Editorial

El modelo Colanta
22 de Marzo de 2014


Fortalecidos en su vocaci髇 y capacidad de solidaridad, los campesinos y trabajadores asociados en Colanta le han ense馻do al pa韘 a ser generosos con los m醩 d閎iles.

La multitudinaria asamblea de asociados de Colanta, que cada año se reúne para conocer, discutir y aprobar los informes de gestión y anuncios de proyecciones de su cooperativa, se engalanó este año por el cincuentenario que comenzaron a celebrar, y por la participación del presidente de la República, doctor Juan Manuel Santos, que comprometió el respaldo del Gobierno a esta cooperativa y al exitoso modelo que ella ha logrado formar.


En un día, Colanta recibe más de dos millones de litros de leche, el 33% de la producción nacional. Se la entregan nueve mil asociados de los departamentos de Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Córdoba, Viejo Caldas, Atlántico y Nariño. De ellos, solo unos cincuenta tienen capacidad para producir más de mil litros diarios, 4.950 son medianos que entregan entre cien y 999 litros diarios, y cuatro mil más son pequeños campesinos que producen entre uno y 99 litros diarios y logran permanecer en este sector gracias al modelo cooperativo, inventado en Gran Bretaña en la década de 1850.


La solidaridad de Colanta va de los campesinos a la sociedad. En los años setenta, cuando la cooperativa inició su producción industrial, los colombianos consumíamos un promedio de 50 litros de leche al año (per capita), parte de ella importada por la baja capacidad de producción y procesamiento de unas cuantas compañías, que reiteraban prácticas abusivas con campesinos productores y ciudadanos consumidores. Hoy, ese promedio ha subido a 146 litros y se ha ampliado al acceso a derivados lácteos de alta calidad que se ofrecen a precios accesibles, cuando no es al costo, como ocurre con su vinculación a los programas de atención nutricional a través de restaurantes escolares, o gratis, cuando en épocas de sobreproducción le garantiza la compra a sus asociados, para luego donarla y alcanzar la impresionante cifra de 87 millones de litros de leche donados.  De esta manera, y gracias al apoyo técnico en las fincas, la vigilancia con altos estándares de calidad desde el ordeño hasta el empaque de la leche y sus derivados lácteos, el consumo de lácteos pasó de ser motivo de preocupación para las autoridades sanitarias a convertirse en insumo básico de los programas de seguridad alimentaria y razón de orgullo nacional.


Nos parece que la experiencia Colanta ha servido al presidente para replantear asuntos del Pacto Agrario, que inicialmente nos había preocupado porque parecía pensado únicamente para los campesinos con dificultades por la tenencia de la tierra, por falta de acceso o por expulsión, olvidando o subvalorando la situación de los productores con dificultades para enfrentar los retos del mercado. Aplaudimos su declaración sobre el interés en este modelo de asociatividad creativa y solidaria de grandes, medianos y pequeños productores agrícolas, para fomentar el desarrollo rural.


Colanta es referente por su capacidad para para capitalizar bajo el modelo cooperativo, los logros progresivos alcanzados desde que consiguió estabilizar la iniciativa de pequeños productores para generar un modelo amplio e incluyente, hasta ahora que ha desarrollado tecnologías de alta calidad para la elaboración de derivados lácteos, y ha incursionado exitosamente en los cárnicos y otros productos alimenticios. En su aniversario, Colanta recibió como regalo el anuncio de un crédito de Finagro para construir y desarrollar una nueva planta pulverizadora, que se dedicará al procesamiento de leche, para así poder dedicar las tres existentes a recuperar nutrientes del suero; un proceso que no sólo generará nuevos productos a la cadena de valor, sino que representa una mayor protección al medio ambiente, dado que el suero deja de ser un residuo que se desecha.


Sus logros son el reflejo del sentido de pertenencia y compromiso de todos sus asociados; legado fundamental de los dos líderes que juntos lograron formular un modelo de desarrollo agropecuario moderno: el médico veterinario Jenaro Pérez Gutiérrez, su gerente, y el ingeniero Guillermo Gaviria Echeverri, nuestro director y presidente del Consejo de Administración de la cooperativa. Ellos demostraron que la fuerza de sus convicciones y su trabajo incansable eran base que alcanzaba para impulsar una empresa que ilumina a otras del sector, como cooperativas financieras lideradas por Confiar, o de mercadeo, como Consumo. Larga vida a Colanta y sus asociados.