escrito por el maestro Luis Álvaro Gallo Martínez tiene los más serios y profundos estudios históricos pues efectivamente las genealogías investigan realidades de viejos tiempos alejándose de apariencias nobiliarias y de viejos escudos heráldicos que se colocaban en la puerta de todas las viviendas pues en épocas antiguas no se podían poner números para señalar quién vivía allí.


A Luis Álvaro Gallo Martínez hay que felicitarlo por haber realizado ese enorme y colosal trabajado que aparece publicado en una magnífica edición de 750 páginas en donde aparecen cientos y cientos de apellidos concretamente de la región suroeste antioqueño. La mayoría de esos apellidos vinieron de España pero se mezclaron con indígenas y con negros de ascendencia africana. Pero lo más importante para destacar es que toda la región del suroeste antioqueño se ha destacado por los enormes progresos en la agricultura, la ganadería, la minería y hasta en el comercio.


Hay que señalar la curiosa circunstancia que se daba pues los únicos autorizados para llevar registros de nacimientos, matrimonios y defunciones eran los sacerdotes católicos, quienes en muchas oportunidades realizaban verdaderas trampas para dar apariencias de corrección en donde no la había.


Quiero narrar una curiosa historia que tiene que ver con el suroeste antioqueño y que me fue contada por otro genealogista amigo de Luis Álvaro Gallo. Por allá en el suroeste antioqueño existía un importante personaje de apellido López de Restrepo quien tuvo un hijo que puso a estudiar en el seminario en donde poco después se graduó como sacerdote y corrió la suerte de conocer a una bellísima negrita llamada ‘Pacha’. Esta mujer le dejó varios hijos al sacerdote quienes fueron denominados por la población como los ‘Restrepos Pachereques’. Pero es muy importante reconocer que esa curiosa familia se distinguió enormemente por su honestidad y ánimo constante para trabajar eficientemente.


El maravilloso libro publicado nos debe llevar a estudiar en forma muy cuidadosa todos los aspectos que tienen que ver con la población del suroeste antioqueño, la cual se ha dispersado por todo el país y hasta en el extranjero dejando una historia de honestidad y claros principios éticos.