Columnistas

Pasado y futuro
Autor: Hernán Cárdenas Lince
15 de Febrero de 2014


Desde España Su Majestad el rey Felipe II (1527-1598) le escribía cartas a los virreyes de México, Colombia y Perú pero cada comunicación escrita tardaba para México 4 meses y para Colombia y Perú se necesitaban entre 6 y 9 meses.

Desde España Su Majestad el rey Felipe II (1527-1598) le escribía cartas a los virreyes de México, Colombia y Perú pero cada comunicación escrita tardaba para México 4 meses y para Colombia y Perú se necesitaban entre 6 y 9 meses, y tardaba mínimo un año una comunicación Real para llegar a las Filipinas. En esas épocas el correo escrito a mano era un privilegio que solamente lo poseían los altos monarcas pero se principiaron a dar grandes cambios cuando una familia italiana de apellido Tassis (de donde deriva el término taxi) que creo el gran negocio de transportar correos por Bolonia, Florencia, Roma, Granada, Toledo y París.


Es muy interesante conocer esas viejas historias para tratar de entender los modernos y actuales medios de comunicación pues allí surgen poderosas fuerzas que realmente controlan a la sociedad entera, como es el caso de la televisión que en la actualidad no solo controla la economía y hasta dirige el mundo político. Hasta hace pocos años la sociedad entera colombiana se dividía radicalmente entre liberales y conservadores cuando en la actualidad la televisión, cobrando altos costos económicos, orienta políticamente a toda la comunidad.


A fines del siglo XIX y hasta mediados del XX las guerras y la violencia eran conducidas por los partidos políticos que controlaban a Colombia entera, y se daban curiosos hechos como el que en el departamento de Antioquia la población entera de Rionegro fuera totalmente liberal y, a muy pocos kilómetros, Marinilla era conservadora.


De esos viejos tiempos pasamos al actual mundo de la televisión y de los computadores interconectados, maravillosas tecnologías que manejan la sociedad entera pero que le exigen a cada político una especie de disfraz y características físicas que le permitan ser identificado y reconocido por toda la población. Por otro lado, veo con satisfacción que la prensa escrita conserva una poderosa fuerza intelectual al mismo  tiempo que las nuevas tecnologías se olvidan de los conocimientos intelectuales. Qué bueno sería que la televisión creara unos pequeños espacios para hacer algo parecido a un “editorial” y que destacados personajes de alta calidad cultural dieran sus opiniones críticas. En el momento actual la televisión se ha concentrado en hacer aparecer unas bellísimas modelos como presentadoras pero todo el público nota que lo que dicen no lo piensan, solo se limitan a leer “el telepronter”.


Hoy vivimos una realidad inexplicable pues el actual sistema “educativo” no enseña ni sabe orientar para ver la televisión, lo que en realidad representa la ocupación de cada colombiano de 7 años del total de su vida. Sería maravilloso que el sistema educativo nos capacite para juzgar y comprender los modernos medios de comunicación pero en el día de hoy los actuales profesores no enseñan nada al respecto, pues se aplica el viejo dicho de que nadie puede enseñar lo que ignora totalmente.