Palabra y obra

María Pagés: “One must overcome the technique”
María Pagés: “Hay que vencer la técnica”
Autor: Sergio Esteban Vélez
11 de Enero de 2014


La española María Pagés, considerada por la crítica como la reina del flamenco actual, estuvo conversando con EL MUNDO.


Foto: Cortesía 

Aunque fue motivada desde muy temprana edad por sus maestros de baile Matilde Coral y Manolo Marín, solo a sus 14 años, María Pagés, se destacó en este arte.

He sabido que su debut fue siendo todavía una niña… 


“¡Sí, la primera vez que bailé en un teatro, tenía cuatro años!”.


-¿Su vocación le viene por herencia familiar? 


“No: por herencia de mi tierra. Mi familia siempre ha sido aficionada, pero nunca ha sido de artistas. Pero el hecho de nacer en Sevilla lo marca a uno, porque el flamenco está muy próximo a nosotros, en nuestra vida y en nuestra cultura”.


- Hablemos de sus profesores más sagrados… 


“He tenido grandes maestros, como Manolo Valdivia, Adelita Domínguez, Matilde Coral, pero más tarde, cuando entendí cuál era mi camino profesional, quien más me marcó a nivel creativo fue Antonio Gades”.


- ¿En qué países de los que ha bailado ha sentido una mayor compenetración con el público?


“Eso depende de muchos factores. Con la madurez, he entendido que el público es el reflejo de su cultura y de su educación. Hay que entender esa cultura para comprender cómo ellos van a comunicarse contigo. He estado muchas veces de gira y recuerdo especialmente el público de Japón, de México, de Colombia, de Inglaterra y de Rusia, donde son muy apasionados por lo que hacemos”.


- ¿Ha tenido el placer de bailar en la Alhambra? 


“Sí, varias veces he estado en el Festival de Granada, que se hace en la Alhambra”.


- ¿Cuál prefiere de las danzas españolas? Las sevillanas, las seguidillas, el pasodoble, las danzas gitanas, la jota aragonesa? 


“El flamenco. Estudié todas las danzas que me has mencionado, pero el flamenco es la que más me maravilla, por su riqueza y profundidad”.


- ¿Ha estudiado o explorado danzas de otras etnias? 


“Un poco, porque con el flamenco ya tengo mucho. Pero, independientemente de mi profesión, soy una apasionada de la danza en general”.


- Hablemos de su participación en películas… 


“He intervenido en tres películas de Carlos Saura: “Carmen”, “El amor brujo” y “Flamenco”. Esta buena amistad con Carlos surgió en “Carmen”, cuando yo era muy joven. Él siempre me ha apreciado mucho y me ha apoyado, a su manera. Siempre ha creído mucho en mí, como creadora”.


- ¿Ha desarrollado coreografías para zarzuela u ópera?


“No, pero por ejemplo, con Plácido Domingo sí he colaborado en torno a la copla, no a la ópera. Y he trabajado con artistas de ballet clásico, como Tamara Rojo (directora del English National Ballet, nacida en Montreal) o Ángel Corella (director del Ballet de Barcelona), y con otra clase de artistas y músicos de diferentes culturas”.


- ¿Qué es para usted lo más importante a la hora de hacer coreografía?


“Es poder expresar el flamenco como creación global. Porque no es solo bailar. Yo entiendo el flamenco como una creación en la cual están presentes todos los elementos que rodean una puesta en escena, los elementos creativos posibles para enriquecer esa idea madre que uno propone. Y hay toda una maquinaria alrededor de eso que es necesario crear: el vestuario, la escenografía, la música, la puesta en escena… Hay que crear un equipo que esté contigo, que crea lo que tú crees, que se entusiasme con lo que se está haciendo. Y a mí me gusta ser creadora”.


- ¿Qué colorido prefiere para sus vestuarios de sevillana?


“El vestuario nuestro no se enfoca solo en vestidos de sevillana. Yo hago los diseños y es un vestido que debe reflejar lo que uno baila y darle soporte. Trabajo con María Calderón, una maestra de teñir y pintar los vestidos, y con ella he creado montones de coloridos y gamas de colores. A mí me gusta el color en general”.


- ¿Cuando baila, canta? 


“No siempre. No es que sea una gran cantaora, pero en mi formación también estaba cantar, y lo hacía desde pequeña. En Autorretrato, por ejemplo, canturreo. Es una pieza en la cual la música y los músicos están muy cerca de nosotros. Casi la mitad de la compañía está compuesta por músicos”.


- ¿Y baila con castañuelas?


“A veces. ¡Yo toco los palillos desde que tenía dos años!”


- ¿Le gusta que sea abundante el número de ensayos o le molesta cuando se exagera en la cantidad de ensayos?


“Yo exagero muchísimo en los ensayos. El ensayo es una parte muy importante. Nos ayuda a superar, a vencer a la técnica, para que, luego, en el escenario, puedas olvidarte de ella. El momento del ensayo es fundamental, aparte de que allí es cuando realmente puedes improvisar. Y así es cómo surgen las ideas”.


- Hablemos de su más reciente espectáculo, de homenaje al arquitecto brasileño, fallecido hace pocos meses, Oscar Niemeyer… 


“Es que el flamenco, como yo lo siento, está en conexión con todas las artes, incluida la arquitectura. De Niemeyer, me impresionó su personalidad y me vi conectada a su modo de crear. Por eso, por lo mucho que esto había llamado mi atención, quise conocerlo. Fui a verlo a Río de Janeiro y me surgió la idea de hacer algo sobre él, sobre su coherencia, su humanismo y su conexión con otros artistas a la hora de crear”.


- ¿Cómo ve la proyección actual y la enseñanza del flamenco, fuera de España? 


“No creo que exista una organización en torno a ello. Todo es como muy independiente y algo improvisado. La gente surge porque ama el flamenco, pero no hay un orden en todo eso. Yo creo que, con el tiempo, sí se podría ordenar y se podrían conectar todos estos sitios para poder potenciar la idea de transmitir el flamenco como el arte grande que es y no como un arte aislado”.



Autorretrato

En los  últimos meses, María Pagés ha recorrido el mundo con su producción “Autorretrato”. Pagés resume del siguiente modo el origen de este espectáculo: “Cuando Mikhail Baryshnikov me invitó al Baryshnikov Arts Center, de Nueva York, a bailar, me pidió una obra muy personal que mostrara lo que soy como persona y como bailaora o creadora. Interpreté su encargo como si de un autorretrato se tratara, y a pesar de que lo que allí presenté estaba supeditado a un espacio pequeño e íntimo, la idea de desarrollar en un escenario mi autorretrato me animó a hacer este trabajo. Sentí la necesidad de aprender a conocerme, más aún en este momento de mi vida, de pararme y de acercarme más al espejo para ver con claridad, observarme y analizarme detenidamente y todo ello traducirlo en un movimiento, en una atmósfera, en una situación escénica. En realidad estaba intentando seguir el proceso que siguen los pintores cuando dibujan o pintan su autorretrato”.




Recompensas

Por sus coreografías, María Pagés se ha hecho acreedora a algunos de los más prestigiosos galardones de la danza europea. Valga la pena mencionar el Premio Nacional de Danza (España), el Premio Leonide Massine (Italia), el Premio Internacional Terenci Moix, el Premio Butaca 2011 a la Mejor Producción Teatral Española y el Premio Flamenco Hoy, amén de cuatro Premios Giraldillo, de la Bienal de Arte Flamenco; de haberse llevado dos veces el Premio del Público del Festival de Jerez, y de haber recibido la Medalla de Andalucía, con la cual esta región de España honra a sus hijos más ilustres.