Economía

Bittersweet present for Colombia in the ILO (International Labour Organization)
Presente agridulce para Colombia en la OIT
Autor: Johana Ramírez Gil
5 de Junio de 2013


A pesar de los avances del Gobierno en la reducción en los índices de desempleo y la instauración de las mesas de negociación colectivas, las recientes amenazas a líderes sindicales prenden las alarmas en el país.


Foto: Angela Patricia Zapata 

Colombia es el cuarto país en informalidad laboral en América Latina y el Caribe, según la OIT, superado por Perú, Bolivia y Paraguay. 

Con la intervención de  5.000 delegados en representación de gobiernos, empleados y trabajadores de los 185 estados miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), inicia hoy en Ginebra, Suiza, la Conferencia Internacional del Trabajo donde se discutirán, entre otros temas, el desarrollo sostenible y la protección y el diálogo social.


Para Colombia, la conferencia se adelanta en medio de un ambiente enrarecido por las amenazas que recibió Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la carta enviada por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola) al ministro de Trabajo, Rafael Pardo, en la que solicita garantizar los derechos de los empleados.


A su vez, el país tiene como carta de presentación la mesa de negociaciones colectivas para el sector público, la reducción del desempleo en 0, 7 % en el mes de  abril, que se traduce en 52.000 nuevos ocupados y en un reconocimiento en el Informe Mundial sobre el Trabajo 2013. 


Las amenazas “empañan”


Si bien los indicadores de hostigamiento y asesinato a sindicalistas se han reducido en Colombia, las recientes amenazas al presidente de la CGT  “empañan” ese avance, aseguró Guillermo Correa, jefe de investigaciones de la Escuela Nacional Sindical. “Esto vuelve a prender las alarmas, crea un ambiente incómodo para el Gobierno y  los empresarios que asisten a la conferencia de la OIT, aunque no se pueden desvincular estas amenazas al tema de la paz”.


Precisamente, Julio Roberto Gómez, en diálogo con algunos medios de comunicación desde Ginebra, recordó que las Farc han estado “amenazando y acosando” a miembros del sindicato y pidió al Gobierno que investigue el origen de las amenazas que recibió en los últimos días, pues las Farc negaron haber enviado dichos panfletos. 


Así mismo, la Wola solicitó al titular de Mintrabajo que intervenga en dos aspectos: El cumplimiento del Plan de Acción Laboral (PAL) entre Colombia y Estados Unidos,  “en particular en materia de protección de líderes sindicales y activistas laborales, justicia en casos de los asesinatos de sindicalistas y la contratación directa de trabajadores en los sectores de puertos, flores, minería, azucarero y de palma de aceite”.


El segundo punto mencionado en la carta de la Wola solicita al ministro una “actuación rápida y eficaz en resultados concretos hacia el reintegro de trabajadores despedidos injustamente en los sectores prioritarios”, indicó el documento firmado por Gimena Sánchez, coordinadora principal. 


Hay avances, falta ejecución


Por su parte,  Guillermo Correa consideró que Colombia tiene “muy buenas cartas para presentar” como es “la mesa de negociación colectiva para el sector público, es un hito histórico para el sindicalismo del país”.


En ese sentido, Jairo Saavedra, primer vicepresidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC),  aseguró que “el solo hecho de estar en la mesa ya es importante para nosotros. La expectativa es que se logre llegar a un feliz acuerdo, donde las partes salgan favorecidas, especialmente los trabajadores que han sido los más perjudicados”. 


Así mismo, el jefe de investigaciones de la Escuela Nacional Sindical resaltó que el Gobierno “haya establecido una agenda de discusión, una preocupación por crear y pensar en trabajos formales. En general, tenemos un ambiente positivo que no había hace varios años”.


Lo que falta, según Correa, es que se cumplan las recomendaciones de la comunidad internacional porque “todavía hay muchos trabajadores en  condiciones laborales precarias, persisten la violación de sus derechos y no se reduce la informalidad”. 


Igualmente, en el Informe Mundial sobre el Trabajo 2013, presentado por la OIT, se destacó que países como Colombia y Chile lograron incrementar sus niveles de empleo en más de cuatro puntos porcentuales desde 2007. 


En ese sentido, Raymond Torres, director del Instituto de Estudios Sociales de la OIT, explicó que “uno de los avances más significativos que han dado los países latinoamericanos es haber conseguido aplicar una estrategia económica adaptada a su propia realidad y haber roto con la tendencia a importar modelos del exterior”. 


La tasa de desempleo juvenil, que en Colombia alcanzó el 20,3 % durante el primer trimestre del año según las cifras del Dane, es uno de los mayores retos,  no solo para el país sino para el resto de América Latina. “Cada vez más jóvenes que acceden a la educación superior y muchos de ellos no consiguen empleos adaptados a su situación”, aseguró Torres. 


Finalmente, en el informe se observó una alentadora disminución en la inequidad de las desigualdades de ingresos, con un aumento de los salarios que alcanzó el 4 % en Brasil y Paraguay y el 1 % en Colombia y México. 



Latinoamérica, fortalecida de la crisis

Según Raymond Torres, “en Latinoamérica ha engordado el tamaño de la clase media y eso ofrece posibilidades de un desarrollo mucho más autónomo, que no dependa tanto del comercio internacional, sino de los recursos internos y del propio crecimiento económico”.


Durante la presentación del Informe Mundial sobre el Trabajo 2013 se concluyó que la tasa de empleo en la región es del 57,1 %, un punto porcentual por encima de los niveles previos a la crisis en 2007. Mientras que la tasa de desempleo se sitúa en 7 %, aunque en el caso de los jóvenes prácticamente se duplica. 


La gran preocupación para América Latina  sigue siendo la incidencia del empleo informal no agrícola que es cerca del 50 %.