Columnistas

ngorda la corrupci髇!
Autor: Iv醤 Guzm醤 L髉ez
23 de Julio de 2013


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Reiteradamente se ha dicho, con cifras en la mano, que la corrupción le hace más daño al país que la propia subversión. Sin embargo, es poco lo que se hace realmente para atacar la corrupción. Prueba de ello es el estudio realizado por la organización Barómetro de las Américas, que mide la percepción de los ciudadanos. Según dicho estudio, “Colombia es el país más corrupto del continente”. Verdaderamente, causa repugnancia. El informe de la firma, que hace un exhaustivo seguimiento a la democracia en Latinoamérica, afirma que “la percepción de corrupción en Colombia va de la mano con la disminución de los niveles de confianza en las instituciones del país, tales como la Policía y las instituciones del sistema judicial. El informe revela que durante los últimos 4 años el nivel de percepción de corrupción en Colombia ha crecido. El estudio también presenta el nivel de simpatía partidista de la región. República Dominicana y Estados Unidos ocupan los primeros lugares de confianza en los partidos, mientras en Colombia, 4 de cada 5 encuestados dicen no tener alguna simpatía con los partidos”. A propósito de esto último, sabemos que partidos débiles, de garaje, no son más que cuevas donde crece silvestre la corrupción y todos los vicios de las viejas repúblicas bananeras, pues al carecer de una deontología propia, de una axiología que regule el comportamiento de sus miembros, más si algunos de ellos son elegidos para alguna dignidad o cargo público, no disponen de ningún control ético interno, lo que hace que se conviertan rápidamente en guarida de malhechores, que fungen de demócratas ante el país.


Si el “puesto” en Latinoamérica no les parece suficiente, me permito recordar que,  según un informe de la organización no gubernamental Transparencia Internacional (IT), difundido hace escazas dos semanas, “Colombia figura entre los países con mayor índice de corrupción en el mundo”: De acuerdo con el Barómetro de Corrupción 2013, como se denomina el estudio, nuestra patria, la patria de insignes como Patarroyo, Raúl Cuero, Falcao y Gabo, “figura en el quinto lugar entre las siete cuyos ciudadanos consideran que el Congreso es una de las instituciones más corruptas. En este acápite, el 79 por ciento de los colombianos opina que ese ente gubernamental es corrupto y el 71 por ciento lo hace extensivo a la burocracia predominante. Por otra parte, el 64 por ciento piensa que la corrupción también se manifiesta, en gran escala, en la aplicación de la justicia, en un espectro que abarca desde los magistrados a los restantes funcionarios de la escala judicial. Un 19 por ciento de los consultados admitió incluso que ellos mismos o algún miembro de su familia pagaron un soborno al sistema judicial en los últimos 12 meses. Otra cifra preocupante, a juicio de analistas como Armando Montenegro, es el 61 por ciento que opina que una institución como la policía, `fundamental en la lucha contra el crimen´, registre un grado alto de corrupción. (…) En cuanto a la gestión del gobierno para enfrentar esta problemática, el 30 por ciento de los encuestados señala que el gobierno está haciendo muy poco”.


Hace ya buen tiempo, uno de los peores gobernantes que ha tenido este país, se atrevió a darle nacionalidad a la corrupción, al cometer la torpeza de arengar: “Tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones”. Al inicio de este gobierno, ante los escándalos aberrantes en las EPS, en el gobierno de la capital, y en otras esferas, prometió a los colombianos, con hilaridad y elocuencia, que la corrupción sería derrotada. ¡Y hasta nos puso a estrenar estatuto! Pero resulta que hoy, la corrupción no ha sido derrotada… y todos los días engorda… Sin embargo, ya sueñan con reelección…


Puntada final: si Alonso Salazar está inhabilitado por los organismos de control ¿con cuál ética ejercerá como presidente vocero del Partido Verde?