Columnistas

Cincuenta años de terror…
Autor: Abelardo Ospina López
25 de Septiembre de 2013


Claro que tiene razón el colega Darío Ruiz G, cuando afirma (“El sufrimiento de los otros”. EL MUNDO 23/IX/2013)...

Claro que tiene razón el colega Darío Ruiz G, cuando afirma (“El sufrimiento de los otros”. EL MUNDO 23/IX/2013): “Cuantificar en cifras la violencia, es eludir los sufrimientos causados directamente a seres inocentes, lo que nos convierte en cínicos espectadores de una tragedia frente a la cual no hemos sido capaces de reaccionar… Estos cincuenta años de terror, de narcotráfico, de secuestros disfrazados por una fraseología revolucionaria, sólo han servido para arrasar a una sociedad, para intentar anularla, someterla mediante el sufrimiento y la inequidad…“


El Departamento de Antioquia, ha sido uno de los más afectados por la violencia. En pocas partes han chocado con más encono las fuerzas contrarias. Y las brechas de inequidad siguen creciendo. Según informe del Dane, en 2012, la pobreza rural fue del 46,8%, mientras que en las áreas urbanas decreció. Menos mal que han llegado a acuerdos con la guerrilla “en la necesidad de brindar acceso integral a los campesinos mediante asistencia técnica, crédito, mejoramiento de la estructura, generación de distritos de riego y muy importante, fortalecimiento de políticas sociales para las familias”.


¿Será cierto que el país está cerca de un acuerdo de paz, con las Farc? Fundamentados en datos de prensa, decimos que finalizado el último ciclo, las declaraciones de las partes dejan claro que tampoco esta vez hubo consensos firmados y el ambiente es tenso, si nos detenemos en las recíprocas recriminaciones. Ha faltado eficacia en las conversaciones, se dice de ellas en la Habana.


¡Lástima que hayan cerrado este ciclo de diálogos sin “la participación política”!.Y tampoco arrimado a acuerdos, empero los debates que se han cruzado desde junio y menos  sobre temas claves como los referentes a la refrendación del añorado “acuerdo de paz”. 


Sí, como que ha habido buena retórica en las intervenciones de los delegados guerrilleros, esto es, verborrea con un poco de figuras simbólicas o metafóricas en charlas serias, como han debido ser las atañederas a hechos violentos en topografía de los colombianos. 


Los Foros acerca de “diseños de programas para sustituir cultivos de uso ilícito, planes de desarrollo, de consumo y de salud pública y los referentes a la producción y comercialización de narcóticos”, demandan seriedad y decidido convencimiento de que hay que agotarlos.


¿Cómo seríamos sin las drásticas condiciones que hemos soportado en cincuenta años de violencia, de terror, que aún parecen insolubles? ¿Sin desplazamientos masivos como los padecidos? ¿Sin el desempleo reinante? ¿O los asesinatos múltiples? El conflicto armado, según el ex guerrillero León Valencia, “seis millones de víctima y 220.000 muertos, contabiliza la Comisión Nacional de Memoria Histórica”. ¡Qué horror! 


Lástima que Colombia sea considerado el país más peligroso y violento del mundo occidental. Con los cerebros serenos de nuestros dialogantes, en la Habana, hemos de salir triunfantes y ejemplarizantes, de los atolladeros en que aún estamos sumergidos. ¡Hay que tener buena fe!