Columnistas

Constituyentes antioqueños
24 de Mayo de 2013


Una de las consecuencias más significativas del proceso emancipador que se inició en Hispanoamérica a partir de 1810, vino dada por el hecho de que las antiguas colonias se veían en la necesidad de organizarse como nacientes estados.

Ricardo Zuluaga Gil*


Una de las consecuencias más significativas del proceso emancipador que se inició en Hispanoamérica a partir de 1810, vino dada por el hecho de que las antiguas colonias se veían en la necesidad de organizarse como nacientes estados. Así ocurrió en el antiguo virreinato de la Nueva Granada, pero con una circunstancia muy particular: entre julio y diciembre de 1810 no fue posible que las quince provincias que hacían parte del virreinato se pusieran de acuerdo en el modelo político que querían adoptar. Por esa razón, y a la espera de tiempos mejores, varias de ellas decidieron organizarse como pequeños estados. La primera provincia que lo hizo fue Cundinamarca, que expidió su Constitución en marzo de 1811. Luego la seguirían otras, y entre ellas, por supuesto, iba a estar la provincia de Antioquia. Así pues, desde el mes de diciembre de 1811 se instaló en la ciudad de Santa Fe de Antioquia, que era entonces, como lo fue hasta 1826, la capital de la provincia, el que entonces se denominó Serenísimo Colegio Constituyente y Electoral de Antioquia. Ese cuerpo, que funcionaba unas veces en esa ciudad capital y otras en la de Rionegro,  expidió en esta última la primera Constitución antioqueña el 21 de marzo de 1812.


La Constitución estaba conformada por 298 artículos a lo largo de los cuales los antioqueños se declaraban en ejercicio de su mayoría de edad política como un pueblo libre de toda sujeción o dependencia respecto de España. Y muy a tono con lo que años atrás había predicado Jean Jacques Rousseau, decían reasumir ahora el ejercicio de la soberanía que antes habían depositado en el rey de España. Establecían, además, el limitado catálogo de derechos individuales que se solía reconocer a las personas en el contexto de las sociedades de mentalidad liberal que prevalecieron a comienzos del siglo XIX y que sólo aceptaban a los varones como beneficiarios de derechos. Igualmente señalaba esa Constitución la manera como habría de quedar organizado el poder político y la manera como este se ejercería. En esencia se replicaba el ya muy extendido modelo de tridivisión del poder en tres ramas: ejecutivo, legislativo, y judicial, así como el carácter electivo y representativo de esas instancias. Los firmantes de esa, nuestra primera Constitución, fueron 19 distinguidos varones, pues como ya se dijo, en ese entonces la mujer carecía del goce de todo derecho político y civil. Tales individuos representaban los principales centros de poder político, económico y social de la Antioquia de esos años: las villas de Medellín y Marinilla y las ciudades de Rionegro y Santa Fe de Antioquia. Concretamente seis de ellos representaban a Rionegro, dos lo hacían por Medellín, dos por Marinilla;  ocho lo hacían por la ciudad de Santa Fe de Antioquia, lo cual resulta lógico si se tiene en cuenta que allí estaban asentadas las autoridades políticas que gobernaban la provincia desde los tiempos virreinales. Finalmente uno representaba la región Nordeste de la provincia.


Merece destacarse el hecho de que a pesar de la precariedad de medios educativos con los que se contaba en la Antioquia colonial, esos 19 hombres fueron capaces de elaborar un texto constitucional que hoy es reconocido como uno de los más sobresalientes entre los varios que por ese entonces hubo en el país. Ello pone de presente que conocían bien la filosofía liberal que imperaba en aquellos días y que seguramente algunos de ellos habían aprendido en los colegios de San Bartolomé y el Rosario, ambos en Bogotá, y que eran los principales centros educativos con los que se contaba en esos años. Y muy a tono con los tiempos que corrían, entre esos 19 hombres hubo dos eclesiásticos muy destacados Jorge Ramón de Posada y José Miguel de la Calle. Ambos iban a tener un sobresaliente desempeño en la consolidación de la independencia antioqueña. 


**De la serie 21 artículos sobre la Independencia Antioqueña, preparada por la Academia Antioqueña de Historia (4/21).