Columnistas

Dos cartas y un epílogo
Autor: Jorge Arango Mejía
19 de Enero de 2014


Primero, un cordial saludo y mis votos por tu prosperidad en el año que comienza. Y, naturalmente, por tu salud.

1ª Carta 


“La Tebaida, Mauritania,  enero 8 de 2014


Doctor


HORACIO SERPA URIBE


Bogotá


Apreciado amigo:


Primero, un cordial saludo y mis votos  por tu prosperidad en el año que comienza. Y, naturalmente, por tu salud.


Durante tres días he tratado, inútilmente, de comunicarme contigo. Por esto y porque sé que no dispones de tiempo para perderlo en asuntos sin importancia, escribo ésta para  pedirte el favor de ordenar que no se publiquen en OLA POLÍTICA los artículos que escribo para EL MUNDO y  que  se incluyen, simultáneamente, en LA CRÓNICA DEL QUINDÍO. Por mi parte, dejaré de enviarlos, a partir de hoy, a tu periódico.


Las razones que me obligan a adoptar esta decisión, son imperativas, ostensibles, manifiestas, para quienes me han conocido. Solamente diré que tienen que ver con el concepto que tengo del Liberalismo, de mi dignidad y de la misión del Partido. Entiende que no puedo hacer a un lado más de cuarenta años de lucha contra la corrupción que representa el chance, verdadero cáncer social. Dicho en palabras sencillas, jamás aceptaré falsas jefaturas, basadas en el poder del gran dinero que se exprime del pueblo.


Sé que nadie soy para dictarte normas de conducta: allá tú.  Pero sí puedo rechazar las que, a mi juicio, son malas compañías, que envilecen y rebajan. Y más incomprensible es tu actitud, si adviertes que no viniste al Quindío a buscar votos, seguramente porque te sobran. Por lo mismo, no comparto tu decisión de aceptar que Emilio Valencia Díaz te “nombre” senador del Quindío, lo que, en buen romance, hay que entenderlo como el reconocimiento de que ya eres un instrumento más en el carriel del amo casi omnipotente.


Dejo a tu recto criterio publicar esta carta o no hacerlo. De tu proceder, sacaré las conclusiones correspondientes. De todas maneras, advierto que no rehúyo cualquier debate sobre mi proceder en este caso, porque no soy chantajeable ni jamás he estado en venta, y, a mi edad, sería una ridiculez que me acobardara ante amenazas o intentos de intimidarme. Dicho sea de paso, esta advertencia no la hago por ti, porque reconozco tu hidalguía. Pero, insisto: jamás transigiré con los empresarios de un vicio que arruina al pueblo. Ni los reconoceré como jefes liberales. Ni incurriré en ningún acto que fortalezca el feudo podrido en que se ha convertido el Quindío. Creo que tengo autoridad moral para proceder así, y para no manchar en mis últimos años las banderas del Liberalismo, que heredé de mis mayores y que jamás he irrespetado.  O, para decirlo sencillamente, no puedo reemplazar a Carlos Lleras Restrepo, así esté físicamente muerto, por el “señor” Valencia Díaz, aunque ahora sus validos llamen a éste prócer. Fue tu decisión quedarte con el “patriarca” del Liberalismo quindiano, decisión que, por fortuna, no estamos obligados a compartir quienes te hemos respetado como amigo y como combatiente liberal.


Bastan estas explicaciones, que no me has pedido pero que tengo la obligación de dar.


Cordial saludo,


JORGE ARANGO MEJÍA”


 


2ª Carta 


“Bogotá, Enero 10 de 2014


Hola Jorge, saludos.


Antes de este, desde hace largo rato, no he recibido mensajes suyos.


En los últimos 10 días no pude mirar mi correo personal. El 29 de diciembre sufrí un infarto y solo hoy (llegué anoche a Bogotá) comienzo mis labores, ya recuperado.


No estoy a cargo de la dirección de Ola Política, desde cuando el Partido Liberal inscribió mi candidatura al Senado de la República.


Respeto su opinión sobre los respaldos políticos que he recibido en el Quindío. No los comparto. Lamento que tenga objeciones. No las tengo ni antes las tuve. Mis relaciones políticas son públicas y no soy vergonzante con mis amistades. No conozco impedimentos éticos, ni legales, ni políticos.


Lamento sus observaciones. No creo merecerlas. 


Usted es una persona a la que profeso respeto, admiración y afecto y no tengo ningún interés en réplicas ni en aclaraciones.


No he participado en las disputas políticas del Quindío. No pienso hacerlo.


Como me dijeron que iba al Quindío a “pescar” votos, a buscar lo que no me pertenece, sencillamente recordé las normas constitucionales según las cuales la circunscripción electoral para el Senado es nacional.


Pasaré copia de su carta a Ola Política.


Atentamente,


Horacio Serpa Uribe”


 


EPÍLOGO


“Enero 12,  8:18 AM


Horacio:


No fue mi propósito ofenderte a tí: si lo entendiste así, te ofrezco disculpas. PERO NO RETIRO UNA SOLA PALABRA DE LO ESCRITO.


Cordialmente,


JORGE ARANGO MEJÍA”


Es todo: ¡Juzguen los lectores! ¡En especial los liberales!