Economía

Fight against inequality
Lucha contra la desigualdad
16 de Marzo de 2014


La desigualdad en el mundo vuelve a ser la preocupación de organismos de importancia mundial como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, los cuales recomiendan cambios en las políticas fiscales de los países para superar este flagelo.


Foto: Cortesía 

Los tres países que han registrado un mayor impacto en la desigualdad a través de política fiscal en América Latina han sido Brasil, México y Uruguay. 

Redacción El Mundo 


El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha situado su nuevo caballo de batalla en la lucha contra la creciente desigualdad económica, tendencia que ve generalizada tanto en avanzados como emergentes y que ya ha advertido que puede hacer descarrilar la tímida recuperación en marcha.


El organismo dirigido por Christine Lagarde subrayó en un amplio estudio sobre desigualdad y política fiscal que “en las últimas tres décadas, la desigualdad ha crecido en casi todos los países”.


De hecho, Lagarde ha llamado a esta tendencia uno de los “mayores flagelos” económicos de nuestro tiempo en repetidos discursos.


Por ello, y para hacer frente a la creciente desigualdad global, el FMI recomienda tratar con sumo cuidado las herramientas de política fiscal disponibles.


Esta tendencia, los cada vez más dispares rendimientos de los segmentos más ricos y menos ricos de la población, ha potenciado las exigencias de la ciudadanía por una mayor redistribución.


“Especialmente”, explicó David Lipton, número dos del Fondo en una conferencia en Washington para presentar el informe, “en el contexto de tensiones sociales asociadas a la consolidación fiscal aplicada tras el estallido de la crisis financiera de 2008”.


Como caso paradigmático el Fondo ha puesto a Estados Unidos, donde la cuota del total de ingresos capturada por el 10 % más rico de la población ha pasado del 30 % en 1980 al 48 % en 2012, aunque observa una trayectoria similar en casi todos los países.


Para los avanzados, el FMI recomienda elevar la edad de jubilación, con “el objetivo de mejorar la estabilidad financiera de los planes de pensiones sin reducir beneficios”, y reducir exenciones regresivas como las desgravaciones por propiedad de inmuebles.


En Europa, donde se han impuesto duros planes de ajuste para hacer frente a la crisis en las finanzas públicas, el Fondo destaca las políticas progresivas aplicadas en países como España, Grecia, Letonia, Portugal y Rumanía entre 2008 y 2012, donde los estratos mejor situados soportaron el grueso del ajuste.


“La redistribución puede apoyar el crecimiento porque reduce la desigualdad, pero puede ser muy costosa si está mal diseñada”, afirmó Lipton al apuntar como ejemplo los ineficientes subsidios energéticos en países en desarrollo.