Economía

Agricultural census, in search of rural productivity
Censo agropecuario, en busca de la productividad rural
Autor: Duván Vásquez
3 de Noviembre de 2013


Desde hace más de cuatro décadas en Colombia no se hace un registro total de los territorios, tipo de población, maquinaria y animales que hay dentro de las zonas rurales.


Foto: Archivo El Mundo 

La ganadería explota 18 millones de hectáreas adicionales a su potencial de utilización de la tierra.

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) reportó que el 28,72 % del territorio continental colombiano es improductivo, debido al incorrecto uso de las zonas rurales del país.


Por esa razón, el Estado, a través del Consejo Superior de Política Fiscal (Confis), aprobó las vigencias futuras de $234.000 millones para la realización del Censo Agropecuario por parte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).


Así lo confirmó el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas Santamaría, quien afirmó que esos recursos permitirán la ejecución de todas las actividades logísticas y administrativas previas, así como que el operativo censal pueda desarrollarse sin traumatismos en el último trimestre de 2013 y en el primer semestre de 2014.


“La realización de ese censo le permitirá al Gobierno Nacional el desarrollo de políticas que impulsen el sector agropecuario y el rural que a su vez son dinamizadores de la economía en el país”, declaró el ministro Cárdenas Santamaría.


Ese resultado es el que esperan los gremios y centros de estudios vinculados a la territorialidad rural, debido a que la identificación del sector agropecuario del país no se realiza desde 1970.


Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), valoró que se realice el censo agropecuario porque “desde hace más de 40 años no se hace. Los organismos internacionales recomiendan que se haga cada diez años y eso es para saber exactamente qué hay en el sector agrícola y pecuario. Allí se identifican los cultivos, territorios, animales, maquinaria, es decir, todo lo relacionado con el sector agropecuario para saber qué es lo que hay”.


Mal uso de la tierra


La deficiente identificación y el reducido inventario de las zonas rurales de Colombia suman para que la explotación de la tierra se haga de manera equivocada. Rafael Mejía, presidente de la SAC, aseveró que “lógicamente que ha disminuido la productividad del agro, porque no se ha podido cuantificar. Es lo mismo cuando se hace un presupuesto de su empresa y no sabe en cuánto va a vender los productos. Entonces cómo lo hace, sino sabe qué tiene ni cuál es su capacidad de producción”. Por eso es necesario el censo agropecuario.


Según el director del Igac, Juan Antonio Nieto, la agricultura subutiliza el territorio porque solo desarrolla su actividad dentro de 5,33 millones de hectáreas, a pesar de que su vocación es de 22 millones de hectáreas. En cambio, hay una sobreutilización de la ganadería, debido a que se realiza en 35 millones de hectáreas pese a que la vocación del suelo es de 17 millones de hectáreas. Esto significa, que de los 114 millones de hectáreas que conforman el territorio continental del país, más 40 millones están en mal uso.


Esta situación se empezó a dar porque la explotación agropecuaria requiere mucha inversión y en la Apertura Económica fue difícil que el campesino se incorporara a los niveles de productividad, según el director del Departamento de Economía de la Universidad Nacional en Medellín, Camilo Ignacio Coronado, quien manifestó que “como solo los grandes capitalistas lo pueden financiar, los agricultores se quebraron sembrando arroz, maíz o algodón y por eso en la Costa Norte colombiana los productores se convirtieron en agricultores de pasto o ganaderos a la fuerza. Lo que Juan Manuel Ospina, expresidente de la SAC y de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán), llamó la ganaderización. Es decir, gente que se tuvo  que volcar a la ganadería a la verraca”.


Por esa razón, Nieto afirmó que “el censo agropecuario puede ayudar para una mejor explotación de la tierra, porque va a permitir la identificación sobre dónde está la población, cuál es el tipo que está asentada, qué tipo de área es y cómo utilizarla”.


Desinstitucionalización agropecuaria


Los fenómenos que atañen al desmejoramiento de la productividad agrícola y pecuaria están asociados entre otras cosas a la desinstitucionalización que hubo desde el principio de los 90’s con la Apertura Económica, en el que hubo un desmonte de una serie de organismos como el Instituto de Mercadeo Agropecuario (Idema) o la Caja Agraria, que si bien no funcionaban de manera óptima, prestaban unos soportes importantes desde el punto de vista de la comercialización, almacenamiento, crédito, apoyo a la infraestructura rural y otros aspectos como la protección arancelaria y no arancelaria que permitía al sector agropecuario arrojar una rentabilidad razonable y mantener unos niveles de productividad.


Así lo manifestó el director del Departamento de Economía de la Universidad Nacional en Medellín, Camilo Ignacio Coronado, quien agregó que “hay factores de la institucionalidad internacional que se suman al fenómeno, por ejemplo, el fracaso de las conversaciones en el seno de la OMC (Organización Mundial del Comercio), para concretar el desmonte o racionalización de los subsidios a los productores en los países desarrollados y ante todas las barreras del comercio agropecuario”.


El catedrático añadió que la falta de esas entidades de financiación agropecuaria se refleja en uno de los problemas en el campo que tiene que ver con el poco crédito, porque es una actividad donde “se siembra hoy y esperas seis meses mínimo para recoger ingresos. No dar crédito es condenar a la asfixia a un sector”.


Esa apreciación coincide con la postura de Guillermo León Rivera, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria (Sintrainagro),  quien indicó que como algunos campesinos no tienen títulos de propiedad, no pueden exportar, ni acceder a un subsidio ni mucho menos a un crédito con un banco. 


“Durante muchos años este país no ha hecho reforma agraria, no ha hecho una protección al campo, no ha habido políticas de incentivos a los campesinos para producir la tierra, no ha habido políticas de legalización de tierras. Entonces la problemática allí, es porque hay un abandono del Gobierno Nacional por no proteger al sector rural como lo protegen en otros países”.



Polémica por censo en elecciones

El presidente Juan Manuel Santos designó a Mauricio Perfetti como director del Dane, cargo al que dimitió Jorge Bustamante el pasado 7 de octubre, porque no estaba de acuerdo con realizar un censo nacional agropecuario durante la víspera y la época electoral.


Al respecto, Rafael Mejía, presidente de la SAC e impulsor de la realización del censo agropecuario, dijo que “el antiguo director del Dane piensa que puede politizarse durante elecciones, pero los países no pueden parar y más Colombia que tiene elecciones de algo todos los años”.