Moda

Luxury cravings
Antojos de lujo
Autor: Carmen Vásquez
16 de Octubre de 2013

Carmen Vásquez


 


Un pantalón jean o clásico, o con novedoso diseño o con estratégicos rotos, le puede llegar a costar en nuestro devaluado peso... $23.000 o $230.000 o $2.300.000. Todo depende de la marca y del lugar en donde usted haga la compra. Esto vale igual para unos zapatos o una cartera. Lo más importante es que usted se sienta bien, cómoda y bellísima con el de a peso o con el de millones. El verdadero lujo está en tenerlos bien puestos.


La palabra lujo siempre ha estado entre los deseos y tentaciones del hombre. Se hace presente en miles de formas. Hace muchos años aquí se fumaba el tabaco procesado de las tabacaleras locales, pero también el aroma de un exquisito y costoso tabaco que llegaba de otras islas era el lujo de refinados señores. Las finísimas telas de lino, recamadas en piedras, bordadas, sedas, siempre han estado en las estanterías reservadas de fabricantes y exclusivas para llegar a las manos de famosos diseñadores que con ellas hacen piezas únicas. El aroma de un perfume, esencias mezcladas igualmente valiosas. La finura de unos zapatos trabajados a mano con los materiales más exquisitos y únicos. Brasieres con piedras finas. Relojes de exactitud precisa llenos de diamantes. Un automóvil al que el tono de una voz registrada le hace abrir las puertas, con silletería de pieles suaves. Muebles, lámparas, artículos de cocina, sábanas de hilos de algodón tan suaves como una seda... El mundo del lujo es infinito. La exclusiva Alta Costura donde con tranquilidad apunta el valor de más de 5.000 dólares una pieza en bordados y sedas, ha enmarcado nombres de valor como Valentino, Ives Saint Laurent, Chanel, Giorgio Armani, Christian Dior, Elie Saab, Jean Paul Gaultier. ¿Una noche en un hotel por 10.000 euros? Sí claro. Es nada menos que el refinado Hotel Milano del diseñador Giorgio Armani, ubicado en el corazón de la capital de la moda italiana, Milán.


El mundo del lujo tiene revistas exclusivas en donde solo se publican los “top”, los 10 más... en licores, en relojes, en automóviles, en lugares de vacaciones, en cosméticos, en moda... 


En nuestro país cada día se lee la noticia de la llegada de una marca de lujo, Versace, GAP, Tissot, Dolce & Gabana, Nara Canicie, Façonnable, Swarovski, Cartier, Hermés. Un país al que le han puesto el ojo los grandes del comercio de lujo. Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, son las ciudades en donde el lujo se pasea a sus anchas en los modernos y recientes centros comerciales.


¿Y la crisis? Es lógico que afecta el consumo económico, pero por ejemplo el mercado de los relojes sigue dando la hora exacta en diseño y suntuosidad.


Es un lujo de creatividad lo que cuatro chicos paisas se inventaron en el 2005, una marca de relojes artesanales, ecológicos, fabricados con materiales y procesos ciento por ciento naturales, Mistura. La próxima semana ellos estarán en el Primer Salón Internacional de Relojería, WatchBO-2013.