Economía

Mining set-back
Retroceso minero
Autor: Mauricio Berrío Vélez
11 de Mayo de 2013


A pesar de que el Ministerio de Minas y Energía anunció que no habrá vacíos jurídicos en cuanto a la protección del medio ambiente, entre otros, debido a la no puesta en marcha del nuevo Código Minero, sectores expresan su preocupación



 

Analistas consideran que los mineros informales serán los mayores perjudicados tras la no implementación del nuevo Código, debido a que la solicitud del título será más complicada. 

Cortesía Sergio González

 


La Corte Constitucional en 2011 tumbó un nuevo Código Minero  que fue tramitado en el último año del mandato de Álvaro Uribe Vélez, el cual reformaba el Código de 2001, debido a que no fue consultado con las comunidades indígenas y las negritudes del país. Por esa razón, la Corte decidió darle un plazo de dos años más al Gobierno para someterlo a una nueva consulta previa que tampoco fue hecha, y el plazo vence hoy. Debido a esto, el país seguirá rigiendo su política minera con el antiguo Código de 2001, que de acuerdo con analistas del sector, favorece claramente a la gran minería que opera en el país. 


Es así como Colombia seguirá siendo regida en materia minera por el antiguo Código que es la Ley 685 de 2001, “el cual no está en línea con los mandatos de la Constitución Nacional, debido a que blindó  la minería e ignora otras leyes que se generaron a partir de la reglamentación de la Carta Política como la Ley de Etnias, la Ley de Ordenamiento Territorial, la Ley de Regalías, el Estatuto Tributario, etcétera, que son las normas que regulan las consultas previas”, afirmó Álvaro Pardo, director de Colombia Punto Medio. 


Pardo ejemplificó que “en temas tributarios, el Código de Minas dice cómo deberá ser la amortización de los activos y eso es un tema que tiene que ver estrictamente con el Estatuto Tributario y no tiene por qué estar dentro de un código de minas. Igualmente, le exige a la autoridad ambiental periodos para responder licencias ambientales y ese es un tema ambiental que no tiene por qué estar en un código minero. El Código de Minas traslapa e ignora temas que están establecidos en otras leyes, que obviamente se relacionan con la minería, pero que no tienen por qué estar en un código minero”. 


Por su parte, Luz Stella Ramírez, directora ejecutiva de la Confederación Nacional de Mineros de Colombia, Conalminercol, consideró que la caída del Código Minero tiene dos implicaciones serias: “Primero toda la parte de protección ambiental que había en la Ley 1382 de 2010 se pierde. No creemos que con el Plan Nacional de Desarrollo quede protegida esa parte y, dos, todo el proceso de formalización a la minería tradicional e informal que habíamos trabajado durante casi seis años, el Gobierno no responderá a ese compromiso a través de los acuerdos firmados con nosotros”. 


Minería informal


Antonio Romero, profesor de la Facultad de Minas de Antioquia, opinó que la no implementación del nuevo Código Minero, “es una falla fundamental por no haber podido acceder con una consulta a las comunidades indígenas, puesto que este es un punto que si bien no es técnico, es obligatorio y además se pierde la oportunidad de avanzar en la legalidad y la formalización minera”. 


En ese sentido, Romero dijo que quienes se inscribieron antes de la fecha tienen la posibilidad de seguir el proceso de legalización,  pero de ahora en adelante “estos procesos se caen todos. Un poco la propuesta que debemos hacer es establecer la política de los que llaman mineros tradicionales y entrar a reconocer la actividad o los derechos que se adquieren por haber hecho minería tradicional”. 


En cuanto a los procesos de legalización minera, la directora de Conalminercol, aseguró que “no hay una ley, un decreto o una resolución, que nos permita aplicar a un proceso de formalización o legalización de manera clara”, y agregó que “toda la cantidad de solicitudes que se hicieron a la luz de la Ley 1382 que son unas 25.000 quedan sin resolverse en el limbo jurídico”. 


