Columnistas

Grandes cambios
Autor: Hern醤 C醨denas Lince
26 de Octubre de 2013


Princeton Junction. Para entender y solucionar los problemas que hoy vivimos es necesario conocer viejas historias.

Princeton Junction. Para entender y solucionar los problemas que hoy vivimos es necesario conocer viejas historias. Desde viejísimos tiempos del ser humano se han dado épocas con saltos y adelantos maravillosos, los cuales deberían ser estudiados con muchísimo cuidado para obtener grandes y oportunos beneficios.


Hace miles y miles de años el ser humano descubrió que podía sembrar las semillas de las plantas que comía, lo que le trajo enormes cambios y beneficios para sus costumbres. Pasaron siglos y siglos cuando de pronto el hombre descubrió que podía dominar y manejar unos animales como el caballo, los toros, los camellos y hasta los elefantes; esto le dio al ser humano un progreso maravilloso pues podía transportar objetos a grandes distancias al mismo tiempo que podía utilizar esos animales para llevar enormes cantidades de toda clase de cosas. En la historia actual esto se llamaría principios ‘económicos’. Los anteriores saltos del hombre sobre la tierra fueron determinantes para que el mundo entero progresara y se dieran utilísimos adelantos.


Los saltos de la historia se dan inesperadamente, como cuando el señor Gutenberg en 1550 inventó una máquina para imprimir libros, dejando sin trabajo a los amanuenses que se demoraban entre 7 y 8 años para escribir manualmente un ejemplar de la Biblia. Tal invento cambió toda la cultura europea e hizo necesario que miles de personas aprendieran a leer y escribir, al mismo tiempo que se desarrollaron cantidades de fábricas de papel que curiosamente necesitaban muchos vestidos viejos para poder fabricar el papel, lo que al mismo tiempo produjo cambios fundamentales en la moda de vestir. Lamentablemente se dio la costumbre de que fueran únicamente los hombres y no las mujeres quienes se dedicaban a leer libros y ellas continuaban con todos los trabajos de la cocina y de la limpieza de las casas.


Por esos mismos tiempos se inventó la técnica para reproducir dibujos que había que agregárselos a los libros, lo que se podía hacer en un bloque de madera y se llamaba xilografía; si se hacía en una piedra se llamaba litografía y en una plancha metálica con ácido nítrico y clorhídrico se llamaba aguafuerte. La última técnica se denominaba punta seca y se hacía manualmente en una placa metálica.


En el presente mundo de hoy se están dando los más colosales cambios de la historia del hombre sobre la tierra, con tecnologías como la televisión, los computadores interconectados y la telefonía, pero lamentablemente en las escuelas y colegios no están dando instrucciones adecuadas para el uso correcto de esas maravillosas nuevas tecnologías. Qué bueno sería que los altos jefes del gobierno, de la educación y hasta de la política estudiaran los procesos históricos del ser humano sobre la tierra para que puedan dirigir inteligentemente los procesos educativos que se deben seguir en el futuro para que el mundo no sea un caos inmanejable.