Economía

Youth employment, the great challenge for governments
Empleo juvenil, el gran desafío de los gobiernos
Autor: Angela María Agudelo Restrepo
12 de Noviembre de 2013


Por primera vez en 50 años se introduce la perspectiva juvenil en la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

Cuando se habla de trabajo decente, no se puede realmente tener esa discusión a menos que se hable también de educación de calidad, capacitación, y la generación de oportunidades iguales para todos, afirmó Sherry Tross, representante de la OEA. En la foto (de izq. a der.), con Rafael Pardo, ministro de Trabajo, y Guy Ryder, director General de la OIT.

Enfocarse en la juventud tiene implicaciones inmensas no solo para el desarrollo económico sino también para la gobernancia, la gobernabilidad y la seguridad”, dijo Sherry Tross, representante de la Delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), al apuntar que es la manera como se asegura también una perspectiva integral y amplia para el trabajo.


En ese sentido, destacó la presencia de la juventud como actor clave en la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo, además de los ministros de Trabajo y los representantes de los sindicatos y del sector privado, pues con ella “tenemos todas las perspectivas y la diversidad de opinión para hacer una formulación efectiva de políticas, que llegue a la gente que necesita llegar y convenza a todas nuestras comunidades”.


Durante la primera jornada de la cumbre, la experta invitó a las 30 delegaciones de países a tratar de una manera integral y coordinada la creación de oportunidades y el acceso abierto e incluyente a las mismas, para de este modo “apoyar el bienestar, la productividad y la competitividad de nuestros jóvenes”.


“Dar oportunidades de empleo digno a nuestros jóvenes no es solo una prioridad para nuestro crecimiento económico hoy sino que es determinante para la propia sostenibilidad de nuestras economías y nuestras democracias del futuro”, precisó.


Según Tross, la transición demográfica de la región implica que al 2050 se triplicará la población mayor de 60 años. “Si hoy un contingente importante de jóvenes no está cotizando a la seguridad social, el hueco que tendremos en las finanzas públicas cuando esos jóvenes lleguen a su edad de jubilación va a ser insalvable”, resaltó.


Crisis global


En el mundo hay una crisis de empleo juvenil, recordó por su parte el director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, y señaló que esta tiene implicaciones económicas, sociales y en algunos lugares hasta políticas.


“Alrededor de 73 millones de jóvenes en el mundo no tienen trabajo y muchos más tienen que aceptar ocupaciones de bajos ingresos, que no brindan protección social y donde no se respetan sus derechos”, indicó. A estos se suman más de 200 millones de jóvenes que tienen empleo pero ganan menos de US$2 al día.


De ahí que esa organización haya advertido sobre el riesgo de una generación de jóvenes marcada por la mezcla de alto desempleo, creciente inactividad y trabajo precario. “Tengo que decir que en algunos países ya se habla de una generación perdida”, se lamentó el dirigente.


Ryder hizo un llamado a formular políticas específicas para los jóvenes, “políticas que tienen que ver con el mercado del trabajo pero que también tienen que ver con la formación, la educación, y también hay que dar una prioridad a los jóvenes que están en riesgo, aquellos jóvenes que son los más difíciles de alcanzar, pero con quienes en particular vale la pena trabajar”.



Llamado a la acción

El director General OIT, Guy Ryder, destacó que en la conferencia de 2011 esa organización lanzó un llamado a la acción contra el desempleo juvenil, en varios campos:


1. Políticas macroeconómicas que favorezcan al empleo juvenil. Aunque la situación financiera en muchos países difículta aplicar estas acciones.


2. Políticas activas en el mercado del trabajo que también promuevan el empleo de los jóvenes.


3. Políticas de formación y de educación, pues “nuestro sistema de educación parece no preparar a nuestros jóvenes para las necesidades y demandas del mundo del trabajo”.


4. Políticas duales que combinan educación y experiencia en el trabajo como aprendizajes y que son una alternativa para romper el círculo vicioso en el que la gente que no tiene experiencia en el mercado del trabajo no puede acceder a un empleo, y como no tiene un empleo no puede conseguir experiencia. 


5. Preparación de los jóvenes para que sean emprendedores, capaces de establecer sus propias empresas. 


6. Políticas que respeten los derechos de los jóvenes en el trabajo, pues ellos tienen los mismos derechos que los demás.


7. Políticas en las que contribuyan también los sindicatos y las organizaciones empresariales a través del diálogo social.