Editorial

¡Bienvenido 2014!
31 de Diciembre de 2013


Más allá de lo aquí enunciado, esperamos que sea un año lleno de alegrías y de satisfacciones para todos nuestros amigos, lectores, anunciantes y proveedores.

Inicia mañana un año que se presume intenso, como quiera que como ocurre cada cuatrienio para los colombianos, convergen en el mismo calendario dos hechos de gran trascendencia e interés: el Mundial de Fútbol y las elecciones presidenciales. Y si bien ambos tienen fechas bien definidas hacia los meses de junio y julio el primero, y de mayo y junio el segundo en caso de que la contienda electoral vaya a una segunda vuelta, ambos serán temas de permanente presencia en los medios de información y en las tertulias informales desde ahora y hasta más allá del día de su conclusión.


La política ya se vive intensamente, pues nada más terminar las festividades de fin de año los aspirantes a ocupar curules en el Senado y la Cámara de Representantes pondrán toda la carne en el asador de las campañas para las elecciones legislativas del mes de marzo. Ya se ven en algunas calles las imágenes de los candidatos tratando de grabar en el electorado su número en el tarjetón. Y no pasará mucho tiempo antes de que se encienda la campaña presidencial, en la cual el presidente Juan Manuel Santos buscará ser reelegido apelando al proceso de paz que se adelanta con la guerrilla de las Farc como su principal argumento. Será un debate intenso y seguramente polarizado, puesto que la oposición al Gobierno, en cabeza del candidato del uribismo, Óscar Iván Zuluaga,  tratará de evidenciar los históricos engaños de la guerrilla y las acciones terroristas que adelanta en medio de las conversaciones. Sería saludable para la democracia que un tercer y hasta un cuarto candidato, con posturas alternas, se sumaran a la disputa por la primera magistratura que, según las tendencias de las encuestadoras, hoy se resolvería en una segunda vuelta.


El fútbol, por su parte, tiene todo para ganarle a la política, al menos en el “rating” mediático, pues después de 16 años la selección Colombia está en el selecto club de clasificados al Mundial. Será noticia lo que hagan y lo que digan los jugadores y el cuerpo técnico; veremos seguramente cubrimientos sin precedentes de cada movimiento de la tricolor para que los colombianos no se pierdan detalle desde los partidos de preparación hasta el debut ante Grecia el sábado 14 de junio. Esta vez la ilusión es mayor que la de hace 16 años pues nuestro equipo está formado por jugadores habituados a actuar en el extranjero, en ligas de primer nivel. Su mentalidad es ganadora y ya no se deslumbran fácilmente. Eso sí, tampoco caeremos en el triunfalismo, pues los rivales son de peso y todos los que van a Brasil lo hacen con la idea de vencer.


En medio de esos dos platos fuertes, nuestra realidad más local también tendrá en qué poner su mirada. En abril, por ejemplo, Medellín será sede del Foro Urbano Mundial, el encuentro más grande del urbanismo que reunirá a  los mayores especialistas en este campo. Será una oportunidad para que Medellín y Antioquia compartan con el mundo su metamorfosis social y urbana. Un encuentro que coincide con la discusión que debe dar la capital antioqueña frente a su Plan de Ordenamiento Territorial, que antes de ser debatido en el Concejo, será socializado entre la comunidad con el fin de construir, hasta donde sea posible, consensos en torno al futuro del urbanismo, en momentos en que la ciudad afronta un agresivo plan de transformación física con iniciativas como el Cinturón Verde Metropolitano y la densificación del valle.


A nivel internacional, Brasil centrará la atención del orbe y no solo por el Mundial de Fútbol sino por los movimientos sociales que en torno a esa cita se están gestando y que ya mostraron sus primeros indicios en la pasada Jornada Mundial de la Juventud. Y es que el año que inicia, a nuestro juicio, puede marcar situaciones significativas en el vecindario. Venezuela, por ejemplo, que va a cumplir su primer año sin Hugo Chávez, seguirá afrontando una crisis económica que en cualquier momento puede generar una situación compleja para su gobierno; Nicaragua no cesará su presión sobre Colombia por las  aguas en torno al archipiélago de San Andrés mientras Perú y Chile deberán afrontar un fallo de la Corte de La Haya que podría poner a ambos países en la misma situación de Colombia y Nicaragua.


Esperamos que la dinámica que se avecina no vaya a afectar las positivas previsiones para la economía colombiana, que espera una inflación por debajo del 3 %, mantener la tasa de desempleo en un dígito y un crecimiento superior al 5 %, algo que se convierte en un verdadero reto cuando se trata de años electorales. Pero más allá de lo aquí enunciado, esperamos que sea un año lleno de alegrías y de satisfacciones para todos nuestros amigos, lectores, anunciantes y proveedores. Un año en el que la esperanza supere el pesimismo y las metas alcanzadas sobrepasen las frustraciones. ¡Feliz 2014!