Álvaro Pardo aseguró en ese sentido que “hoy se termina la Ley 1382 y se acaba el plazo para hacer solicitudes de legalización minera, de tal manera que quien no presentó su solicitud de legalización ya se quedó por fuera. Porque en la forma en que quedó reglamentado ese artículo, no le sirvió a los mineros que vienen haciendo minería sin título y sin licencia, porque si bien algunas personas se acogieron , la mayoría de los mineros no lo hicieron por los requisitos que se les imponía a través de los decretos reglamentarios”. 


¿Por qué no se concertó?


“Yo creo que no se concertó la presentación ante el Congreso de la República la reforma al Código Minero, porque beneficia más a las multinacionales tal como está”, enfatizó Ramírez, y agregó que “el Gobierno y las multinacionales preveían que como ya estamos organizados los mineros tradicionales y el movimiento ambientalista también, y hemos ido ganando opinión a pesar de toda la campaña mediática en contra de nosotros, sabían que teníamos quién nos oyera en el Congreso y no permitieron la presentación porque ahí íbamos a estar presentes defendiendo este territorio y la soberanía”. 


Asimismo, Pardo concluyó diciendo que “en primera instancia, hay una gran irresponsabilidad del Gobierno Nacional por no haber hecho su mejor esfuerzo para sacar adelante una reforma que sustituyera la Ley 1382. A mí me parece que el Ministerio,  tal como dijo la Contraloría, tiene una responsabilidad muy grande. Se ha debido sacar adelante una nueva reforma al código porque en un sector donde hay tantos problemas y conflictos, que el Estado no haga nada, es el colmo de la irresponsabilidad”. 



Antes y después

 


En 2010, para solicitar un nuevo título minero, bastaba con presentar la cédula, lo que originó que se otorgaran 9.000 títulos en el Gobierno de Álvaro Uribe, pasando de 1,3 a 8,53 millones de hectáreas otorgadas. Con el nuevo código se hizo más complicado el trámite y la persona tiene que probar la capacidad financiera y técnica para una explotación de un título.


Antes, obtener prórrogas y renovaciones de concesiones se lograba tras sencillos trámites. Con la reforma al código de minas hecha por el Gobierno hace dos años, este entra a negociar dichas concesiones buscando más beneficios para el país. Cerromatoso puede citarse como ejemplo.


Antes de la reforma al Código no habían áreas de reserva protegidas y se podía ejercer la minería casi que en cualquier lugar donde fuera susceptible de llegar. Hoy los humedales y páramos están protegidos, aunque se teme por el futuro de estos. 


El tema del trabajo infantil es causal de caducidad con la reforma al actual Código,  pero no es causal de caducidad en la 685 de 2001. 




Antioquia y la gran minería

 


El 70 por ciento del territorio antioqueño está solicitado o titulado a la gran minería, lo que equivale a que el 53 por ciento del área del departamento esté bajo esta condición. “Eso nos obliga a tomar decisiones y actuar”, enfatizó Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia. Y es que el gobernador del departamento en medio de un evento minero que se efectuó en días pasados, preguntó a los asistentes si “somos capaces de hacer una minería responsable, que entienda y respete la riqueza de las comunidades y su cultura, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo económico y social”. El gobernador puso como ejemplo zonas del departamento que tienen presencia minera y se refirió a subregiones como la del Suroeste, que es una región cafetera “que ha sido construida por las comunidades hace más de cien años alrededor del grano”, y recordó que “Quindío, Risaralda y Caldas, que hacían parte de la llamada Antioquia Grande, fueron declarados patrimonio mundial y no sé por qué no se declaró también el territorio del Suroeste antioqueño”. Fajardo recordó que en esa zona de Antioquia está titulado el 28 por ciento y solicitado el 83 por ciento de ese territorio. Asimismo en la subregión de Oriente la situación no es muy cambiante, dado que el 54 por ciento de esa zona se encuentra solicitada y el 13 por ciento ya está titulada, así como en el Bajo Cauca donde el 24 por ciento se encuentra titulado a la gran minería.