Editorial

Las lecciones de Maná
6 de Septiembre de 2013


Como ocurría con Antioquia cuando se dio vida a Maná, esos países tienen instituciones y economías en formación, situaciones que les hacen difícil construir políticas integrales de desarrollo.

La visita de aprendizaje que altos delegados de Kenia, Namibia, Botsuana, Mozambique, Zambia, Ghana y Gabón, así como el embajador de Egipto en Colombia, realizaron al programa Mejoramiento Alimentario y Nutricional de Antioquia, Maná, es un nuevo e importante certificado internacional para la estrategia de seguridad alimentaria que la Gobernación de Antioquia viene desarrollando desde el año 2001, cuando fue creado por iniciativa del gobernador Guillermo Gaviria Correa, y que ha cosechado sus logros más importantes en la protección a la vida y la salud de la población infantil de Antioquia y de las regiones que han desarrollado sus programas de seguridad alimentaria tomando este proceso como modelo.


Con excepción de Mozambique, cuyo Índice de Desarrollo Humano apenas llega a 0,327 puntos de uno posible, los países que esta semana nos visitaron, dentro de una visita de intercambio de experiencias con Colombia, tienen sus IDH entre 0,519 y 0,694, el cual señala que se encuentran a medio camino en el esfuerzo por la calidad de vida de los habitantes. Como ocurría con Antioquia cuando se dio vida a Maná, esos países tienen instituciones y economías en formación, situaciones que les hacen difícil construir políticas integrales de desarrollo. 


En el año 2000, cada día de por medio moría un niño menor de cinco años por enfermedades consecuencia de la desnutrición causada por la falta de acceso a la alimentación y desatendida por una institucionalidad que se encontraba debilitada y que no tenía entre sus obligaciones la de atender a niños desnutridos. Ante este panorama, en 2001, el Gobierno de Antioquia fijó como una de sus prioridades crear un programa integral de seguridad alimentaria, gracias al cual se estableció un modelo que trascendía la atención directa con alimentación y avanzaba en la educación familiar y el fortalecimiento de la participación ciudadana a través de cinco proyectos que le han dado su identidad y fortaleza: complementación alimentaria, vigilancia alimentaria y nutricional, atención en salud sexual y reproductiva, proyectos productivos agropecuarios, educación alimentaria. Las escuelas han sido, desde el inicio mismo del programa, el centro del desarrollo y mejoramiento de una iniciativa cuyo impacto se comenzó a sentir de inmediato, con la disminución del número de desertores del sistema educativo. 


El Programa Maná fue concebido en 2001 como el proyecto central de atención a la infancia del Departamento de Antioquia, ya en el año 2003 había demostrado su importancia como plan de desarrollo y, en consecuencia, se estableció como política pública de seguridad alimentaria, ampliando su alcance inicial a los menores de 14 años y sus familias. Este impulso acompañado por el gobernador Eugenio Prieto lo consolidó como realidad y como expectativa que abrió caminos a que en la gobernación de Aníbal Gaviria modulara su oferta recogiendo las necesidades y expectativas de los pueblos indígenas. En 2008, la gobernación de Luis Alfredo Ramos lo convirtió en una Gerencia y desde 2012 el gobierno de Sergio Fajardo avanza en la consolidación de los procesos productivos, vinculando a las familias. Los logros que hoy el mundo reconoce son, pues, los de la continuidad de una iniciativa pionera en el país. 


Hace doce años, cuando fue concebida y desarrollada, la estrategia Maná amplió la noción hasta entonces admitida de salud pública para reconocer que las acciones preventivas son prioritarias y especialmente cuando de la atención a la niñez se trata. Gracias a este enfoque, la Gobernación de Antioquia asumió como propias responsabilidades que la ley había dejado en manos del Instituto de Bienestar Familiar. Su modelo, que en cinco años consiguió llevar a un solo dígito las muertes de niños por causa de la desnutrición, fue replicado por otros departamentos y municipios. Ya en el año 2005, los gobernadores de Colombia acogieron en su 42 Asamblea General la política de Infancia y Adolescencia diseñada por el Icbf, Unicef y la Procuraduría, institución responsable de la vigilancia a las políticas de infancia y adolescencia. 


Aunque el IDH está formado por distintas variables, vemos que en el salto de Antioquia de 0,77 a 0,85 puntos, en doce años, hay una participación muy importante de la intervención integral realizada por Maná, que esperamos se convierta en modelo importante para los países africanos que esta semana se acercaron a él.