Columnistas

Colombia: mira a tus semejantes
Autor: Danny García Callejas
19 de Febrero de 2014


No hay nada más difícil de encontrar que lo que uno tiene enfrente. Siempre estamos pensando que el futuro y la prosperidad están en la lejanía.

Profesor, Departamento de Economía


Universidad de Antioquia


danny.garcia@udea.edu.co


No hay nada más difícil de encontrar que lo que uno tiene enfrente. Siempre estamos pensando que el futuro y la prosperidad están en la lejanía. Además, promovemos una xenofilia muy particular: preferimos los rubios, blancos, con ojos azules y altos —y les llamamos gringos sin importar su origen—. A todos los demás los llamamos turcos o usamos alguna expresión despectiva.


Lo cierto del caso es que el futuro económico colombiano no reside en sus socios tradicionales y grandes potencias como Estados Unidos o Europa. Aunque, según el Fondo Monetario Internacional, el gigante del norte y el viejo continente se recuperan y crecerán 2,8% y 1%, en 2014, respectivamente, son las economías emergentes las que tendrán mayor dinamismo con tasas cercanas al 5,1%. Es decir, nuestros vecinos parecen socios prometedores.


Y quien lo creyera, la crisis venezolana —un semejante— podría terminar beneficiando a Colombia. Por un lado, las presiones sociales y demanda de productos podrían terminar por obligar a los bolivarianos a eliminar muchas de sus barreras al comercio exterior con Colombia —aunque quizás no así con otros países como Estados Unidos—, lo que podría darle un respiro temporal al Gobierno Chavista o su sucesor —si fuera el caso—.


Por otro lado, de solucionarse la crisis, corregir el rumbo económico venezolano, y encontrar un alza importante en el precio del petróleo —por ahora improbable—, el desabastecimiento también obligaría a los venezolanos a recurrir a Colombia para obtener una diversidad de bienes y servicios, entre ellos: automóviles, bienes agrícolas y productos de primera necesidad —mientras la economía venezolana se recupera—.


Ahora, América Latina crecería entre el 2,5% y 3% en 2014, una cifra similar a la de 2013. No obstante, el dinamismo reciente de México en la era pos-reformas de Peña Nieto podría ser positivo. Los recientes datos sobre Brasil podrían traer recuerdos del efecto Samba —crisis de 1999— aunque podrían ser amortiguados por el Mundial de Fútbol o, al menos disimulados, dando tiempo a que el gobierno brasileño actúe con estímulos económicos adicionales.


Con la Reserva Federal reduciendo su “programa de compra de activos”, los mercados latinoamericanos podrían resentirse, aunque parecen preparados. En particular, Centro América y el Caribe parecen ganar impulso. Costa Rica tendría un mejor año en 2014 mientras Panamá, con su embeleco del Canal, podría tener dificultades. No obstante, en Suramérica, Perú parecería destacarse.


En Asia, la economía china e india parecen que tendrán un crecimiento en 2014 muy similar al de 2013 y podrían ganar dinamismo en 2015. Pero Colombia debe mirar a sus semejantes y estar atentos para apoyar a sus socios comerciales emergentes, encontrar nuevas oportunidades y evitar cometer errores que podrían poner en vilo el crecimiento económico nacional. Urge, en época electoral, separar la politiquería de la administración de la economía. Colombia: esto se deduce con solo mirar a tus semejantes.