Columnistas

Una lucha estancada..
Autor: Abelardo Ospina López
7 de Noviembre de 2013


El Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) ha revelado que “entre julio 2012 y junio de 2013”, se demostró que en nuestra patria, tan lúcida en algunos deportes, se registraron 14.6 millones de personas en condiciones de pobreza

El Dane  (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) ha revelado que “entre julio 2012 y junio de 2013”, se demostró que en nuestra patria, tan lúcida en algunos deportes, se registraron 14.6 millones de personas en condiciones de pobreza y 4.59 en flagrante extrema. Como se dijo y se repite, son “datos escalofriantes”, pues reflejan fracaso en la lucha contra esa lepra, que sin embargo los años, continúa mostrándonos moribundos… Algunos compatriotas sostienen, con abundantes razones que “la lucha contra la pobreza está estancada”. La realidad es cruda para que siga recibiendo tratamiento de mal menor.


La carencia de lo necesario para el sustento de la vida, es notoria y la gente pobre, deprime y hasta produce “rebeldías no gratas” en rincones de cualquier  demografía. Oportuno que el Papa Francisco haya reiterado su voluntad de estar con los pobres y “despojar a la Iglesia de todo lo mundano”, que también contra “los tugurios”, de esos que abundan en algunos pueblos. Y claro, es deber humano estar junto a los más vulnerables e intentar producir medidas legales para salir del tenebroso embrollo. 


Tenemos 20 millones de pobres. De éstos, 7 viven en la indigencia. Las cifras oficiales las ha dado a conocer la Misión para el empalme de las series de Empleo, Pobreza y Desigualdad. Colombia rezagada, aún padece índices de depresión: “casi uno de cada cinco colombianos no tiene ingresos suficientes para solucionar sus necesidades básicas”, es decir, padece hambre.


Obvio que “el conflicto armado” ha pauperizado a la población. Y de conformidad con el DANE, la pobreza en los habitantes del campo, está por encima del 65% y la indigencia urbana, ha aumentado en los últimos años.


Nos seguiremos preguntado: ¿cómo sacar este amado país del atraso ese? ¡Qué horror y lástima! Dizque somos de los países más desiguales del mundo, sin alivios a la miseria de la gente y  menos para sacarnos “per sécula seculórum” de la malhadada pobreza. Tienen sobrada razón quienes reclaman “una positiva redistribución de la riqueza”-


Y para colmo de males, acaba de informar la FAO que “uno de cada cuatro niños menores de cinco años en el mundo, sufre retraso de crecimiento y 2.000 millones de personas carecen de micronutrientes. Medio reconfortante que, “si bien hay tendencia a la baja en cuanto a cifras de hambre y desnutrición, hay mucho trabajo por hacer”.      


(El Gobierno acaba de decir que “por lo menos” 2.5 millones de compatriotas han salido de la pobreza y 1.3, superado la extrema) ¿Será cierta tanta belleza?


¿Cuándo erradicaremos “de un todo y por todo” estas ausencias, Dios de los colombianos? El Gobierno Nacional, el Congreso de la República y demás organizaciones estatales, con el concurso de compatriotas de buena voluntad, pueden en corto lapso, sacarnos de las deprimentes condiciones, en esta columna, citadas.