Mundo deportivo

“Baki” dressed in yellow
“Baki” se vistió de amarillo
1 de Julio de 2013


Nairo Quintana (Movistar) arribó en el puesto 49, en la segunda etapa del Tour de Francia; José Serpa, del Lampre, llegó en el puesto 86.


Foto: EFE 

Jan Bakelants, líder de la ronda francesa.

EFE


El pedalista belga Jan Bakelants,  logró ayer la segunda etapa del Tour de Francia y el maillot amarillo tras un final agónico, ya que tras saltar de un grupo de seis escapados cruzó la meta con un segundo de ventaja sobre el gran pelotón, que a punto estuvo de echársele encima.


“Baki”, de 27 años, saltó a tiempo en una postrera escapada de seis corredores formada en el descenso de la última cota, a diez kilómetros de la meta, y segundos antes de ser cazados se rebeló en la recta de meta y alzó los brazos en vencedor por un suspiro, suficiente para convertirse en el nuevo líder del Tour.


Emoción, intriga y confusión final. Bakelants retó al pelotón, que llegaba como un obús, pero intentó lo imposible y le salió cara. Su nombre se conoció cruzada la meta, pues la televisión prestó su identidad a su compañero Markel Irízar, ajeno a la disputa de la etapa.


El belga, ganador del Tour del Porvenir y de la Lieja Sub 23 en 2008, se estrenó en la ronda francesa. El eslovaco Peter Sagan (Cannondale) y el polaco Michal Kwiatkowski (Omega) no le pudieron despertar del sueño hecho realidad. Quién se lo iba a decir tras su operación de rodilla en el mes de marzo.


Los esprínteres siguen inéditos en el Tour, algo que cabía esperar en una etapa ondulada, con cuatro puertos que atravesaba la isla corsa por el interior, en diagonal desde Bastia hasta la capital, Ajaccio, a través de 156 kilómetros.


Y los favoritos salvaron el día sin incidentes ni accidentes, que es lo mejor que les puede pasar en días de nervios. Pero asomaron en cabeza y uno de ellos, el británico Chris Froome (Sky), enseñó los galones a Contador en la bajada donde se formó la escapada buena. Abrió unos segundos de diferencia, pero el equipo del madrileño reaccionó para bajarle los humos al principal favorito.


Contador resistió sin mayores problemas los dolores de la caída de la víspera y celebró haber “salvado el día y mantener intactas las opciones”.