Editorial

A las puertas del Foro Urbano Mundial
5 de Abril de 2014


Esa ciudad que somos todos quienes la habitamos tiene en sus manos desde hoy una porción de responsabilidad en el éxito del Foro Urbano Mundial.

Medellín acoge desde hoy el séptimo Foro Urbano Mundial, el mayor logro en el proceso de internacionalización que la ciudad inició con la llegada del nuevo milenio, no solo por la cantidad de visitantes que se esperan (25.000 personas provenientes de 160 países según las cifras oficiales) y el beneficio económico que ello conlleva, sino por el peso de la guía de trabajo centrada en los dos ejes de la actual Administración Municipal, como son la equidad y la vida, y por el momento en el que se realiza, pues será parte fundamental del proceso preparatorio a la Agenda de Desarrollo Post-2015, y a la revisión de la agenda urbana en Hábitat III, en el 2016. 


Desde 2002, cuando se realizó por primera vez en Nairobi (Kenia) a instancias de Naciones Unidas, el Foro Urbano Mundial se ha consolidado como la conferencia más importante sobre hábitat, cuya apertura e inclusión permite poner a conversar en un mismo escenario a ministros, alcaldes, diplomáticos, organizaciones no gubernamentales, académicos y grupos de jóvenes en torno al mayor de los problemas de las ciudades contemporáneas como lo es la acelerada urbanización y sus consecuencias en las comunidades, dentro de las cuales la inequidad es la más evidente.


El tema de este séptimo foro, Equidad urbana en el desarrollo y Ciudades para la vida, le permiten a Medellín mostrarle al mundo su experiencia de transformación a través del urbanismo social, una política que los últimos gobiernos locales han mantenido y fortalecido para priorizar soluciones de movilidad, accesibilidad, educación y recuperación del espacio público en comunidades vulnerables. Los hechos innovadores que servirán de muestra a los visitantes mediante recorridos guiados, serán las escaleras eléctricas de la Comuna 13 y el tramo más avanzado del Jardín Circunvalar en la Comuna 8, donde se construyen el Camino de la vida, la Ruta de campeones y las Ecohuertas.


Si bien Medellín será el centro de atención por su condición de anfitriona, los demás países participantes pondrán en común sus experiencias significativas, estudios e investigaciones sobre el desarrollo sostenible y equitativo, a la vez que se promoverá la inclusión en la agenda política y mediática de los problemas de la población mundial. 


A la fecha se estima que dos tercios de la población vive en ciudades en las cuales la inequidad en el ingreso económico se refleja en los espacios urbanos mediante la formación de fronteras culturales y económicas. Los cinturones de miseria, lejos de extinguirse, crecen en la mayoría de los países, con características comunes como la falta de acceso a servicios públicos, educación, empleo, salud y representación política, que se convierten en caldo de cultivo para expresiones de violencia. La experiencia de Medellín para atacar la inequidad desde la inclusión y la generación de oportunidades, le valió ser sede de este Foro, por lo que el mismo debe mirarse también como un reconocimiento que el mundo entero le hace.


Por eso el Foro Urbano Mundial es un evento que beneficia a toda la ciudadanía. La ciudad tiene claramente definido dentro de su estrategia de desarrollo el concepto clúster, es decir la concentración de empresas e instituciones que actúan en una determinada actividad productiva, y entre ellos se destaca desde 2008 el de turismo de negocios, ferias y convenciones. Atraer eventos de gran magnitud a la ciudad es una misión permanente, pues detrás de cada uno de ellos hay cantidad de beneficios: la ocupación hotelera que para el caso del Foro Urbano está en el 98%, el consumo en los restaurantes, la ocupación de los medios de transporte y el entretenimiento que los visitantes suelen ligar a sus viajes de negocios en espacios como museos, parques o discotecas. Si bien la Alcaldía de Medellín invirtió alrededor de $21.000 millones en el Foro Urbano, los ingresos económicos se calculan en $30.000 millones, lo que le dejaría a la ciudad un superávit de $8.000 millones.


Lo mejor  es que cada ciudadano de Medellín ha aportado en el pasado uno de los más grandes activos para la consolidación de la capital antioqueña como destino turístico: la hospitalidad. Esa virtud invaluable es uno de los mejores recuerdos que se lleva cada visitante que, al contar su buena experiencia, se convierte en embajador de la Medellín del siglo XXI, transformada, amable, equitativa y defensora de la vida. Esa ciudad que somos todos quienes la habitamos tiene en sus manos desde hoy una porción de responsabilidad en el éxito del Foro Urbano Mundial. Bienvenidos todos  los participantes.